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una plaza reivindicativa

Un grafiti del 'Banksy español' homenajeará la lucha vecinal de Sant Feliu de Llobregat

El artista urbano Escif gana un concurso internacional para pintar un gran mural en La Salut

La obra rendirá tributo al movimiento que boicoteó la construcción de una gasolinera para que allí fuera la plaza del barrio

Ignasi Fortuny / Barcelona

Imagen de la pared en la que Escif pintará el mural en homenaje a la lucha vecinal de Sant Feliu de Llobregat / FERRAN NADEU

Imagen de la pared en la que Escif pintará el mural en homenaje a la lucha vecinal de Sant Feliu de Llobregat
Una obra del grafitero Escif en Valencia
Imagen virtual del proyecto del grafitero Escif en la montaña de Sapri.
Una obra del grafitero Escif en Valencia

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El artista urbano valenciano Escif, conocido popularmente como el 'Banksy español', pintará un gran mural que reivindicará la lucha vecinal del barrio de La Salut de Sant Feliu de Llobregat. El enigmático y reputado grafitero ha sido el ganador de un concurso internacional en el que han participado casi 300 artistas de 42 nacionalidades diferentes. La obra se instalará en una pared medianera (más de 300 m2) de un edificio de la plaza de La Salut, un lugar simbólico del movimiento vecinal, durante, en principio, la primavera del próximo año. En este emplazamiento, la lucha de los vecinos consiguió en 1977 que no se construyera una gasolinera y que,  en su lugar, el entonces descampado se convirtiera en la primera plaza del barrio. Así pues, el encargado de plasmar este episodio en una pared será el valenciano Escif que, con una obra marcada por la crítica social y política, ha hecho intervenciones artísticas por todo el mundo. Entre ellas, un gran 'grafiti' hecho con 7.000 árboles en una montaña del sur de Italia.

Imagen virtual del proyecto del grafitero Escif en la montaña de Sapri / miguel lorenzo

El artista guarda su identidad, no da entrevistas y tampoco posa para fotografías. Sin embargo, en esta ocasión ha respondido a unas preguntas de este diario después de saber que era el ganador del concurso, que ha impulsado el consistorio de Sant Feliu juntamente con la fundación Contorno Urbano y la asociación Kaligrafics. "No es habitual encontrar, dentro del campo del muralismo y el arte urbano, una iniciativa que valore el trabajo de campo, la contextualización del proyecto y la participación de los vecinos. Habitualmente se prima lo espectacular y lo mediático, sin sopesar las consecuencias de la intervención", expone Escif sobre el proyecto.

"No es habitual encontrar una iniciativa que valore el trabajo de campo, la contextualización del proyecto y la participación de los vecinos"

Escif

Grafitero valenciano

El artista cuenta que le atrajo el objeto del concurso, que "dignifica aún más el proyecto". "Recuperar la memoria del lugar, dándole voz a aquellos que lucharon por recuperar la ciudad para la gente. Dándole voz a aquellos que le ganaron una plaza al monopolio de la sociedad de consumo.  Dándole voz a la historia que muchas veces los libros oficiales no recogen". Para estampar todo esto en una pared, el artista pasará una semanas en Sant Feliu conociendo la ciudad y los vecinos antes de realizar su intervención artística. "La propuesta de Escif [con un primer esbozo del mural] fue la mejor en cuanto a metodología, la más profesional y ya contaba con una investigación previa muy importante", señala Esteban Marín, presidente de Contorno Urbano. 

Una obra de Escif en Valencia / miguel lorenzo

La hormigonera por el socavón

Fue en la plaza de La Salut donde, 40 años atrás, tuvo lugar una de las acciones más significativas de la lucha de los habitantes del barrio a los que ahora se les quiere rendir tributo. Eran tiempos de ayuntamientos predemocráticos y en el barrio -aún sin nombre por aquel entonces- se debía de construir una gasolinera. Algunos vecinos de entonces recuerdan su respuesta: "Gente, esto lo paramos". Antes de que se oyera esta frase, el movimiento vecinal ya se había organizado y protestado. Y las obras de la gasolinera, empezado. Nunca se acabó, pues los vecinos boicotearon las obras convencidos de que ese espacio era para la plaza central del barrio. Como así fue después de su "acción directa".

En mayo de 1977 un grupo de vecinos ocupó el solar y tiró una gran hormigonera dentro de unos de los socavones que ya aguardaban los depósitos de gasóleo. Esto sucedió después de que las autoridades y la constructora desoyeran las demandas vecinales. "Y eso era un polvorín, era muy peligroso para los chavales que jugaban por allí", añade Ángel Merino, vecino del barrio y alcalde de Sant Feliu a principios del 2000.

La tensión se trasladó a los juzgados, con una denuncia puesta por la constructora. "Tenían que castigar a todo el barrio, porque nadie decía quien había tirado la hormigonera", explica Merino. Meses después, los vecinos volvieron a entrar en el solar para tapar el socavón, allanar el terreno y plantaron árboles y colocaron bancos. "La plaza hizo el barrio, la gente tomó conciencia de que vivía con más gente", sostiene el exalcalde de Sant Feliu. Lo corrobora Alejandro Huergas, vecino de La Salut e hijo de la entonces líder vecinal 'La Pasionaria': "Esa lucha consiguió que todo el mundo se indentificara con el barrio". En 1977 La Salut era poco más que un campo con bloques altos de viviendas y con un 90% de inmigración. No había calles asfaltadas, no había equipamientos, no había barrio. El vecindario se había empezado a construir en los años 50 fruto de –explica Merino- "procesos especulativos entre las autoridades locales y la constructora". 

Fiesta en la plaza de La Salut en 1981 / Acbl (jaume garcía urpí)

De la fábrica al barrio

La lucha vecinal de Sant Feliu, como las otras que irrumpieron en esos años en el Baix Llobregat, es heredera de los movimientos obreros de las fábricas. De reivindicar el sueldo en la fábrica a defender el barrio. Y, más tarde, hacerlo desde la política. En La Salut, seis de los vecinos más implicados en la lucha vecinal concurrieron en diferentes partidos de izquierda en las elecciones municipales de 1979. "Todas las fuerzas llevaban en el programa electoral la plaza de La Salut", explica Merino. Una vez ya con el PSUC en la alcaldía, el terreno donde aún se preveía la construcción de la gasolinera fue comprado por el ayuntamiento para que, definitivamente, fuera la plaza de La Salut. "La plazas son escuelas de formación y democracia, la gente no sabía porque de tenía que votar y lo que conllevaba", comenta Merino. 

Cuentan los vecinos que en el profundo corazón de la plaza de La Salut aún permanece la hormigonera. Nadie la retiró.  

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