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ANTECEDENTES RECIENTES

Vecinos del Raval ya alertaron de la peligrosidad del presunto violador de Drassanes

El detenido por la agresión sexual del viernes provocó varios incencios e incidentes en la calle de Robador

Luis Benavides

El presunto violador del Museu Maritim de Drassanes, fotografiado por los vecinos.

El presunto violador del Museu Maritim de Drassanes, fotografiado por los vecinos. / AVV ILLA RPR

Vecinos del Raval ya habían advertido de la peligrosidad del presunto autor de la brutal agresión sexual sufrida por una mujer en la madrugada del Viernes Santo en los jardines del Museu Marítim de Barcelona. La asociación de vecinos Illa Robador-Picalquers-Roig (RPR) asegura en un comunicado que “la persona acusada de violación cometió diversos hechos delictivos en la calle de Robador que tuvieron un potencial peligro para sus vecinos, teniendo conocimiento de ellos diversas autoridades”.

Según los vecinos, el presunto autor de la agresión sexual, un hombre de 32 años, de nacionalidad marroquí, arrancó cableado e increpó a vecinos y agentes de la Guardia Urbana el pasado viernes 12 abril sobre las 8.30 horas, justo una semana antes de la violación junto a la avenida de Drassanes, en el distrito de Ciutat Vella.

El mismo día 12, apenas dos horas y media más tarde, el presunto agresor sexual incendió unos buzones de recogida neumática de basura situados en el número 22 de la calle de Robador. “Vinieron bomberos y Guardia Urbana, pero al día siguiente ya estaba otra vez en la calle prendiendo fuego a un colchón y había riesgo real de que se incendiaria todo el edificio”, recuerda el presidente de la entidad vecinal, Iván Rivera, a EL PERIÓDICO.

Este obstinado y singular pirómano actuaba a plena luz del día y tampoco se escondía. Rivera, que vive en la calle de Robador, intentó apagar el segundo incendio. “Consumí  el extintor y el fuego continuaba. Lo peor era el humo porque entraba en las viviendas”, explica el presidente, quien considera que se pudo hacer más, sobre todo teniendo en cuenta que el presunto violador deambulaba por la calle con claros síntomas de tener algún trastorno mental. “La policía ha actuado, pero los protocolos no deben ser los más adecuados cuando al día siguiente estaba en la calle. Deberían haberlo ingresado en una unidad psiquiátrica aunque fuera contra su voluntad”, asegura la misma fuente.

Ropa manchada de sangre

El sábado 13 de abril por la noche, unas horas después del último incendio, esta persona volvió a aparecer en la calle y los vecinos hicieron vigilancia “ante el temor de nuevos incendios o amenazas a vecinos”, explica la entidad en el comunicado, acompañado por numerosas fotos del presunto agresor sexual, al que volvieron a ver este viernes “ensangrentado”. Todo apunta a que acababa de cometer una atroz violación en los jardines del Museu Marítim.  Precisamente esa ropa manchada de sangre y sobre todo la descripción del violador permitieron reconocer al agresor, sorprendido a media mañana por la Guardia Urbana merodeando por el barrio.

La entidad vecinal, formada en el 2017 como resultado de una fusión del eje vecinal Roig-Picalquers y de la Associació de Veïns Illa Robador, se ha movilizado en numerosas ocasiones para erradicar la presencia de drogas y prostitución de sus calles. "Este individuo ya había intentado atacar a algunas prostitutas, pero ellas saben defenderse y no llegó a mayores”, asegura Rivera.

Fuentes policiales han explicado que el presunto violador efectivamente se hizo notar policialmente, pues ya lo habían detenido hasta en tres ocasiones acusado de varios delitos, pero ninguno de ellos relacionado con una agresión sexual.  Por su parte, la asociación de vecinos pide soluciones para “una zona especialmente descuidada de Barcelona, para garantizar la buena convivencia y la seguridad de los vecinos, ciudadanos y visitantes de Barcelona.”