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TREGUA EN LA OCUPACIÓN DE LA PLAZA

Los antidisturbios logran desalojar la acampada de Sant Jaume con una amenaza

Los Mossos alegan alerta terrorista para exigir la retirada de las tiendas de campaña

Óscar Hernández

La fachada del Palau de la Generalitat sin las tiendas que había esta madrugada, a las 12.15 de este mediodía. 

La fachada del Palau de la Generalitat sin las tiendas que había esta madrugada, a las 12.15 de este mediodía.  / ALBERT BERTRAN

"O sacáis las tiendas antes de las 12 del mediodía o lo hacemos nosotros", aseguran los independentistas acampados en la plaza de Sant Jaume de Barcelona desde el pasado 11 de septiembre que les dijo esta madrugada el jefe de la Brigada Móvil (Brimo), los antidisturbios de los Mossos. Y la policía ha conseguido en horas lo que la diplomacia municipal no había logrado en días: despejar el epicentro de las fiestas de la Mercè antes de que estas empiecen.

A las 11.45 horas de este mediodía un grupo de personas se apresuraba a recoger tiendas de campaña, sacos de dormir y neveras portátiles delante de la fachada principal del Palau de la Generalitat ante la atenta mirada de los antidisturbios de los Mossos. "Nos han dicho que como estamos en alerta terrorista nos teníamos que ir sí o sí. Aseguraban que alguien podía esconder algo peligroso en una tienda y era arriesgado en un sitio como este donde se va a concentrar tanta gente", explicó uno de los partidarios de la independencia de Catalunya.

Una mesa para informar

Lo que sí han conseguido los campistas es montar un punto de información, es decir una mesas situadas debajo de tres toldos, en uno de los laterales de la plaza de Sant Jaume, frente al Pans and Co. , para dar información sobre sus reivindcaciones. Eso sí, más ordenado y con todo a la vista de la policía. Al menos inicialmente, ya que por la tarde ya se acumulaban plafones, neveras portálites y garrafas de agua.  "Cualquiera puede venir con un artefacto en una mochila y tampoco lo verían", se queja el independentista, que acepta la razón de seguridad esgrimida por los Mossos para acatar la orden.

Ya el jueves los protagonistas de la protesta habian acordado reducir la zona ocupada con tiendas después de que representantes de colles castelleres intermediaran entre ellos y el ayuntamiento. El mismo día en que los partidos de la oposición municipal (PSC, CS y PP) denunciaran la supuesta permisividad del Gobierno de Colau con los  concentrados y por el inconveniente que suponía la presencia de las tiendas de campaña en uno de los centros neurálgicos de las fiestas de la Mercè. 

Mientras que los acampados niegan que haya habido una interlocución real con el ayuntamiento, y reprochan que se haya querido utilizar a las entidades de cultura tradicional que iban a actuar en la plaza para convencerlos, la alcaldesa de Barcelona sostenía en cambio que ha habido "mucha conversación" con los acampados y que finalmente lo que se ha impuesto es "una medida de sentido común" aceptada por todos, "sacar las tiendas del centro de la plaza", ante la "imposibilildad de garantizar la seguridad en unos días en que afortunadamente la plaza de Sant Jaume se llena con millares de personas". "Se garantiza la libertad de expresión de todo el mundo y si quieren pueden mostrar carteles o pancartas", ha añadido Colau. Carteles que, de hecho, colgaban esta tarde tranquilamente de las farolas situadas enfrente mismo de la fachada del ayuntamiento.