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salud pública

Alerta por la contaminación del aire en el entorno de los colegios de Barcelona

Grupos de padres y madres se movilizan para conseguir medidas eficaces contra la polución

El ayuntamiento prepara un plan para mejorar la calidad del aire cerca de los centros educativos

Óscar Hernández

Carlos Avilés, Guille López, Neus Sells y Steve Tayleur, miembros de Eixample Respira y promotores del mapa de los colegios y la contaminación del aire, en la calle de Urgell con Mallorca, uno de los puntos más contaminados.

Carlos Avilés, Guille López, Neus Sells y Steve Tayleur, miembros de Eixample Respira y promotores del mapa de los colegios y la contaminación del aire, en la calle de Urgell con Mallorca, uno de los puntos más contaminados. / Joan Cortadellas

Un grupo de padres y madres de diferentes colegios de Barcelona han conseguido reabrir el debate de la contaminación atmosférica en la ciudad. Y lo han hecho con la divulgación de un mapa con los preocupantes niveles de dióxido de nitrógeno (NO2) en los entornos de los centros educativos. Los datos recogidos son llamativos, por no decir alarmantes. El año pasado, 227 escuelas de la ciudad, el 30% del total, superaron en horario lectivo el límite máximo de NO2 recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la legislación europea (40 microgramos por metro cúbico).

"La exposición continuada a la contaminación produce un retraso en el desarrollo cognitivo y neuronal de los menores ya desde el embarazo que a menudo es irreversible", alertan los padres y madres vinculados a la asociación Eixample Respira, que ha divulgado un listado de todos los centros educativos (desde parvularios a escuelas de formación profesional y bachillerato) de la ciudad con sus niveles de NO2 en el horario escolar. La tabla, que puede verse en internet, permite observar dos listados: los niveles de contaminación medios del 2018, pero también los registrados en los últimos 23 días. Y acotar la busqueda por zonas concretas para que las familias puedan ver cómo está la calidad del aire en el colegio en el que estudia su hijo.

14 colegios en rojo

En el listado del 2018 aparecen 14 escuelas marcadas con el color rojo que superan, ya no los 40 microgramos, sino los 50 de NO2. Ahí figuran en cabeza los colegios Urgell (55,51 mg), La Poma (53,96) y Ninets (51,80). Todos ellos, así como la decena que los siguen en la clasificación, están ubicados en el distrito del Eixample. Solo uno de los 14 se encuentra fuera de esa zona, en Sarrià-Sant Gervasi. La existencia de grandes avenidas con muchisimo tráfico, como las calles de Aragó y Urgell y las avenidas de Gran Via de les Corts Catalanes y Diagonal justificarían esa elevada polución.

"El objetivo del listado es hacer pensar a la gente, que sean conscientes del problema, que sepan que la contaminación nos afecta y que se hagan preguntas", explica Guille López, informático y uno de los creadores del mapa-listado de los colegios y su contaminación aérea. "Soy ingeniero informático y con un compañero, también padre de familia como yo, vimos que podíamos juntar los datos de las ubicaciones de los colegios con los indices de contraminación recogidos por Lobelia". 

Curiosidad y activismo

Las reacciones a esta acción inicial de Eixample Respira no cesan. Lejos de generar alarmismo se ha suscitado curiosidad y activismo, sobre todo a través de las asociaciones de padres y madres de los centros educativos. Anaïs Tosas es madre de dos niños de 2 y 5 años, que también se ha implicado en esta campaña para mejorar el aire que los niños respiran en los patios. "El mapa ha servido para captar la atención. Hemos hecho algo noticiable. Esto servirá para buscar soluciones", explica quien ha organizado varias actividades en el colegio de uno de sus hijos, en el barrio del Clot, como charlas de expertos sobre el tema o reuniones en la sede del distrito de Sant Martí para tratar el problema.

De momento, Eixample Respira ya ha conseguido la adhesión de 50 asociaciones de madres y padres de colegios barceloneses a una carta en la que piden, entre otras medidas, reducir el tráfico cerca de los colegios o reduicir su velocidad, eliminar plazas de aparcamiento cerca de los mismos, promover el transporte público y realizar auditorías en cada colegio para mejorar la calidad del aire.

Ciudades que ya actúan

Jordi Sunyer, coordinador del programa de Salud Infantil del Institut de Salut Global de Barcelona (ISGlobal) y catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universitat Pompeu Fabra (UPF), considera que "ha llegado la hora de que se hagan cosas como reducir el tráfico o poner muros vegetales en los colegios". Este investigador, experto en estudiar cómo afecta la contaminación a la salud, ya realizó un estudio hace años que demostró que el NO2 provoca restraso cognitivo en los niños.

"Otras ciudades como Londres, París y Bilbao ya han tomado medidas para mejorar la calidad del aire en las escuelas y Barcelona tendrá que hacerlo. De hecho, me consta que el Área de Salud Pública de Barcelona está elaborando un plan que está en fase de borrador", añade Sunyer, quien cree que un proyecto de mejora del aire en las escuelas "beneficiará a toda la ciudad".

Complicidad del ayuntamiento

Eloi Badia, concejal de Emergencia Climática y Transición Ecológica, admite que la alerta dada por los padres y madres de alumnos es fundada. "Nosotros compartimos ese diagnóstico. Tienen razón. La contaminación del aire es el principal problema de salud que además afecta asobre todo a los niños y a las personas mayores. Por eso estamos impulsando medidas como la zona de bajas emisiones que entrará en vigor el 1 de enero, entre otras medidas, como potenciar la bicicleta", afirma el concejal. A las personas que se puedan alarmar porque en buena parte de la ciudad se superen los índices de NO2 les dice: "Que tengan confianza. Es un tema que nos preocupa. Tenemos un gran consenso en este ámbito".

Otros afectados del listado de colegios con el aire más contaminado son, sin duda, las escuelas que lo encabezan. "Llevamos 60 años aquí, en la calle de Urgell, y no creemos que el problema sea del colegio, sino de todo el Eixample. Aquí ya educamos a los alumnos en temas medioambientales, pero la contaminación del aire debe abordarla el ayuntamiento", explica Betlem Polo, directora del colegio Urgell, un centro evangelista de 335 alumnos. Otro director, el de la escuela Garbiñe, también lamenta que la lista incluya nombres de centros. "Particularizar el problema de la contaminación del aire en unos colegios es exagerado. Se trata de un problema de ciudad", afirma.