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MEDIDA CONTRA LAS ADICCIONES

Barcelona prohíbe la apertura de más locales de juego y apuestas

El ayuntamiento fija una moratoria de un año antes de dotarse de un plan restrictivo

El propósito es que cuando cierre un establecimiento de este tipo ya no pueda abrir otro

Toni Sust

Un bingo en la calle de Guipúscoa de Barcelona.

Un bingo en la calle de Guipúscoa de Barcelona. / JULIO CARBÓ

El Ayuntamiento de Barcelona ha anunciado este martes que prohíbe la apertura de nuevos locales de juego y apuestas en la ciudad con el fin de preservar la salud de la ciudadanía y evitar adicciones. Así lo argumenta el consistorio en un comunicado en el que informa de que la comisión de gobierno ha aprobado “una suspensión de comunicados” que impedirá que abran sus puertas establecimientos de juegos de azar, salones de juego, bingos y casinos.

La suspensión de la admisión de comunicados para nuevos locales con estas actividades tendrá un año de vigencia. Una moratoria que servirá para frenar la entrega de licencias y ganar tiempo para la elaboración de un plan especial urbanístico que regulará la implantación de los establecimientos. 

En Catalunya hay 20.000 personas que sufren un trastorno relacionado con el juego

Se tratará, según el comunicado del consistorio, de un plan de usos que apostará por un decrecimiento del número de establecimientos con esta actividad: cuando cierre uno, no podrá abrir otro. En la actualidad en Barcelona hay 53 locales dedicados a los juegos de azar: 35 salones de juego, 17 bingos y un casino.

Se estima que un 0,4% de la población entre 15 y 64 años sufre un trastorno por el juego, lo que supone un colectivo de 20.000 personas en Catalunya. Lo hombres y los jóvenes son los que más riesgo tienen de sufrir uno.

Veto a anuncios en TMB

El ayuntamiento prohibirá además el acceso a páginas de juego on line desde las dependencias municipales, bibliotecas incluidas,  e introducirá en las cláusulas en la contratación municipal la obligación de las empresas de disponer de medidas para combatir las adicciones al juego. También vetará la publicidad de estos negocios en la red de Transports Metropolitans de Barcelona.

Del plan en su conjunto han informado la teniente de alcalde de Urbanismo, Janet Sanz, y la concejala de Salud, Gemma Tarafa, que han comparecido en el ayuntamiento junto con el presidente del Colegio de Psicólogos

Tarafa ha mencionado algunos datos que sustentan la necesidad de actuar: un 60,2% de la población entre 15 y 64 años jugó con dinero en el 2017. Un 59,5% lo hizo presencialmente y un 3,5%, on line, un grupo, este último que crece, ya que en el 2015 el porcentaje de los que jugaron on line era un 2,7%. La concejala ha subrayado que hay más riesgo de afición al juego es mayor en los barrios con un nivel socioeconómico bajo, y que la adicción está a menudo asociada con otras drogas y a cuadros de depresión y ansiedad.

Restricciones que ya existen

Sanz ha explicado que si bien el plan del consistorio quiere evitar que se abran más locales de este tipo, no se excluye cerrar alguno de los existentes. Para ello, sería necesario un cambio en la legislación catalana, que exige una distancia mínima de 100 metros entre los salones de juego y equipamientos sensibles, como los educativos. Si la distancia, por poner un ejemplo, aumentara a 150 metros –así sucedió con la regulación municipal de los centros cannábicos-, algunos de los negocios vigentes pasarían a ser ilegales. En cuanto a la legislación estatal, Tarafa y Sanz han subrayado la necesidad de una modificación para limitar la publicidad del  juego.

Hay partes de Barcelona en las que ya existe la restricción a nuevos locales de juego, por moratorias de nuevas licencias en general o por limitaciones concretas. Por ejemplo, ni en Ciutat Vella, no en el entorno de Sant Antoni, ni en el núcleo antiguo de Poblenou, ni en el 22@ por debajo de la Diagonal, en parte de Poble Sec, en la calle de Girona, pendiente de reforma integral.