25 oct 2020

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PLAYA DE LLEVANT

Barcelona estrena la playa para perros con escasa afluencia de usuarios y mascotas

El arenal reservado a canes es un rectángulo acotado de unos 1.200 metros cuadrados al lado del Fòrum, junto al espigón

ADRIÀ PALACÍN / BARCELONA

La nueva zona habilitada para perros en la playa de Llevant de Barcelona.

La nueva zona habilitada para perros en la playa de Llevant de Barcelona. / DANNY CAMINAL

Día feliz para los perros pero sobre todo para sus dueños, que desde hoy martes pueden llevar sus mascotas a un espacio habilitado para estas en la playa de Llevant de Barcelona. Esta mañana se ha inaugurado el primer tramo de playa abierta a los perros en el litoral barcelonés, un rectángulo de unos 1.200 metros cuadrados junto al espigón y acotado por un cierre perimetral de madera. A lo largo de la mañana, la afluencia de bañistas con mascotas ha sido más bien poca. Solo un máximo de 15 personas se han animado a estrenar este rincón de playa, situado en el barrio de Sant Martí, justo al lado del Fòrum. Pese a las reducidas dimensiones del espacio, hoy, de momento se les ha quedado grande. 

A Mireia y Rubén, que han acudido hoy con su perro Cuqui, les parece razonable que los canes no puedan campar a sus anchas en cualquier playa. "Es muy molesto estar tumbado y que te pase un perro por encima y te lance arena", dice Mireia. Sin embargo, Rubén, su compañero, deja claro que todo va en función de la educación que le hayas dado al animal. "Los problemas empiezan cuando el perro está descontrolado por su dueño", aclara. Cuqui, como las demás mascotas congregadas hoy, corretea por la arena, entra y sale del agua sin descanso. Los perros juegan entre ellos y sus propietarios parecen relajados. 

Para la mayoría de usuarios, la iniciativa es muy positiva aunque para algunos llega tarde. Yoeri es extranjero pero residente en Barcelona. Ha acudido hoy a este rincón del litoral con su perro Tim y pese a estar encantado, considera que llega tarde "Estamos a 19 de julio y el verano pasa muy rápido", se lamenta el hombre. Para Laura y Anna, que han venido convencidas de que la iniciativa ya estaba en marcha hacía tiempo, la idea de habilitar un espacio así era muy necesaria pero consideran que el recinto es pequeño. "El domingo, cuando esté más lleno de gente, aquí no se va a caber", dice Anna. Otros, como Fausto, se sienten literalemente "estafados", tras ver las dimensiones de la zona. "Hay pipicanes más grandes que esto que han hecho aquí", dice.  

BAÑISTAS Y VECINOS

Apoyados en las zanjas de madera que delimitan el espacio reservado del resto de la playa de Llevant se encuentran algunos curiosos observando este 'chiquipark' de perros. Dos de los canes que jugaban dentro del espacio habilitado han cruzado a la zona de bañistas libre de mascotas por la parte más próxima al agua donde aún no hay zanja. Esto ha molestado a vecinos como Paquita, que descansaba al otro lado de la arena. "¿Ves? Esto es lo que pasa, que se cuelan por el lado que tienen prohibido", dice indignada la señora, señalando el orín que acababa de dejar uno de estos en la zanja de madera donde estaba apoyado su marido. 

Probablemente, los dueños del animal no habrán visto, o no habrán sido informados, acerca el espacio que el ayuntamiento ha habilitado especialmente para que los canes hagan sus necesidades fisiológicas, al fondo del recinto. Tal como informó el consistorio, con tal de garantizar la higiene, la playa canina tendrá un tratamiento específico de limpieza manual, mañana y tarde y por la noche se completará la intervención con un tractor. 

Para Dolores, resulta "indignante" que el ayuntamiento haya decidido invertir en un espacio para perros. "Aun no tenenmos rampas especiales para carritos o sillas de ruedas en la arena y los perros ya tienen su propia playa", dice con recelo. Según Álvaro, vecino de Sant Martí, se trata de una gran medida municipal. "No solo los humanos tenemos derecho a distrutar del mar", comenta, pero alerta de que "sin higiene, el recinto puede llegar a deteriorarse". 

FALTA DE CONTROL

Pese a que el ayuntamiento determinó que el recinto solo sería apto para perros censados, lo cierto es que durante el día inaugural no ha habido ningún control sobre los canes ni se ha pedido la documentación a sus dueños. Uno de los trabajadores de la empresa Endavant, encargada de gestionar las perreras municipales de Barcelona, ha estado durante varias horas controlando el comportamiento en el primer día de funcionamiento de este espacio playero. Él mismo ha admitido que la revisión de la documentación es trabajo de la Guardia Urbana, ausente durante toda la mañana en este trozo de playa. Este trabajador también ha alertado de la presencia en el lugar de un perro identificado como potencialmente peligroso, sin atar y sin su bozal correspondiente. "Esto pasa en todos los sitios. En el fondo, este es un espació público más donde se incumplen normas constantemente", ha asegurado.

La playa canina parte de una prueba del ayuntamiento para lo que queda de verano, a la espera de enderezar el proyecto en el 2017. El consistorio insiste en que este será el único tramo donde acudir con perros por el momento. En el resto del litoral, queda prohibido el acceso de los canes, según dicta la ordenanza municipal, en temporada de baño (del 1 de junio hasta el último domingo de septiembre, y los fines de semana de abril a octubre), excepto si son perros de asistencia. 

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