07 abr 2020

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Mejora en la seguridad urbana

Barcelona diseña su nueva iluminación en clave femenina

Las farolas de leds eliminan zonas oscuras y mantienen un alumbrado homogéneo de calzada y aceras

Las empresas que renuevan las calles confirman el alto nivel de exigencia del ayuntamiento

Óscar Hernández

Nueva iluminación led blanca en la calle de Ganduxer que contrasta con la tradicional, más anaranjada, de la calle de Modolell.

Nueva iluminación led blanca en la calle de Ganduxer que contrasta con la tradicional, más anaranjada, de la calle de Modolell. / Jordi Cotrina

De iluminar la calzada, a las aceras. Y además que en estas no haya zonas oscuras que supongan un riesgo de emboscada para los peatones, sobre todo las mujeres. Esta es la idea principal del plan de iluminación de género con el que Barcelona está abriendo vía y encendiendo las luces nuevas, que son ahora blancas, en lugar de naranjas, y más sostenibles, con la tecnología led, que permite luz más clara, mejor dirigida y más económica.

El cambio de modelo ya es perceptible en numerosas calles como en estas (un ejemplo en cada distrito, de un listado facilitado por el departamento municipal de Medi Ambient): el paseo de Lluís Companys (Ciutat Vella), avenida Mistral (Eixample), Foneria (Sants-Montjuïc), Berlin (Les Corts), Ganduxer (Sarrià-Sant Gercasi), plaza de La Virreina (Gràcia), alrededor del mercado de Horta (Horta-Guinardó), Parc Central (Nou Barris), Olesa (Sant Andreu) y Marroc (Sant Martí).

Blanca y mejor dirigida

“La tecnología led nos permite recuperar la luz blanca y también dirigirla, con lo que además evita la contaminación lumínica”, explica Cristina Castells, directora de Energía y Calidad Ambiental, del departamento de Medio Ambiente y Servicios Urbanos del Ayuntamiento de Barcelona. Castells, que lleva tres mandatos municipales (con diferentes partidos politicos en la alcaldía) al frente de la iluminación de la ciudad, confirma que no ha habido desinversión en iluminación, pero sí un cambio de enfoque. “Antes se priorizaba la luz en la calzada, ahora, además, en las aceras, pero manteniendo una iluminación constante”, explica esta experta.

El cambio lumínico en la ciudad es complejo y lento. No en vano Barcelona tiene 146.000 puntos de luz o farolas. La parte mas importante es, sin embargo, el mantenimiento, que se intenta compatibilizar con la sustitución de las farolas antiguas por las nuevas led con la idea de que el año que viene el 20% de las luces incorporen esta tecnología. “Esto nos permite volver a la luz blanca, que es la más parecida a la del sol. Y al poder dirigirla, conseguimos que toda la calle aparezca igual de iluminada”, añade Castells.

“En este mandato estamos actuando en más de 200 calles con la incorporación de 10.000 nuevas luminarias con tecnología led y una inversión de 18 millones de euros”, ha explicado a este diario Eloi Badia, concejal de Agua y Energía. “Además, integramos la mirada de género en todas las actiaciones urbanísitcas para que se perciba una mayor seguridad y se eviten rincones y zonas oscuras”. 

Grupos de mujeres

Esa mirada femenina en la iluminación, que evitra que las mujeres se sientan inseguras en las calles sobre todo cuando cierran los comercios y se apagan sus luces, se realiza con una estrategia diseñada por el departamento municipal de Transversalidad de Género. “A través de las que denominamos Marchas Exploratorias de Vida Cotidiana organizamos salidas con grupos de mujeres por diferentes barrios acompañadas de técnicos para evaluar como perciben el entorno urbano. Y las luces son parte importante. Si nos dicen que una calle parece oscura, analizamos la causa. Por ejemplo, en Bon Pastor los árboles restaban luz y avisamos a Parcs i Jardis para que actuaran y mejoró enseguida y con un coste reducido”, explica Sonia Ruiz, responsable de Transvesalidad de Género.

Si bien la iluminación idónea puede ser el resultado de una percepción subjetiva y muy personal, como pasa con la temperatura ideal en un espacio de trabajo, la instalación de las nuevas farolas se realiza en base a unos criterios objetivos de intensidad mesurable que en Barcelona es muy exigente. Lola Simón, ingeniera de caminos de SBS Simón i Blanco (SBS), empresa que proyecta y dirige obras de reurbanización de varias calles de la ciudad, asegura que “los requisitos que impone el ayuntamiento de Barcelona en cuanto a la iluminación son muy estrictos como en el resto de elementos”

No solamente se realizan unos estudios lumínicos de las vías en las que se actúa, para certificar que la luz será homogénea, sino que también se actúa a posteriori. “El ayuntamiento escucha las quejas de los vecinos y alguna vez hemos tenido que rectificar alguna luz porque molestaba a un vecino”, explica Simón. 

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