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VICTORIA VECINAL EN NOU BARRIS

Suspendido el desalojo del proyecto comunitario okupado 'Date una Huerta'

La presión vecinal y la mediación del distrito logran desactivar el desalojo previsto para este viernes

El solar convertido en huerto y jardín libertario, propiedad del fondo Cerberus, llevaba 10 años vacío

Helena López

’Date una huerta’, solar okupado por los vecinos de La Prosperitat.

’Date una huerta’, solar okupado por los vecinos de La Prosperitat. / JOAN CORTADELLAS

La presión vecinal y la mediación municipal han logrado parar por segunda vez el desalojo del solar 'Date una huerta', en el 79 de Joaquim Valls, la 'calle mayor' de la Prosperitat. Tras la movilización del tejido social del barrio y de todo Nou Barris, el distrito ha llegado a un acuerdo con la propiedad, el fondo Cerberus, para suspender el desahucio previsto para este viernes. "Ahora continuaremos negociando para llegar a un pacto para poder seguir dando un uso provisional al solar y que los huertos sigan hasta que haya un comprador o hasta que se empiece a construir en él", señala una voz municipal. Eso es, precisamente, lo que pedían los vecinos, quienes este Sant Joan podrán volver a disfrutar de su verbena popular en el espacio, el paraíso de la col lombarda.

El proyecto nació hace tres años durante las fiestas Sant Xibeco, patrón oficioso de la 'Prospe'. En poco tiempo, pero con mucha dedicación, convirtieron en un esplendoroso jardín un solar hasta aquel momento lleno de ratas "como caballos", como las define Rosa Bernabeu, vecina de la finca colindante, quien no puede estar más agradecida a la okupación. Su relación es tan buena que esta quitó la valla que había instalado entre las parcelas para no ver el vertedero en que se había convertido el terreno contiguo a su patio. Comparten esquejes, consejos y hasta un gato, que pasa indistintamente de un huerto a otro. Como ejemplo de la excelente relación entre vecinos, la noche de Reyes Rosa dejó unas botellas de cava en el huerto. 

Espectaculares coles en 'Date una huerta', en la Prosperitat / joan cortadellas

'Date una huerta' es un espacio con una filosofía libertaria, según lo presenta Jordi, uno de los miembros del proyecto desde el principio. Aquí no hay parcelas individuales. Lo siembran y riegan todos entre todos y el ufano aspecto de la cosecha muestra que la fórmula no puede funcionarles mejor. Un espacio comunitario, además, que ejerce numerosas funciones. Desde la educativa -los niños de los colegios de la zona acuden a comprobar que los guisantes no crecen en el congelador del supermercado- hasta la terapéutica. El huerto-jardín, la parte de jardín también merece un reconocimiento, se ha convertido en un oasis en el que las muchas personas mayores del barrio de origen rural pueden conectar con sus orígenes tocando tierra y oliendo verde. "Es un espacio abierto, también, a personas que están fuera de otros circuitos relacionales", reivindican desde la asociación de vecinos, quienes presumen de una de las mejores sombras de la ciudad, bajo la pérgola 'hand made'.

Todos los días del año

En los casi tres años de historia del espacio, que abre todos los días del año (ni el 25 de diciembre ni el 1 de enero, solo cierran el 8 marzo, para sumarse a la huelga feminista), han organizado charlas, presentaciones y comidas populares para recaudar fondos para actividades del barrio o solidarias.

Antes de pasar a manos del fondo Cerberus, el terreno era propiedad del BBVA, quien puso la primera demanda. "En el momento de buscar el terreno para empezar el huerto teníamos claras dos cosas, que el espacio tenía que tener sol, para que creciera vida, y que tenía que ser de un banco o de un fondo de inversión para, además, denunciar la especulación", subrayan los vecinos. Empezó en manos de los primeros y hoy por hoy, pendientes de su venta, está en manos de los segundos.