Una obra de la 'bestia negra' de la Fundación Francisco Franco culminará la expo del Born

Eugenio Merino presta la provocadora testa de su dictador dentro de una nevera para la polémica muestra

Eugenio Merino, junto a su obra ’Always Franco’.

Eugenio Merino, junto a su obra ’Always Franco’. / EFE / EMILIO NARANJO

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CARLES COLS / BARCELONA

El Franco ecuestre ha llegado al Born decapitado, como no podía ser de otro modo, porque la testa de la escultura fue seccionada con una sierra radial en el año 2012, en un caso de robo jamás resuelto por la policía. Pero la exposición permitirá un cara a cara con el dictador. El artista Eugenio Merinobestia negra de la Fundación Francisco Franco, ha cedido una cabeza del exjefe del Estado, que según fuentes de la organización, será la imagen final que verán los visitantes.

Merino tiene dos obras célebres oportunas para el caso. La primera es ‘Punching Franco’, una adaptación del equipo de entrenamiento que puede encontrarse en los gimnasios de boxeo, pero en el que la zona de impacto ha sido sustituida por una cabeza del dictador. No ha sido esa la elegida. En febrero del 2012, Merino sorprendió en la feria Arco con ‘Always Franco’, una hiperrealista escultura de Franco metido dentro de una nevera con la estética de las máquinas frigoríficas de Coca-Cola. “En la exposición está esa cabeza, pero sin el cuerpo ni la nevera. Es una réplica de ese original”, explica Merino desde Nueva York.

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HOSTIAS ARTÍSTICAS

Tanto ‘Punching Franco’ como ‘Always Fanco’ le han comportado a Merino pasar por el banquillo de la justicia, que, no obstante, ha fallado siempre finalmente a su favor. La tesis de la Fundación Francisco Franco no convenció a los magistrados. “No se puede injuriar a personas relevantes en España y en Europa”, decían. La respuesta de Merino mereció la pena: “Había una actitud artística detrás de esas hostias”. Eso era, en cualquier caso, en referencia al Franco pugilístico. Sobre la idea de meterlo en una nevera realizó en su día una defensa muy oportuna de repescar ahora a la vista de la polémica exposición del Born. “Franco en una nevera es la imagen de su permanencia en nuestra cabeza”.