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enclave polémico

Los Mossos exigen más seguridad a Renfe para sacar el 'top manta' de la plaza de Catalunya

El gobierno municipal pide un dispositivo con el mismo número de agentes de la Guardia Urbana que de la policía autonómica

O. Hernández / L. Benavides

El intercambiador subterráneo de la plaza de Catalunya. 

El intercambiador subterráneo de la plaza de Catalunya.  / ALBERT BERTRAN

La reunión entre Mossos d'Esquadra y Guardia Urbana para definir un dispositivo conjunto contra el 'top manta' en el intercambiador ferroviario de plaza Catalunya ha finalizado este mediodía sin un plan concreto. Las dos administraciones, Ayuntamiento de Barcelona y Generalitat, coinciden en que un desalojo definitivo de la venta ilegal en ese punto del subsuelo requiere un elevado número de agentes del que no disponen en este momentos y, por tanto, se hace necesaria una mayor presencia de la seguridad privada. Para coordinar esta acción, técnicamente denominada “dispositivo de saturación conjunta”, mandos de los dos cuerpos policiales se volverán a reunir a lo largo de la semana, también con TMB y Renfe, ya que son estos operadores de transporte los que tienen que colaborar en el desalojo y permanecer en el vestíbulo en el que confluyen los trenes de Rodalies y dos líneas de metro.

Fuentes municipales hacen una valoración positiva del encuentro con mandos de la policía autonómica. Y es que hace varias semanas Mossos se negaba a permanecer en la estación de plaza Catalunya y solo se ofrecía para colaborar en desalojos puntuales. Ahora la actitud del cuerpo de policía de la Generalitat ha cambiado, pues están dispuestos a colaborar en el dispositivo conjunto e incluso en mantener a un grupo de agentes en la zona tras el desalojo.

El principal escollo en estos momentos es el número de efectivos que debería aportar cada administración. El gobierno de Ada Colau exige el mismo número de agentes de la Guardia Urbana que de Mossos en el espacio ferroviario de plaza Catalunya.  Los mandos de la policía autonómica, en cambio, consideran que el plan debe ser diseñado y liderado por el Ayuntamiento y que el peso de la vigilancia privada debe ser mayor.  Sea como sea, fuentes municipales han reiterado "la necesidad de que este operativo estable se apruebe lo antes posible", y algunas incluso detallan este viernes como fecha límite.   

Cuestión de seguridad 

Un dispositivo conjunto y permanente evitaría la recolocación de los manteros, entre 100 y 150 vendedores cada día, en el vestíbulo principal de la estación situada bajo la plaza de Catalunya. Más allá de la venta ilegal de productos en su mayoría falsificados, Renfe entienden este asunto como una cuestión principalmente de seguridad al entender que la sobreocupación del espacio por parte de estos manteros impediría una correcta evacuación de la estación en caso de producirse una emergencia.

Mossos, en cambio, no ven un problema de seguridad porque “en los desalojos se han tardado menos de un minutoen vaciar el vestíbulo”, sostienen fuentes de la policía catalana, que entienden la venta ilegal en el ‘hall’ subterráneo como un asunto relacionado con la actividad comercial y, por ende, competencia del gobierno de Ada Colau. En este sentido, aunque en un primero momento eran reticentes a colaborar en la vigilancia del recinto ferroviario, ahora están más dispuestos a colaborar siempre y cuando sea un plan liderado por la Guardia Urbana e incluya un aumento de vigilantes de seguridad de Renfe.

Aunque las negociaciones entre Ayuntamiento, Generalitat, Renfe y TMB para coordinar una respuesta al asentamiento comercial en el vestíbulo de la céntrica estación parecían encarriladas el pasado noviembre, una alerta terrorista en diciembre y la celebración del Consejo de Ministros en la ciudad aplazaron la implementación de este operativo especial. Los primeros intentos conjuntos de Mossos y Urbana contra “el top manta en el subsuelo” , al que diferencian del realizado en superficie, tuvieron lugar después de Navidad, los días 8, 10, 14, 16 y 31 de enero.