Movilidad sostenible

El Bicing metropolitano; tercera parte

Barcelona inaugura su primera estación de Bicibox mientras el AMB tiene entre manos una nueva tentativa para impulsar un servicio compartido de bicicletas que incluya todo el entorno de la capital

 Presentación del sistema de estacionamiento de bicis Bicibox en algunas estaciones del metro de Barcelona. Lo explica Antoni Poveda, vicepresidente de Movilidad de la AMB. / SIMONE BOCCACCIO / VÍDEO: EFE / EL PERIÓDICO

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Carlos Márquez Daniel
Carlos Márquez Daniel

Periodista

Especialista en Movilidad, infraestructuras, política municipal, educación, medio ambiente, área metropolitana

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Han pasado 12 años desde que una quincena de alcaldes metropolitanos alzara la copa para brindar por el sistema metropolitano de bicicleta compartida. Barcelona llevaba dos años con el Bicing, y a pesar de los problemas informáticos que tumbaban el servicio cada dos por tres, el proyecto había supuesto una revolución para la ciudad. Se hizo el concurso y no se presentó nadie. en 2018 se volvió a intentar, pero de manera muy tímida, con solo 250 bicis eléctricas. Ahora podrá comprobarse si a la tercera va la vencida, porque el Área Metropolitana de Barcelona (AMB) tiene entre manos un nuevo intento, que incluirá más de 2.000 bicicletas. No verá la luz, si la ve, hasta septiembre de 2022. Mientras eso sucede, si sucede, la noticia palpable es que la capital catalana ha inaugurado este miércoles su primer Bicibox, un aparcamiento seguro para bicicletas. Eso sí: está en el metro, y casi en suelo de L'Hospitalet.

Primeras pruebas con la bici del e-Bicibox, en septiembre de 2018


/ RICARD FADRIQUE

El Anuncio del Bicing metropolitano lo ha hecho sin querer queriendo Antoni Poveda, alcalde de Sant Joan Despí y vicepresidente de Movilidad del AMB. En el siguiente pleno del ente metropolitano, en el que están representados 36 municipios y unos 3,2 millones de habitantes, está previsto que se vote y se apruebe el proyecto, cuyo concurso público correría a cargo de TMB. Alguien podría considerar irónico que sea la empresa de transporte público la que comande una alternativa que podría considerarse competencia del bus y el metro, pero la cosa coge algo de forma si se asume el discurso de la intermodalidad, esto es, que un ciudadano opte por distintos medios de locomoción durante el día. La idea es trascender de manera ostensible al e-Bicibox, esas 250 bicis eléctricas que ya operan en 10 municipios pero que se han quedado en poco más que una anécdota.

Superar la frontera

El AMB deberá firmar un convenio con los ayuntamiento interesados para que la empresa concesionaria que gane el concurso se haga con los dominios de su territorio. Eso quiere decir, básicamente, que se le permita instalar las estaciones y que se facilite la gestión de transporte de bicicletas. El escollo más importante será, una vez más, Barcelona. Ahí ya hay cerca de 7.000 bicicletas gestionadas por la UTE Pedalem BCN. Roger Junqueras es su gerente y señala que la opción más inteligente quizás sería la de "instalar estaciones de trasvase en el perímetro de la ciudad", de manera que cuando uno entre en la capital con la bici metropolitana, se pase a la local. Eso implicaría que los anclajes sean los mismos, para que no suceda como el distinto ancho de vía español y europeo. El concesionario del Bicing, de hecho, tiene previsto ser uno de los postulantes, siempre y cuando las condiciones no sean draconianas. Desde un punto de vista práctico, sería la opción más racional, pero eso deberá dilucidarlo un tribunal en base a las propuestas técnicas y económicas. Sobre la cifra de 2.000 bicicletas, Junqueras considera que el proyecto será más solvente y eficiente si la cifra se acerca más a las 3.000 unidades.

Una usuaria del Bicing, en Barcelona

/ JOAN PUIG

La concejala de Movilidad del Ayuntamiento de Barcelona, Rosa Alarcón, que quizás no esperaba que Poveda lanzara este anuncio, se ha limitado a decir que se trabajará "para que el nuevo Bicing metropolitano pueda confluir" con el sistema que ya está en marcha en la capital catalana desde mediados de 2007, cuando la empresa Clear Channel se hizo por el contrato por un plazo de 10 años tras un concurso no exento de polémicas. Confluir y conectar, porque se ha avanzado en la unión ciclista entre municipios, pero falta mucho terreno por recorrer en cuanto a carriles bici que permitan saltar de un municipio a otro sin jugarse el pellejo entre los coches, los camiones, las furgonetas y las motos.

Apuesta subterránea

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Mientras este proceso avanza, este miércoles se ha inaugurado la primera estación de Bicibox en dominios de Barcelona. Estos aparcamientos seguros para bicicletas empezaron a plantearse a principios de la década pasada cuando el primer intento de bicicleta pública metropolitano fracasó, y ya están disponibles en una veintena de ciudades. Que no hubiera ni uno en la gran metrópolis alimentaba todo tipo de hipótesis, como la posible existencia de un acuerdo entre el consistorio y el concesionario del Bicing para que nadie pise la manguera del contrato vigente. Hoy esa posibilidad se ha desvanecido a medias con la inauguración de esta caja metálica en la estación de metro de Parc Logístic, de la L9 Sud, que está en Barcelona pero casi en L'Hospitalet de Llobregat. También este miércoles se ha puesto en funcionamiento un Bicibox en la parada de la L2 Pompeu Fabra de Badalona, y en próximas fechas está previsto que se pongan en marcha sendos aparcamientos ciclistas en las paradas de la L9 Sud Mercabarna, Centric y Les Moreres, estas dos últimas, en El Prat de Lobregat. Todo, bajo ese karma compartido de la intermodalidad.

Alarcón no ha querido precisar si el Bicibox se irá extendiendo por la geografía barcelonesa pero sí ha asegurado que la idea es "instalarlo en el máximo de estaciones de metro posibles". Sobre el hecho de que haya tardado 10 años en penetrar en la capital catalana ha argumentado que Barcelona es un "territorio muy compacto" y el uso del espacio público es "difícil y complicado". De acuerdo, pero la multiplicación de terrazas de bares durante la pandemia demuestra eso de que 'querer es poder'. Junqueras, por su parte, asegura que el desembarco de Bicibox no supone una competencia para ellos. "Bienvenidos sean todos los sistemas que acompañan a la bici privada".