EN BARCELONA

Una jueza investiga si unos bloques de hormigón en la calzada provocaron la muerte de un motorista

  • La magistrada ha requerido al Ayuntamiento de Barcelona los expedientes sobre su instalación

  • El deportista Martí Estela falleció el pasado mes de diciembre tras colisionar con esos protectores

  • La familia del difunto presenta una denuncia y se persona en la causa como acusación particular

Una jueza investiga si unos bloques de hormigón en la calzada provocaron la muerte de un motorista
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La jueza de Barcelona Adriana Gil está investigando si los bloques de hormigón instalados por el Ayuntamiento de Barcelona en la calzada de la calle Balmes a la altura de Gran Vía provocaron la muerte el 17 de diciembre pasado de Marti Estela, de 28 años, portero del Club Natació Barcelona, que colisionó con ellos tras sufrir un accidente cuando circulaba en moto. La magistrada ha requerido al consistorio el expediente administrativo en relación a la instalación de estos dispositivos, tipo New Jersey, junto a los anexos que el mismo puede contener, como estudios de seguridad, proyecto, análisis normativo, impacto o auditoría de seguridad, según el auto de admisión de la denuncia de la familia a la que ha tenido acceso EL PERIÓDICO.

La togada también ha solicitado al Ayuntamiento y a la Guardia Urbana “todo informe” que exista referente a las labores de instalación, colocación, revisión, mantenimiento, conservación y reparación de los bloques de hormigón sitos en la calle Balmes número 14. En el auto, la jueza precisa que una vez recabada la información, decidirá sobre la declaración como investigado del responsable municipal que tomó la decisión y autorizó la instalación de los bloques, tal y como reclama la familia del finado, representada por el despacho Vosseler Abogados. Los letrados consideran que podría haberse cometido un delito de homicidio imprudente.

La denuncia de la familia sostiene que Estela se desestabilizó y cayó con su moto para evitar un coche que hizo "una maniobra de cambio de carril" para incorporarse al que él circulaba, "sin respetar la prioridad de los vehículos" de la vía que pretendía ocupar. En la inercia de la caída, el deportista y su moto golpearon con la parte lateral del turismo y acabaron colisionando "de manera violenta" con las protecciones rígidas de hormigón situadas de forma longitudinal sobre la línea de separación del cuarto carril y la zona de estacionamiento" de la calle Balmes.

Informes técnicos

La jueza ha acordado citar a declarar como imputado al conductor del coche que provocó la caída del motorista que, según la acusación, "no prestó la atención indispensable elemental" al cambiar de carril. Los letrados, asimismo, estiman que existe una negligencia del Ayuntamiento al colocar estas protecciones de hormigón y han aportado varios informes técnicos de expertos en seguridad viaria en los que se concluye que "no es admisible la colocación de estos elementos no normalizados máxime cuando además carecen de la dotación de una señalización adecuada y suficiente para alertar de su existencia a todos los usuarios de la vía pública". Y, recuerdan que estos bloques de hormigón causan graves daños, como paraplejía, cuando impacta un motorista, incluso en velocidades bajas.

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"A velocidades de 25 km/h e inferiores, teniendo presente los posibles ángulos de impacto derivados de la causalidad del accidente, el sistema de barrera de hormigón puede provocar lesiones incompatibles con la vida de los usuarios accidentados", señala la denuncia. Por eso reclaman que estos bloques se retiren de la calzada ya que su colocación "de forma permanente o provisional, se rige por lo dispuesto no solo en la normativa municipal, sino también en la normativa de carreteras y observa que los elementos en cuestión no cumplen con ninguna normativa de carreteras y mucho menos como elementos homologados de contención".

"Dichos elementos", incide el escrito de los abogados, "no pueden ser considerados nunca como elementos de conclusión puesto que no están normalizados según la normativa de carreteras, pero además tampoco están señalados correctamente, advirtiendo al usuario de su colocación provisional, con lo que los hace objetos peligrosos y susceptibles, por desgracias de provocar accidentes mortales".