14 jul 2020

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OBRAS EN LA FRONTERA DE SANT GERVASI Y GRÀCIA

La calle del Príncep d'Astúries de Barcelona inicia su reforma en defensa del peatón

La mejora persigue dar más espacio al viandante quitando un carril de circulación al vehículo privado

Aspecto actual de la calle de Príncep d’Astúries. 

Aspecto actual de la calle de Príncep d’Astúries.  / FERRAN NADEU

El Ayuntamiento de Barcelona empezará el próximo martes las obras de reurbanización de la avenida Príncep d'Astúries, que une la plaza Lesseps y la Vía Augusta, en los distritos de Gràcia y Sarrià-Sant Gervasi, con el objetivo de dar más prioridad al viandante.

Así es como está previsto que quede la calle. 

El propósito principal es aumentar el espacio para el peatón, revitalizar la avenida y mejorar la conexión entre barrios, por lo que se amplificarán las aceras y se reducirán los carriles de circulación, según ha informado este sábado el consistorio en un comunicado. A nivel de circulación, la cosa quedará así: un carril ascendente y dos de bajada, uno para el transporte público y el otro para el vehículo privado. Un cuarto vial irá cambiando de usos, entre aparcamientos para motos, carga y descarga o contenedores. El ayuntamiento asegura haber escuchado con atención las peticiones de los vecinos, y por eso está previsto incrementar el número de pasos de peatones, los árboles o las zonas de descanso. 

Los trabajos tienen un presupuesto de 4,9 millones de euros y durarán un año, y se crearán nuevas zonas de estancia, más pasos para peatones y una avenida más pacífica de acuerdo con las peticiones y inquietudes manifestadas por los vecinos. Durante las obras, el carril de subida quedará anulado a partir de la Rambla del Prat. Esto también afectará a las líneas de bus D40 y 27, que deberán girar por Rambla del Prat para seguir subiendo por Gran de Gràcia hasta la plaza de Lesseps.  

Una vez terminada la reforma de Príncep d'Asturies, el consistorio tiene pendiente acometer la mejora de la calle de Balmes, entre la plaza de Molina y General Mitre. La obra prevé eliminar el sentido descendente de los vehículos privados. Solo el autobús podrá bajar por Balmes, que en este tramo tendrá las aceras más anchas y perderá un carril de circulación. Está por ver si las vías del entorno -República Argentina, Príncep d'Astúries y Muntaner- son capaces de absorber el grueso de coches que a día de hoy siguen utilizando esta vía como eje montaña-mar.