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Buch y Colau marcan perfil propio contra la inseguridad de Barcelona

El apuñalamiento mortal de una mujer robada en el Port Olímpic agrava un balance negro de homicidios y robos violentos

El 'conseller' arranca un plan de choque sin la alcaldesa mientras el regidor Batlle inicia una ronda de contactos en los distritos

Guillem Sànchez

La alcaldesa Colau y el conseller Buch en el Ayuntamiento.

La alcaldesa Colau y el conseller Buch en el Ayuntamiento. / JOAN CORTADELLAS

El incremento de robos violentos y de homicidios que ha sufrido Barcelona durante este verano ha colocado la seguridad en el centro de las preocupaciones de Govern y Ayuntamiento de la ciudad. Aunque los caminos que las dos administraciones han escogido para sofocar las llamas las separan porque son distintos, o por lo menos, avanzan en paralelo. Y la falta de unión en buscar soluciones ha provocado que el combate se libre con afinidad desigual a pie de calle que en los despachos. Mientras los Mossos d’Esquadra y la Guardia Urbana colaboran para taponar la herida, el 'conseller' Miquel Buch y la alcaldesa Ada Colau quieren marcar perfil propio.

Albert Batlle, concejal de Seguridad, este miércoles ha iniciado en Nou Barris una ronda de contactos por todos los distritos de la ciudad. A los vecinos Batlle les ha avanzado los principales ejes de trabajo de la Guardia Urbana y que va a incrementar el patrullaje preventivo de agentes municipales, a hablar más con el tejido comercial para mejorar el intercambio de información y a seguir de cerca cómo evoluciona la percepción de seguridad. Pero ni Batlle, que este lunes se reunió con Buch a la misma hora que Colau acusaba al 'conseller' desde la televisión de abandonar la ciudad por intereses electorales, ni la alcaldesa asistirán mañana jueves a la cumbre con agentes sociales convocada por el titular de Interior para debatir el plan de choque que ha diseñado la policía catalana.

Fuentes de ambas administraciones se apresuran en remarcar que no desean ningún enfrentamiento en una materia tan delicada como la seguridad, aunque los hechos muestran que lo que no hay, por el momento, es una alianza entre Colau y Buch. Y mientras tanto, el asesinato de una mujer de 26 años apuñalada en un bar del Port Olímpic, ha elevado a 13 las muertes violentas registradas en la ciudad durante el 2019. Podrían acabar siendo 15 cuando finalice la investigación del matrimonio de ancianos que fue hallado sin vida en el barrio de la Bordeta el pasado 25 de agosto, una cifra récord a fecha 4 de septiembre desde que existen los datos policiales de los Mossos, siempre que no se incluya en este balance la quincena de víctimas mortales que dejó el atentado yihadista del 17-A en el 2017.

Únicamente el 2011 se zanjó con más homicidios, 17, aunque eso fue a lo largo de los 12 meses. Los datos que ha hecho públicos el Ministerio de Interior este miércoles reflejan que los robos violentos, tal como avanzó este diario, han aumentado también en un 30% en Barcelona. Una cifra muy superior al incremento registrado en el resto de España, un 11,3% de media. En Madrid la actividad de los ladrones violentos ha subido un 9,1%.

El plan de Buch

Buch anunció en la última Junta de Seguretat Local, el órgano en el que Ayuntamiento e Interior se reúnen para coordinarse en materia policial, su plan estratégico Barcelona Ciutat Segura. Este jueves ha convocado para debatirlo a gremios de restauradores y hoteleros, asociaciones de vecinos, empresarios del sector del ocio nocturno y entidades como el FC Barcelona, la Fundació Sagrada Família, colectivos de comerciantes, empresarios de ocio nocturno, la Cambra de Comerç o Foment de Treball. También asistirán técnicos de cuatro 'conselleries' (Empresa i Coneixement, Afers Socials, Territori i Sostenibilitat y Justícia). Sin embargo, ni Colau ni Batlle acudirán por parte del ayuntamiento, que ha mandado una delegación que conformarán el jefe de gabinete, la gerente de Seguridad, el responsable de servicios jurídicos y un mando de la Guardia Urbana.

Fuentes de Interior subrayan que se invitó a Colau y a Batlle "a elegir" quién debía acudir al acto –que encabezará Buch– y que la alcaldesa ha decidido enviar esta delegación. Fuentes municipales, por su parte, aclaran que ni Colau ni Batlle asisten porque simplemente se les notificó que era un plan de los Mossos para el que se requería solo la participación de técnicos municipales.     

Muerte en el Port Olímpic

El homicidio de la madrugada del miércoles en la discoteca Smar del Port Olímpic ha agravado el balance negro cosechado en la ciudad durante los meses de julio y agosto. En estos dos últimos meses, un periodo en el que la presión turística se desborda, en Barcelona ha habido 10 muertes violentas si se suman las de dos ancianos en el barrio de la Bordeta del 25 de agosto. 

A las tres de la madrugada, en el interior de la discoteca del Port Olímpic, la mujer que eleva a 13 (o a 15) los homicidios en este 2019, avisó al vigilante después de que dos hombres hurtaran su teléfono móvil. El vigilante se enfrentó con ambos individuos y uno de ellos agredió a la mujer. El trabjador los expulsó del local y, en ese instante, sacaron una navaja y los atacaron. A la mujer le clavaron el cuchillo en el pecho y falleció horas después en el Hospital del Mar. El vigilante sigue ingresado aunque no se teme por su vida.

Precisamente en el Port Olímpic, la policía activó un operativo de seguridad a finales de julio después de la paliza mortal que sufrió un cliente de origen chino.