30 nov 2020

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El Ayuntamiento de Barcelona descarta medidas de choque contra el zoco mantero del Port Vell

Tratará de evitar que se enquiste en la zona marinera pero no realizará un desalojo drástico

Asume que este verano será complicado pero insiste en una solución social y que disuada al comprador

Patricia Castán

Los Manteros ocupan cerca de un kilómetro del paseo de Joan de Borbó de la Barceloneta. / JOAN CORTADELLAS / VÍDEO: ANA C. BAIG

Los Manteros ocupan cerca de un kilómetro del paseo de Joan de Borbó de la Barceloneta.
Turistas paseando entre mantas que ofrecen todo tipo de mercancias.

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El verano que acaba de empezar estará marcado en Barcelona por la hiperactividad del 'top manta', que si logra frenarse en el Port Vell se reubicará en otra zona. El ayuntamiento asume que el fenómeno es ya demasiado grande, complejo y de lenta solución como para erradicarlo a corto plazo o "con una varita mágica". Lo que sí queda claro es que la 'magia' será poco policial. El equipo de gobierno ha anunciado más presencia preventiva de Guardia Urbana en las zonas calientes de vental ilegal, incluido -sin fecha- en el epicentro del zoco del Port Vell, pero sin actuaciones drásticas de desmantelamiento. 

El primer teniente de alcalde, Gerardo Pisarello, ha dado a conocer su plan de acción para evitar la venta ambulante ilegal con la promesa de “intensificar” la ofensiva en distintos frentes (presencia policial, planes de ocupación, colaboración con otros municipios y administraciones y campañas informativas de sensibilización y multas al comprador), que sigue la línea estratégica iniciada hace meses, con escaso resultado hasta la fecha. Más bien al contrario, con un creciente efecto llamada entre las muchas personas que subsisten con esta actividad. 

Gerardo Pisarello

Primer teniente de alcalde

El ayuntamiento no tolerará un usos abusivo e intensivo del espacio público. Corresponsabilizará a otras administraciones y municipios

Como se ha hecho en el Pla de Palau, prevén llevar a cabo el mismo operativo en el tramo del Moll de la Barceloneta, instalando policía antes de que los vendedores coloquen sus mantas. Un dispositivo disuasorio que se realizará, en fecha indeterminada, para evitar que el zoco se haga estable y un uso "abusivo e intensivo" del espacio público, ha dicho. 

Pero el miedo a que el volumen de vendedores no autorizados siga creciendo, llevó anoche a todo el sector del comercio barcelonés -unido en esta ocasión- junto con los vecinos de la Barceloneta a rechazar las bases del plan que les fue avanzado en privado. Tras el manifiesto de protesta que presentaron el miércoles, ven insuficiente e ingenua la estrategia municipal. Todos ellos están acordando movilizaciones y pedirán una reunión de más alto nivel con las tres Administraciones implicadas en la seguridad local, explica uno de sus portavoces, Gabriel Jené.

INDEFINICIÓN

La tibia ofensiva municipal anunciada para el verano está marcada por cierta ambigüedad en materia de seguridad. El comisionado de Seguridad, Amadeu Recasens, ha insistido en que el consistorio “no descarta” ningún tipo de actuación en ese ámbito, sea preventivo o en base a decomisos. Pero lo cierto es que el ayuntamiento ya explicó a las entidades sublevadas que no contempla un desalojo exprés, ni drástico, porque además de abogar por una solución más social e integral, carece de efectivos suficientes para erradicar de la mañana a la noche un foco de venta que llega a sumar a un millar de manteros estos días. Ni tiene intención de provocar enfrentamientos.

Según ha explicado Recasens a la prensa, “no hay espacios de tolerancia en Barcelona y todos son susceptibles de intervención policial”. Enfatizando que aunque la venta ambulante sea prioritaria este verano, “hay que aplicar criterios de proporcionalidad” y la ciudad tiene recursos policiales limitados y otros muchos frentes que cubrir, desde la seguridad (con la amenaza terrorista en nivel de alerta 4) hasta el día a día de los barrios. Se hará “lo posible y necesario”.

