Colón no se mueve

Colau no apoyará la iniciativa de la CUP de que se retire la estatua erigida en homenaje al descubridor

Los anticapitalistas lo pedirán el viernes en el pleno, en una iniciativa que ningún otro grupo respalda

Colón no se mueve

SERGIO LAINZ

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TONI SUST / CRISTINA SAVALL / BARCELONA

Colonizar no es una palabra que tenga nada que ver con el descubridor de América, Cristóbal Colón. Viene del latín, de colonia (territorio establecido por gente venida de otro), que viene de colonus (labrador y habitante). Hubo colonias y colonizadores mucho antes de que naciera Colón, pero eso no quita que al descubridor sea visto como una figura decisiva para el inicio de una de las grades colonizaciones: fue, a falta de confirmar varias teorías que lo niegan, el primer no americano que puso un pie en América.

A cuenta de Colón, la CUP ha marcado esta semana un gol mediático: los anticapitalistas han anunciado que en el pleno municipal de este viernes solicitarán la retirada de la estatua erigida en honor del personaje, ubicada al final de la Rambla e inaugurada el 1 de diciembre de 1888, en plena exposición universal. El proyecto fue obra del arquitecto Gaietà Buïgas (padre de Carles Buïgas, autor de las fuentes de Montjuïc), conocido básicamente por esa estatua.

La CUP ha anunciado que, además de pedir la retirada de la estatua, propondrá que sea reemplazada por una una obra alegórica de la resistencia de los pueblos indígenas y de los esclavos. En el pleno, el grupo también extenderá su demanda a la estatua levantada a Antonio López al final de la Via Laietana, por su participación en el tráfico de esclavos, y reclamará la retirada de las banderas españolas y los símbolos monárquicos de los edificios municipales.

UN DEBATE “LEGÍTIMO”

Pero, pese al revuelo, los partidarios de que Colón siga frente al mar, señalando a Mallorca, pueden estar tranquilos. La estatua no será movida. Así lo ha precisado este martes el primer teniente de alcalde, Gerardo Pisarello, quien ha asegurado que el gobierno municipal no tiene previsto retirarla durante esta legislatura, aunque considera que el debate es “legítimo”. “Ada Colau y yo hemos cuestionado la celebración del 12 de octubre, día de la Hispanidad, por las connotaciones colonialistas”, ha agregado.

Pese a que la iniciativa no prosperará, el resto de grupos se ha visto obligado a comentarla. El más empático ha sido el de ERC, que ha anunciado que buscará una transacción con la CUP para votar a favor de su iniciativa. Los de Alfred Bosch no quieren que se retire la estatua pero proponen un análisis iconográfico de la base, para revisarla si es necesario. Sí compran la retirada de la estatua de López: el concejal Jordi Coronas ha recordado este martes que su grupo ya la solicitó. Y no están menos de acuerdo en retirar banderas españolas.

AL FINAL DE LA RAMBLA

Poco entusiasmo en el resto de grupos, que han criticado a la CUP. Para el número dos de CiU, Joaquim Forn, la iniciativa es “una frivolidad”. Para la jefa de filas de Ciudadanos, Carina Mejías, es “un absurdo dentro de las excentricidades de la CUP”. El presidente del grupo del PP, Alberto Fernández Díaz, no podía dejar la ocasión de enriquecer la crítica con su estilo personal: “A la CUP solo le falta pedir la reconversión de la estatua de Colón por una de Kim Jong-Un señalando a Ítaca”.

La CUP ya se refirió a la estatua de Colón la semana pasada, en la comisión de Derechos Sociales, Cultura y Deportes, el pasado 20 de septiembre. La concejal Maria Rovira aprovechó el debate sobre la controvertida exposición que llevará a la calle, frente al Born, la estatua ecuestre decapitada de Franco y la Victoria, dedicada a la victoria franquista en la guerra civil. Pidió que la exposición fuera ubicada “en la parte baja de la Rambla, bien cerca del monumento a Colón, y así podríamos dejar de homenajear al dictador y al colonizador de una vez”.

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ENFADO EN EL INSTITUT NOVA HISTÒRIA

No solo los apologetas del buen trato al indígena se han mosqueado con la CUP. También el Institut Nova Història (INH), que lleva años denunciando que la historia de Catalunya se ha querido acallar de forma general. Uno de los casos más escandalosos, según la cabeza visible del INH, Jordi Bilbeny, es el de Colón, de quien sostiene que era catalán: “Un militar, político, humanista, escritor y científico barcelonés, miembro de la casa real catalana y pariente de los condes de Urgell”. A Bilbeny, que subraya que no era esclavista y rechaza retirar la estatua, le duele que Colón-Colom pasé hoy por haber sido “un pobre plebeyo genovés”.