14 ago 2020

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ALERTA SANITARIA

El metro deja atrás las aglomeraciones durante la hora punta matinal

El uso del subterráneo en Barcelona cae un 61% a primera hora y un 84% hasta las 10 de la mañana

Rodalies y Ferrocarriles pierden el 85% de los pasajeros a consecuencia del coronavirus

Carlos Márquez Daniel

Tren de la línea 4 del metro de Barcelona, este miércoles, sobre las 13 horas. 

Tren de la línea 4 del metro de Barcelona, este miércoles, sobre las 13 horas.  / RICARD CUGAT

Mientras el confinamiento no sea integral, a excepción de los servicios básicos, la Administración pública se ve obligada a mantener abiertos los sistemas de transporte de masas más habituales, esto es, el metro y el autobús. A pesar de que la movilidad ha descendido de manera muy acusada a consecuencia del coronavirus, y cada día un poquito más, todavía son multitud los que usan sobre todo el subterráneo para llegar a su puesto de trabajo. Este miércoles, según informa un portavoz de TMB, no se han producido las escenas de aglomeración de pasajeros en las líneas 1 y 5. Hasta las seis de la mañana, el número de validaciones había caído un 61%, y hasta las 10, el bajón era del 84%, o lo que es lo mismo, solo se han producido el 16% de los viajes habituales en un miércoles laborable.

La quinta jornada de estado de alarma por el COVID-19 también ha minado la demanda de Rodalies y de Ferrocarrils, que se ha desmoronado cerca del 85%, dejando imágenes de andenes y vagones prácticamente vacíos. La línea más afectada de FGC es la del Vallès, con un descenso cercano al 90%. En cuanto a Renfe, la caída es cinco puntos superior a la registrada el martes. La preocupación, sin embargo, se centraba en Barcelona y esa primera hora en la que, sobre todo el lunes, se produjeron indeseables escenas de hacinamiento en los convois de la L1 y la L5 a primera hora de la mañana. En gran parte, por su función de transporte metropolitano, adentrándose en L'Hospitalet, Santa Coloma y Badalona. El metro de la capital catalana tiene circulando el 75% de los trenes habituales en un laborable, y el bus, el 50%. En el caso del transporte de superficie, la pérdida de pasajeros es del 90%. En cuanto al tráfico privado, la circulación se ha reducido en un 53% en el conjunto del área metropolitana, un 5,6% menos que el martes, según datos de Trànsit. 

¿Cerrar el metro?

Sobre la posibilidad de cerrar el metro, un portavoz de TMB asegura que la empresa está a la expectativa de lo que decidan las autoridades. Por ahora, sin embargo, ni el ayuntamiento ni el Área Metropolitana de Barcelona se han planteado dejar sin transporte público a los pocos ciudadanos que siguen necesitando movilizarse hasta su puesto de trabajo. Es así a pesar de que expertos como el doctor Oriol Mitjà, del Hospital Germans Trias i Pujol, han reclamado repetidamente el cierre del metro para frenar la propagación del virus

Un portavoz del ayuntamiento recuerda que por ahora se están siguiendo "todas las indicaciones de las autoridades sanitarias y se actúa en base a lo que ha fijado el Estado y la Generalitat en materia de transporte público para garantizar el derecho a la movilidad de la ciudadanía en los casos jutificados". La misma fuente recuerda que ya se han extremado e incrementado las medidas de higiene en los vehículos así como la protección de los trabajadores del metro y el bus. Sobre la posibilidad de dejar a la ciudad sin metro y bus, la misma voz sostiene que, por ahora, "ni se plantea ni se descarta" Ni una cosa ni la otra, a la espera de cómo avance el nivel de alerta en función de la evolución de la curva de contagios.  

Un cuarto de los efectivos

La empresa de transportes de Barcelona no es ajena a las infecciones. Según informó ayer la propia compañía, tres empleados han dado positivo. La plantilla la forman 8.000 personas, así que suponen solo un 0,04%. Otros 68 muestran síntomas y se mantienen en cuarentena y otros 145 no muestran dolencia alguna pero también han sido confinados por prevención. Otros 702 compañeros han sido enviados a casa al ser considerados grupos de riesgo por sus problemas cardíacos o respiratorios que los hacen especialmente vulnerables. Y otros 1.110 están de baja por diversas afecciones. En total, TMB tiene aproximadamente al 25% del equipo en casa, de ahí la importancia de garantizar la seguridad de los sí trabajan para, a la vez, y de momento, poder seguir garantizando el buen funcionamiento del transporte público.

Sin Bicing ni Bicibox 

Sobre la posibilidad de cerrar el metro, un portavoz asegura que la empresa está a la expectativa de lo que decidan las autoridades. Por ahora, sin embargo, ni el ayuntamiento ni el Área Metropolitana de Barcelona se han planteado dejar sin transporte público a los pocos ciudadanos que siguen necesitando movilizarse hasta su puesto de trabajo. Es así a pesar de que expertos como el doctor Oriol Mitjà, del Hospital Germans Trias i Pujol, han reclamado repetidamente el cierre del metro para frenar la propagación del virus. Lo que sí se clausuró, el lunes, fue el servicio de Bicing. Sucedió el lunes a media tarde. A las pocas horas se hizo lo propio con el Bicibox, esos aparcamientos públicos para que los ciudadanos que van en bici particular puedan guardarla de manera segura en distintos municipios metropolitanos. Se empezaron a instalar a principios de la década después de que el concurso público de la bici pública metropolitana quedara desierto. No porque las ofertas no fueran las adecuadas, sino porque no se presentó nadie. Por eso se optó por esto cubículos para guardar la bicicleta de manera segura. En cualquier caso, y aunque el Bicing había registrado también un bajón importante de usuarios, todas las personas que solían usarlo para desplazarse se vieron obligadas a buscar alternativas, y cómo no, el metro suele ser la más habitual.