14 ago 2020

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PROTESTA CALLEJERA

Batlle juzga un "disparate" que sigan los cortes de la Meridiana

BCN insta a que Interior no autorice que se mantengan las protestas

El Periódico

El teniente de alcalde de Seguridad, Albert Batlle.

El teniente de alcalde de Seguridad, Albert Batlle. / ACN / BLANCA BLAY

Albert Batlle considera "un disparate" la posibilidad de que continúen los cortes que tienen lugar a diario en la Meridiana en apoyo de las protestas contra la sentencia del ‘procés’. El teniente de alcalde de Prevención y Seguridad del Ayuntamiento de Barcelona se pronunció este miércoles en estos términos durante la comisión de Seguridad del consistorio, que debatió sobre las concentraciones que tienen lugar en esa vía desde hace casi dos meses, que hasta ahora se hacían sin la comunicación que se requiere para este tipo de actos.

Pero el pasado fin de semana, la Assemblea Nacional Catalana (ANC), según relató Batlle, comunicó a la Conselleria d’Interior los cortes previstos para los próximos meses por los Comités de Defensa de la República (CDR) en la Meridiana, que según la petición de la entidad serán de tres horas cada día hasta el 28 de febrero.

"Es un disparate", afirmó el concejal sobre esta posibilidad. "A través de la Guardia Urbana hemos hecho un informe absolutamente negativo pidiendo que se denieguen las concentraciones por los perjuicios que ocasionan. Nos preocupa el tema. Hay un uso abusivo de un derecho que colisiona con el derecho de funcionamiento ordinario de la ciudad", advirtió Batlle. 

Propuesta del PP

Batlle abordó la cuestión a raíz de una propuesta del PP, que reclama al gobierno de Ada Colau que tome las medidas necesarias para impedir que en la ciudad tengan lugar protestas sin autorización, como ha sucedido hasta ahora con los cortes de la Meridiana. Pese a coincidir en el rechazo a esas actuaciones, los socios del gobierno, Barcelona en Comú y el PSC, votaron contra la iniciativa con el argumento de que no es cierto que el ayuntamiento tolere esta situación sin hacer nada para ponerle remedio.

La proposición no prosperó, al recabar solo el apoyo de los populares, de Ciutadans y de Barcelona pel Canvi. Por el PP, Josep Bou, aseguró que si las manifestaciones fueran convocadas por grupos constitucionalistas, ya estarían prohibidas.