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PROYECTO DE ECONOMÍA SOCIAL

Bienvenidos a 'Sant Cosme Valley'

El Prat acoge una cooperativa de telecomunicaciones que compite en el sector inspirada en el compromiso ético y el arraigo territorial

Víctor Vargas Llamas

Miembros del colectivo GATS, impulsor del proyecto de telecomunicaciones Som Connexió, en su sede de Sant Cosme.

Miembros del colectivo GATS, impulsor del proyecto de telecomunicaciones Som Connexió, en su sede de Sant Cosme. / ALBERT BERTRAN

Si en la bahía de San Francisco hay un Silicon Valley donde los nuevos proyectos tecnológicos deslumbran al mundo, a orillas del río Llobregat empieza a despuntar una iniciativa mucho más modesta en cuanto a su apuesta técnica pero en primera línea de vanguardia de la nueva economía social. Su nombre es Som Connexió y es "la primera y hasta el momento única" empresa cooperativa de telecomunicaciones constituida por socios consumidores en España, como expone Oscar Rando, cofundador de los Grupos Asociados para el Trabajo Sociocultural (GATS) e impulsor del proyecto junto a Mercè Botella. 

La idea es engrosar la oferta de las empresas cooperativas Som, como Som Energia, "construidas desde la propia fuerza de consumo", y dar respuesta a las demandas de comunicación desde una "perspectiva ética", destaca Rando en la sede de la empresa, en Sant Cosme. No en vano, las telecomunicaciones son "la vía de acceso a un buen puñado de derechos fundamentales, como los del acceso a la información y la formación", destaca este educador social.

La cooperativa cuenta con 2.500 socios y 4.000 consumidores en sus 4 años de vida

"No apostamos solo por proveer una cobertura de telefonía internet, sino que queremos transformar realidades que no nos gustan, cubriendo con respeto las necesidades del destinatario, avanzando hacia un modelo de soberanía comunicativa, tanto en su vertiente de infraestructuras como de servicios", expone.

En sus 4 años de historia cuenta con casi 2.500 socios cooperativistas y ronda los 4.000 consumidores (cada socio puede avalar a cinco personas). La mayoría de usuarios, en torno a un 70%, son de Catalunya pero el proyecto tiene presencia en todas las autonomías españolas. "Sant Cosme ha dejado de ser un lugar receptor neto de ayuda pública a un espacio donde irrumpen proyectos creativos por los que se interesan desde todo el mundo", dice . 

PROXIMIDAD

Som Connexió se sirve de la red de Orange para ofrecer unas tarifas "muy similares" a las de los gigantes del sector, "pero sin las promociones tan agresivas de fuertes descuentos que solo ellos se pueden permitir". Como contraprestación, al descolgar el teléfono para asesoramiento o por una incidencia técnica "no atiende una máquina, sino una persona que trabaja en 'Sant Cosme Valley'", bromea Rando. El equipo está formado por 7 personas. 

"Podríamos poner también a una operadora desde Sudamérica, como hacen las grandes firmas, porque hablan castellano y su sueldo puede ser mucho menor que en este país; y ya nos parece bien que se compense parte de todo el maltrato que desde aquí infligieron a aquellos países en la época colonial, pero nosotros apostamos por la proximidad frente a la deslocalización", dice.

Los socios proponen abonar más dinero para cubrir posibles impagos de parados

Una estrategia que tiene continuidad en las asambleas, "donde los socios se despiden dando dos besos a quienes les artienden por teléfono". "Se sienten escuchados y por eso nos proponen cosas impensables en el consejo de administración de Telefónica, como cuando un cooperativista sugirió subir 3 euros la factura para cubrir los impagos de quienes se queden sin empleo; esperamos poder alcanzar ese objetivo con capital propio en un futuro no muy lejano", explica el miembro de GATS. 

Buenos propósitos que no olvidan su arraigo al territorio, al que esperan poder ofrecerle retorno en forma de puestos de trabajo y de intangibles varios. "Como después de la etapa oscura de la Edad Media llegó la luz del Renacimiento --dice Rando--, queremos hacer del Baix Llobregat la Florencia de este nuevo 'renacimiento' humanista, que se sirve de la tecnología, pero con el propósito de volver a poner a la persona en el centro de todo".