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En Santa Coloma de Gramenet

Pilladas tres personas que añadieron violencia a sus robos para cobrar del seguro

Uno de los denunciantes dice que le intentaron estrangular y otro se lía con el sitio y la hora

La policía recuerda que la denuncia falsa es delito en el Código Penal

Óscar Hernández

Patrulla de los Mossos d’Esquadra.

Patrulla de los Mossos d’Esquadra. / Ferran Nadeu

Inventarse detalles importantes sobre un robo para cobrar del seguro puede salir muy caro, porque, como siempre se insiste, la policía no es tonta. Los Mossos d'Esquadra acaban de esclarecer tres de estas falsas denuncias, con distintos procedimientos de engaño para conseguir al final que la aseguradora pague un móvil nuevo o devuelva dinero. Y es que, normalmente, los seguros no cubren el hurto o el robo al descuido (que te lo cojan de un bolso o de un bolsillo sin que te des cuenta, por ejemplo). Hace falta violencia: un tirón, una agresión... Y ahí es donde se arriesgan algunos denunciantes ambiciosos.

Los policías listos han sido esta vez los de la Unidad de Investigación de la comisaría de Santa Coloma de Gramenet, que han descubierto las tres denuncias falsas, presentadas desde el pasado julio.  Según la nota de prensa facilitada hoy por los Mossos, el primer caso es el de un joven que dijo que le arrebataron el móvil con violencia cuando se encontraba en el festival Sónar, a mediados de julio se robaron decenas de teléfonos. El embuste salió a la luz cuando los agentes comprobaron que el teléfono ya había sido recuperado a unos ladrones a la misma hora en el que la víctima dijo haber sufrido el robo con violencia, que en realidad fue un hurto y que no ocurrió en el Sónar, sino en una calle de Santa Coloma.

Falso ahogamiento

Segundo caso. Este con más imaginación. La presunta víctima denunció en la comisaría que los ladrones la habían cogido e intentado ahogar en una portería de Santa Coloma para conseguir arrebatarle el teléfono móvil. Las contradicciones en el relato condujeron a los investigadores a sospechar que los hechos nunca habían sucedido de esa manera. Finalmente, el mismo denunciante confesó que todo era mentira y que lo había hecho para cobrar de la aseguradora.

En el tercer caso,  la víctima denunció que desde un ciclomotor le habían efectuado un tirón del bolso de mano y que, posteriormente, los ladrones habían hecho uso de las tarjetas de crédito sustraídas. Los investigadores identificaron y detuvieron a los ladrones que usaron las tarjetas. Las declaraciones de los detenidos y la investigación posterior confirmaron que no fue un tirón sino el hurto de una bolsa dentro de un centro médico donde el denunciante hacía rehabilitación. Los investigadores detuvieron a la víctima por simulación de delito.

Interrogatorios

"Cada vez más, los investigadores detectan esta mala práctica de las denuncias falsas –explican los Mossos–, generalmente porque durante la entrevista con el denunciante o bien con otros testigos que terminan cayendo en contradicciones, incongruencias o bien admiten finalmente la verdad. También porque el resultado de la investigación demuestra que estos hechos que se relatan nunca se han producido o que no han sucedido tal como dice la persona que los denuncia".

Este cuerpo policial también recuerda que simular un delito o modificar los detalles, como el de añadir violencia inexistente, constituye delito en el Código Penal, por lo que el denunciante puede ser detenido o investigado. Estos tres casos descubiertos este verano están ahora pendientes de juicio en el juzgado de Santa Coloma de Gramenet.