La estrategia policial preferida estas semanas ha sido la de saturación (situar agentes en una zona para evitar que los manteros se i

Amadeu Recasens

COMISIONADO DE SEGURIDAD

Se hará lo posible y necesario. Priorizaremos la venta ambulante pero no desatenderemos otras zonas ni otras necesidades de la ciudad

nstalen), como ha sucedido recientemente en el pequeño tramo de Pla de Palau, con apenas cuatro unidades policiales, pero que hasta ahora no se ha llevado a cabo en el kilométrico Moll de la Barceloneta. A diario se instalan cientos de vendedores, que ya no solo son de procedencia africana, sino que se suman comerciantes paquistanís del barrio marinero así como artesanos de otras partes del mundo. 

GATO Y RATÓN

El ayuntamiento asume que si se hace presión en un espacio se trasladarán a otro y que este será un verano caliente, por lo que es partidario de profundicar en otro tipo de intervenciones más integrales y sociales. Pisarello ha recalcado que las medidas iniciadas el año pasado se “intensifican” ahora, aunque sin cuantificar recursos de seguridad o administrativos. "Se corresponsabilizará a las administraciones y municipios del abordaje del fenómeno", "se mejorará la coordinación entre cuerpos policiales" y "se dotará al vecindario y comercio de herramientas para evitar que el fenómeno les perjudique", promete el consistorio.

Solo ha concretado que mediante la formación ocupacional se crearán 40 nuevos empleos para los vendedores ambulantes sin autorización que quieran dejar la actividad. Para ello es necesario que estén empadronados en Barcelona desde antes de julio del 2015, es decir, que los cientos de llegados en los últimos meses a Barcelona quedarían fuera de esta opción. Hasta la fecha solo se han creado 11 empleos y se han destinado dos millones de euros para atender las necesidades y derechos del colectivo vulnerable, detalla.

Gabriel Jené

miembro del manifiesto de los comerciantes

El plan es insuficiente y no solucionará el problema porque se ha multiplicado. Queremos discutir una solución con todas las administraciones

Los 40 nuevos puestos serían, previa formación, con contrato a tiempo completo de un año en ámbitos como actividades de dinamización en espacios comunitarios (10), mantenimiento en y rehabilitación de pistas deportivas de centros escolares (15) y en equipamientos públicos, así como de limpieza del espacio público (15). 

CONSECUENCIA DEL TURISMO

Pisarello no ha hecho autocrítica de la gestión municipal, pese a las acusaciones del comercio y la oposición al respecto. Asume que se puede hacer mejor, pero mantiene que el auge de la venta ilegal es similar al que experimenta en otras ciudades del litoral, como consecuencia del gran volumen de turismo que está llegando este año por la situación geopolítica.

El ayuntamiento reitera que la solución no es posible en solitario. Trabajará con otros municipios -liderando la iniciativa- y unidades policiales para una solución global. A mitad de julio lanzará una campaña para concienciar sobre consumo responsable al comprador. También multará más al cliente, con hasta 500 euros. En el 2015 se impusieron 235 sanciones.

Lluvia de críticas desde la oposición municipal

LOS DÉFICITS

El plan de Pisarello no ha logrado convencer a nadie en el ayuntamiento. Ni la inminente reunión de Colau con la síndica al respecto. Pese a que aboga por paliar las necesidades personalizadas de los vendedores, ofrecerles un plan de acompañamiento por parte de los servicios sociales, ayudarles a agilizar los procesos de regulación y motivar un cambio de actividad económica, ni siquiera es válido para la CUP, que rechaza que se refuerce la presencia policial. También ve "ridículos" los planes de ocupación y cree que se deja al colectivo solo contra la ley de extranjería. CiU opina que el gobierno de Colau es "incapaz" de solucionar el conflicto "desbordado" y le culpa de haber perdido un año sin avances y de responsabilizar al turismo del aumento de manteros. Desde Ciutadans, rechazan que la Urbana apueste por disuadir con multas al comprador y ven vacías de contenido las propuestas, con 40 puestos de trabajo frente a un millar de vendedores sin autorización.

CON RETRASO

Incluso ERC, que presidió la mesa para buscar soluciones a la venta ambulante, ha mostrado decepción por el plan, "una mera declaración de intenciones" que "no ha avanzado nada" desde que se presentaron las conclusiones sobre el fenómeno hace cuatro meses. Prevén un verano tenso y lamentan que no se hayan recogido las propuestas de la mesa. Igualmente crítico ha sido el PP, al considera que el plan llega con retraso y es insuficiente. Responsabiliza a la alcaldesa Colau de haber permitido que la ciudad "se haya convertido en un zoco".