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INFORME MUNICIPAL

Casi 200.000 alquileres vencerán en los próximos años en Barcelona

La primera encuesta sociodemográfica del Ayuntamiento de Barcelona retrata el volumen, el perfil y las condiciones de vida de su población

Claudia Pizcueta

El paseo marítimo de la Barceloneta, la pasada Semana Santa.

El paseo marítimo de la Barceloneta, la pasada Semana Santa. / JORDI COTRINA

El Ayuntamiento de Barcelona ha presentado esta semana los resultados de la primera Encuesta Sociodemográfica de Barcelona (ESDB), una fotografía de los hogares barceloneses que retrata el volumen, el perfil y las condiciones de vida de su población.

Se calcula que en la ciudad hay unas 695.353 viviendas habitadas, más casi 32.000 vacías o con otros usos. El informe recoge que la gran mayoría son inmuebles de propiedad (57,6%) y que tan solo un 38,2% son de alquiler, aunque la tendencia parece que va al alza. Sin embargo, 198.895 de estos pisos arrendados tienen un contrato a término. Son cerca de 44.000 los que caducan cada año en Barcelona desde que se redujo la duración mínima de los contratos de alquiler de cinco a  tres años, así que en cuestión de poco tiempo los contratos de 200.000 viviendas vencerán en la ciudad condal.

Las viviendas de alquiler se concentran en el centro de Ciutat Vella, suponen entre un 60 y un 80% de los pisos de la zona. En la Barceloneta, el Eixample, Sants o Nou Barris también predomina este tipo de contrato. Con menos fuerza lo hacen en las zonas más cercanas a la montaña: en Horta i Font d’en Fargues, Pedralbes o Sant Martí Varneda i La Pau, donde los inmuebles de propiedad rozan el 100%.  

Un dato sorprendente que se extrae de la ESDB es el coste medio por vivienda de las hipotecas y los alquileres barceloneses. La diferencia es tan solo de 12,9 euros siendo el alquiler (659 euros de media) la opción más económica. No obstante, el contrato indefinido, generalmente asociado a una mayor antigüedad de su inquilino, es mucho más barato que un contrato a término. La diferencia es de algo más de 300 euros.

Sin ascensor ni calefacción

El informe pretende ser una fotografía de la población de Barcelona y de sus hogares. Así, recoge que el 39,5% de las viviendas de la ciudad no dispone de una instalación de calefacción. En las zonas de Trinitat Vella, la Barceloneta y el Raval son muy pocos inmuebles los que disponen de ella.  

La encuesta municipal indica también que casi la mitad de las viviendas se encuentran en edificios sin ascensor. Un 47,5% de media que se agudiza en los distritos de Ciutat Vella y Horta-Guinardó, superando el 80%.

Riesgo de pobreza o exclusión social

El estudio revela que casi un cuarto de la población barcelonesa se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión social. Son exactamente 414.800 personas (un 24,4% de la población total) las que sufren una de estas tres situaciones: viven por debajo del umbral de pobreza (11.520 euros de renta anual), sufren privación material severa (el 7,5% de la población), o son residentes en hogares con baja intensidad laboral.

Sin embargo, el riesgo de pobreza o exclusión social de los barceloneses no es el mismo en todos los barrios. Mientras que en el distrito de Sarrià-Sant Gervasi es un hecho casi residual, el 43,3% de los vecinos de Nou Barris viven en esta situación.

De manera más global, son las familias mono-parentales (37,7%) y los jóvenes de entre 16 y 24 años (30,1%) los que están en una peor situación.

¿Quién vive en Barcelona?

La mayoría de las viviendas son compartidas por dos o más personas. Sin embargo, en el centro es donde se encuentran más pisos “unipersonales”. Los hogares más numerosos de Barcelona se sitúan en los dos extremos de la distribución de la renta. Tanto en la zona de Sarrià, Tres Torres y Pedralbes como en Nou Barris la media supera las 3 personas por hogar.

Pero, ¿quién vive en los hogares barceloneses? El informe da luz a esta pregunta, y es que en el 27,6% de las viviendas viven solas personas mayores de 65 años. Un cuarto de los hogares se componen de parejas sin hijos.

Fenómeno multi-hogar

La encuesta elaborada por el Ayuntamiento de Barcelona establece una diferencia entre hogar y vivienda. Considera hogar aquel formado por un conjunto de personas que comparten una economía común. A partir de la distinción, recoge un fenómeno al alza al que llama “multi-hogar”. Más de 20.000 viviendas (un 2,9% del total) se componen de dos o más “hogares”, con una incidencia mayor en el distrito de Ciutat Vella, seguido del Eixample.

Este fenómeno se puede atribuir al recurrente piso compartido. En un 1,34% de las viviendas residen más de tres personas con economías independientes entre ellas, es decir, se podría suponer que en Barcelona hay unos 9.317 pisos compartidos.