BARCELONA CON NIÑOS

5 rincones de Barcelona para descubrir la Edad Media con niños

Las calles de la ciudad esconden en sus paredes vestigios medievales que visitar este mes de agosto

Grabado de la entrada del paseo del Born de Santa Maria del Mar con la primera drogueria de la familia Uriach. 

Grabado de la entrada del paseo del Born de Santa Maria del Mar con la primera drogueria de la familia Uriach. 

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Lourdes Campuzano

Barcelona esconde más allá de sus monumentos, en sus calles y paredes de las casas, mil y una historias. Solo hay que recorrerla con otra mirada, prestando atención a los pequeños detalles: una frase suelta grabada en la piedra de una casa, unas marcas en una pared…. Eso es lo que propone esta ruta con niños por la Barcelona medieval: recorrer los alrededores del Born y de la catedral con otros ojos, buscando pequeñas huellas que pasan desapercibidas pero que esconden historias de la vida cotidiana, costumbres y creencias de los hombres y mujeres que vivieron en Barcelona durante la Edad Media.

1. Los oficios de la Edad Media

Barcelona permite estos días callejear tranquilamente con los más pequeños por el barrio de la Ribera, el que fue el barrio de los artesanos. Animar al niño a descubrir el nombre de las calles por las que pasa y jugar a adivinar quiénes vivían  en cada una de ellas puede servir de pretexto para enseñarles algunos de los oficios que existían en la Edad Media y que han dado nombre a las calles donde estos artesanos se asentaban.

Placa de la calle de los Mirallers.

¿Quién vivía en la calle dels Flassaders (tejedores de mantas)? ¿Y en la dels Assaonadors (artesanos que trabajaban el cuero), dels Corders (los que hacían las cuerdas) o dels Mirallers (espejos), por ejemplo? Los niños necesitarán algo de ayuda para descubrirlo porque muchos de estos oficios ya no existen…

2. Los 'bastaixos'

La basílica de Santa María del Mar tiene muchísimos detalles pero uno en la puerta de la fachada principal -dos repujados en cobre que representan dos figuras humanas con pesadas cargas a sus espaldas- permitirá conocer a los pequeños uno de los oficios más duros en la Barcelona Medieval.

Imagen de un 'bastaix' en la puerta de Santa maria del Mar.

Estas figuras representan a los 'bastaixos', los hombres que transportaban a sus espaldas todas las mercancías que llegaban a Barcelona por mar y que contribuyeron a levantar la basílica de Santa María del Mar porque fueron ellos los que trajeron, desde la montaña de Montjuïc, todas las piedras con las que fue construida.

3. Las señales de tráfico de la Edad Media

Buscando los rótulos de las calles, seguro que los niños descubren en muchos cruces otros rótulos bien diferentes que les llaman la atención. En ellos hay representada la figura de un caballo y un hombre junto a la palabra “entrada” o “salida”. Son las “señales del tráfico” que se utilizaban en la Edad Media para indicar a los carruajes en qué dirección podían circular por cada calle. Hay rótulos de este tipo en la esquina de la calle Sombrerers y la placeta Montcada; en la esquina de las calle Argentería y Girití, en la confluencia de la plaza del Rei y la Baixada de Santa Clara, y en muchos otros lugares más.

Señal indicativa del tráfico en la calle de Girití.

Al descender la mirada, en las esquinas de muchas de estas calles, además, la piedra de los muros está extremadamente desgastada debido al roce de los carruajes que hace siglos circulaban por estas estrechas calles.

4. El 'metro' medieval

En la confluencia de las calles Santa Llúcia y Bisbe, una moldura llama la atención en la misma esquina. Muchos son los que creen que representa una cana, el 'metro' medieval, la unidad que los comerciantes utilizaban para medir las telas y cuerdas que vendían. 

Inscripción 'A dos canas lo pou', en la esquina de la calle de Santa Euàlia con la del Bisbe.

La dimensión de la cana podía variar de una ciudad a otra y se cree que en Barcelona se decidió colocar una en un lugar bien visible para dirimir los conflictos que pudieran surgir en las ventas y resolverlas a la vista de todos. A pocos metros de la cana, en la misma fachada de la calle Santa Lucía, grabada en la piedra, todavía se puede leer la frase 'A 2 canas LO POU'. Muy cerca de allí había un pozo.

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5. El afilador de cuchillos

En la calle dels Comtes la pared de la catedral de Barcelona presenta, en algunas piedras, unas marcas o rayas verticales con mucha historia. Las hicieron los barceloneses que durante años y años venían aquí a afilar sus cuchillos y armas blancas. La piedra con que se construyó este edificio y otras edificaciones de la ciudad durante la Edad Media, la piedra de las canteras de Montjuïc, era especialmente adecuada para afilar los cuchillos.