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PRESUPUESTOS MUNICIPALES

Barcelona prevé una subida del IBI de un 5,4% de media en el 2020

El gobierno de Colau cuenta con recibir 43 millones más por el impuesto, que elimina los topes

Se contempla que las terrazas paguen más por ocupación pública y subir el área verde y azul

Toni Sust

Vista de Barcelona desde la Sagrada Família.

Vista de Barcelona desde la Sagrada Família. / ELISENDA PONS

El gobierno de Barcelona en Comú y el PSC ha presentado este viernes las líneas maestras de su propuesta de presupuestos y ordenanzas para el 2020, un proyecto embrionario porque debe ser discutido con la oposición, imprescindible para que el pleno valide la planificación. El objetivo del texto provisional de las cuentas de la ciudad para el año próximo prevé un incremento del 9,2% que se vería alimentado en parte por un aumento del ingreso del Estado,, siempre que el Congreso apruebe los presupuestos, pero también del bolsillo de los ciudadanos, por el incremento del IBI y el cobro de tasas de ocupación del espacio público y aumento del área verde y azul, entre otros aspectos.

Aunque la concreción final está lejos, a una semanas vista, algunos elementos resultan especialmente relevantes para los contribuyentes, y el que lo es más afecta al Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), para el que el consistorio prevé un aumento de un 5,46% de media en el pago y unos 43 millones de euros más de recaudación.

Según han precisado el concejal de Presupuestos, Jordi Martí, y la concejala de Hacienda, Montserrat Ballarín, aunque el tipo impositivo del IBI bajará del 0,75% al 0,6%, la eliminación de los topes y el hecho de que cada vivienda pague en adelante por su valor catastral, eliminará algunos desajustes, como el que hacía que hubiera casos en los que se pagara menos por una vivienda mayor. Desaparecen las franjas: por ejemplo, hasta ahora una vivienda con un valor catastral de hasta 300.000 euros no tenía contemplado ningún aumento anual, en tanto que una con un valor superior a los 300.000 euros podía recibir un aumento de hasta un 6%.

Aumento en el área verde y azul

Si la previsión municipal en el caso del IBI es un aumento de recaudación de 43 millones, se espera ingresar 57,2 millones más por ocupación del espacio público, tasa del área verde y la azul y por el recargo en la tasa turística que el pleno aprobó reclamar el pasado lunes: depende de una modificación legal del Parlament.

En el caso del espacio público, y siempre a expensas de la negociación con los grupos, Ballarín y Martí han aludido a un aumento del pago que se exige por las terrazas, que se considera muy reducido. En las zonas de la categoría más alta, como la Rambla, el pago actual es de 0.46 euros por metro cuadrado y día.

En el caso del área verde y la azul, los incrementos estarían vinculados a un mayor pago por los coches más contaminantes. En función del recargo a la tasa turística, Martí ha explicado que la previsión de recaudación es de 20 millones de euros para el 2020, una cantidad que ha considerado prudente. El recargo precisa que la Generalitat también apruebe presupuestos, y se percibiría introduciéndolo en las tasas a medio ejercicio.

Recelo de la oposición

Si bien no dan por hecho ningún acuerdo, tanto ERC como JxCat se han mostrado dispuestos a negociar con el gobierno , en tanto que el gobierno de Ada Colau se propone contar con unos presupuestos votados por primera vez en cinco años. Hasta ahora, la alcaldesa solo ha logrado sacar adelante las cuentas mediante prórrogas, como hizo en el primer y el último año del mandato anterior, o asociando el proyecto de presupuestos a una cuestión de confianza: se abría un periodo de un mes en el que la oposición tenía la posibilidad de reunir los 21 votos de la mayoría absoluta y elegir a otro alcalde. Si no lo lograban, el gobierno podía sacar adelante sus presupuestos. Algo que sucedió en el segundo y el tercer año del anterior mandato.

Jordi Martí ha asegurado este viernes que no existe un  vínculo que indique que los presupuestos del ayuntamiento y los de la Generalitat se vayan a tratar en una misma negociación, aunque es obvio que los actores implicados en una y otra operación tendrán un ojo en los dos escenarios.

El republicano Jordi Coronas explica que hasta ahora no ha habido reuniones sobre el contenido, que empezarán la semana que viene, y apunta, sobre la previsión de Martí y Ballarín, que ya se verá si se aprueban presupuestos del Estado para el 2020. Por parte de Junts per Catalunya, Elsa Artadi se muestra "moderadamente optimista" sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo, y sí considera que existe una relación entre las cuentas de la Generalitat y las municipales: "Si unas no salen es difícil que las otras lo hagan". 

Ciudadanos ya ha expresado su rechazo al aumento de tasas. Por el PP, Josep Bou, responsable de los temas económicos de su grupo, sostiene que de entrada los populares no se cierran a votar a favor de los presupuestos.  Eva Parera, de Barcelona pel Canvi, tampoco descarta el acuerdo, a expensas de conocer el contenido: su grupo no cuenta todavía ni con una cita con el gobierno.

El calendario de la negociación

La negociación de los presupuestos con la oposición en cuanto al grueso de su contenido empezará la semana que viene. Existe cierto margen de tiempo: las cuentas se aprueban definitivamente en el pleno de diciembre, después de ser aprobadas inicialmente en comisión en noviembre. En el caso de las ordenanzas fiscales, el tiempo apremia, ya que la aprobación provisional se tiene que producir en octubre, para que reciban la luz verde final también en el pleno de diciembre. En los últimos años, el gobierno de Colau no logró pactar los presupuestos, aunque sí encontró apoyo para sacar adelante dos modificaciones presupuestarias que le permitieron incrementar la inversión. También consiguió un acuerdo sobre las ordenanzas fiscales del 2016.