01 abr 2020

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EL PROBLEMA DE LA VIVIENDA

BCN encarrila la rehabilitación de 116 fincas vulnerables

El ayuntamiento puso en marcha una línea de ayudas específica para unos 444 bloques considerados "de alta complejidad"

357 familias sin recursos económicos se han acogido una subvención que cubre el 100% de las obras

Luis Benavides

Un edificio en fase de rehabilitación en Barcelona.

Un edificio en fase de rehabilitación en Barcelona.

Las denominadas fincas de alta complejidad son comunidades de vecinos que históricamente no han podido beneficiarse de las ayudas a la rehabilitación de los edificios, que solo cubren un porcentaje del coste total de estas obras. O bien no tenían acceso a la información o no estaban suficientemente organizadas para realizar todos los trámites necesarios. El Ayuntamiento tiene detectadas unas 444 fincas en esta situación -a partir de un estudio previo de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC)- y hasta la fecha ha contactado con 116 comunidades. Queda mucho por hacer: los trámites están avanzados en 41 fincas y solo cuatro han visto acabadas las obras. 

Las ayudas a la rehabilitación enmarcadas en el Pla de Barris han llegado a cubrir hasta el 100% de las obras en algunos casos. En concreto, el ayuntamiento ha concedido un total de 357 solicitudes de subvenciones individuales para el coste total de las obras. Estos solicitantes, en su mayoría familias, demostraron que se encuentran en situación de precariedad económica. El objetivo último de estas ayudas es “garantizar derechos” como “tener una vivienda digna y la salud”, ha subrayado la concejala de vivienda, Lucia Martín, durante la presentación del primer balance de esta medida que complementa los programas de rehabilitación del Consorci de l’Habitatge de Barcelona (CHB).

En total, el ayuntamiento ha invertido 105 millones de euros en la rehabilitación de 10.000 viviendas en los últimos en los últimos cuatro años, 30 millones más que en el mandato anterior. Unos 18 millones se ha destinado al programa centrado en las fincas vulnerables -concentradas en la zona del Besòs, Nou Barris y Ciutat Vella-, a las que los técnicos municipales han buscado puerta por puerta.  Esta reorientación de la acción municipal con una búsqueda “proactiva de las viviendas más vulnerables” continuará en este mandato incorporando más criterios de sostenibilidad enmarcados en“la actual situación de emergencia climática”, ha avanzado la concejala.

Por tipología, las actuaciones más habituales en las fincas de alta complejidad son las obras no estructurales (33,47%), principalmente la rehabilitación de fachadas; la mejora de la accesibilidad con la instalación de ascensores y la supresión de barreras arquitectónicas (13,44%); y actuaciones relacionadas con la eficienca energética (25,64%). 

Ventanas anti-ruido

El concejal de Planificación Estratégica, Jordi Martí, ha repasado otros proyectos relacionados con la vivienda del Pla de Barris otros programas como el dirigido a combatir el ruido en el distrito de Ciutat Vella, en concreto en los barrios del Raval y Gòtic Sud. Consiste en un acompañamiento técnico y ayudas económicas para cambiar ventanas que permitan aislar el interior de los pisos del ruido ambiental. Este programa está dotado con 200.000 euros y ha recibido 61 solicitudes. “El Pla de Barris permite este tipo de acciones, más afinadas, más precisas, para necesidades muy concretas”, ha subrayado Martí.

En la misma línea de acompañar a los vecinos, principalmente a los que se encuentran en situación de emergencia residencial, el ayuntamiento puso en funcionamiento el pasado mes de diciembre “una nueva antena de vivienda” en la Zona Norte, en el distrito de Nou Barris. Esta oficina situada en Torre Baró es una extensión de la Oficina de l’Habitatge municipal del distrito y tiene como objetivo principal “reforzar el acompañamiento en una zona especialmente golpeada”.