03 jun 2020

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Gràcia despide su fiesta mayor con un balance positivo

Los actos vandálico puntuales no deslucen una celebración que atrae cada vez un público más familiar

EFE

Concentración de vecinos de Gràcia contra el incendio provocado la madrugada del viernes en la calle de la Llibertat.

Concentración de vecinos de Gràcia contra el incendio provocado la madrugada del viernes en la calle de la Llibertat. / JORDI COTRINA

Las fiestas de Gràcia concluyen la noche de este miércoles su edición número 202 consolidando el carácter inclusivo de las actividades, en las que han participado unos tres millones de personas, y con una programación diurna que ha atraído a un público cada vez más familiar, pese a algunos sucesos que han enturbiado la fiesta.

Este es el balance que ha hecho en rueda de prensa la presidenta de la Fundació Festa Major de Gràcia, Carla Carbonell, quien ha asegurado que la violación a una joven que volvía a su casa de las fiestas el pasado fin de semana y el incendio del decorado de la calle de la Llibertat del martes son "casos aislados y puntuales".

"Siempre hay algún gamberro que hace acciones incívicas y no nos cansaremos de rechazarlas, pero es justo recordar que viene mucha gente y lo hace con respeto", ha señalado antes de admitir que, pese a todo, "no podemos dar la espalda a las cosas que pasan".

Manifestaciones de repulsa

De hecho, para condenar la violación, centenares de personas se manifestaron ayer martes en la plaza de la Vila de Gràcia aglutinadas por colectivos feministas, mientras que este mediodía la organización ha convocado otra concentración pacífica en apoyo a la calle de la Llibertat.

Tras estos incidentes, el concejal del distrito, Eloi Badia, ha abogado por hacer "una reflexión profunda", pero ha descartado que hubiera fallos en el dispositivo de seguridad.

"Los casos han sido aislados y fuera del horario festivo, pero no lo solucionaremos sólo pensando en seguridad", ha opinado antes de agregar que estas situaciones requieren "un pensamiento de ciudad para dar una respuesta más efectiva".

La fundación también ha destacado este año la mejora en cuanto al horario de cierre de los establecimientos, así como un descenso de los vendedores ambulantes.

Asimismo, esta edición de las fiestas, que comenzaron el pasado 15 de junio, ha reunido un millar de actividades en las que el público familiar e infantil ha ido ganando protagonismo con talleres o una gincana, a la que se han apuntado 26 grupos.

Novedades de esta edición

La franja horaria de mayor afluencia ha sido de 18 horas a 21 horas, una tendencia que, según la organización, comienza a estabilizarse y refuerza el interés por los decorados más allá del ocio nocturno.

En este sentido, la calle de Progrés, que celebra 80 años de decorado ininterrumpido, ha sido la ganadora del concurso de calles engalanadas con un proyecto ambientado en Harry Potter y se ha hecho también con el primer puesto en la votación popular.

Una de las novedades ha sido la "pasada del pregón" por las calles del barrio, considerada un "éxito" porque, tal como ha sostenido Carbonell, ha ayudado a "dar voz" a las pregoneras, cuatro jugadoras de baloncesto con discapacidad intelectual, que reivindicaron "más oportunidades" para el colectivo.

Por otro lado, el punto lila de las fiestas, destinado a atención contra conductas sexistas, machistas o LGTBIfóbicas, ha llevado a cabo un total de 22 intervenciones, 21 asesorías y 2.536 acciones de sensibilización.

Un total de 525 voluntarios han participado durante todo el año en la organización de las fiestas, cifra que se elevó hasta los 1.575 la semana antes de la inauguración.