12 jul 2020

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NUEVA INFRAESTRUCTURA EN EL ÁREA METROPOLITANA

La L-9 a El Prat abre el 12-F con la deuda pendiente de la Zona Franca

El ramal unirá el aeropuerto y la Zona Universitària en 32 minutos y suma a la red 23 millones de viajes

La Generalitat negocia con Colau la financiación de 170 millones para terminar el metro del puerto

Carlos Márquez Daniel

La L-9 a El Prat abre el 12-F con la deuda pendiente de la Zona Franca

JOSEP GARCIA

El metro desde Barcelona hasta el aeropuerto de El Prat ha sido una de las infraestructuras más mediáticas de la última década en Catalunya, solo a la altura, quizá, del AVE bajo la Sagrada Família, el carril VAO de la C-58 o o el túnel de Bracons. Arma arrojadiza entre políticos, batalla ciudadana y exigencia empresarial, el transporte subterráneo hasta El Prat se hará carne finalmente el 12 de febrero, y unirá el aeródromo con la Zona Universitària atravesando 15 estaciones a lo largo de 20 kilómetros en un tiempo de 32 minutos. Lo que no tiene fecha prevista de apertura es el ramal de la línea 10 que debe abastecer de subterráneo a los vecinos de la Zona Franca.

El anuncio lo hacía esta mañana el 'conseller' de Territori i SostenibilitatJosep Rull, recién estrenado en el cargo. Se ha dado un paseo en el nuevo suburbano -automático, sin conductor- y ha celebrado que esta obra pueda finalmente ponerse a disposición de los usuarios tras un gasto final de 200 millones de euros "que permite poner en funcionamiento una inversión total de 2.899 millones". 

Con este metro, el transporte público espera ganar 23 millones de validaciones anuales. La frecuencia de paso será de siete minutos, pero se reducirá a cuatro en el caso de que acontecimientos especiales de carácter deportivo, cultural o vinculados a Fira de Barcelona así lo requieran. Así se hará durante el Mobile World Congress, que tendrá el honor de ser el primer evento en sacar el máximo rendimiento al nuevo ramal de la línea 9, que, a pesar de la modernidad del proyecto, discurre en vía única entre Collblanc y Zona Universitària. 

BIENVENIDO, SEÑOR HOFFMAN

No debería sorprender que la conexión entre el aeropuerto y el recinto ferial se estrene 10 días antes de que dé comienzo una nueva edición del congreso de móviles. En el 2013, John Hoffman, el presidente de GSMA, empresa que organiza la feria, ya dejó entrever que la llegada del metro a la puerta de Fira Gran Via era imprescindible para que siguiera apostando por la capital catalana. Ciudades como Viena o París babeaban por arrebatarle este acontecimiento internacional a Barcelona.

Un año antes, con una huelga de conductores de autobús que se canceló a escasas horas de que el certamen abriera sus puertas, Hoffman explicó que la continuidad del congreso peligraba en caso de que el transporte de superficie se cruzara de brazos. En ambos casos, sus órdenes fueron acatadas. 

APEADERO EN MERCABARNA

Pero no solo los móviles se beneficiarán. Otros importantes núcleos económicos, como Mercabarna, dispondrán de estación en la puerta, así como el futuro centro logístico de Amazon, en el polígono Mas Blau, que también sacará partido de la línea 9. El tramo servirá a la vez para interconectar otras líneas, ya que coincide con una estación de Ferrocarrils, tres de metro (L-1, L-3 y L-5) y dos de Rodalies. 

Preguntado por la prensa, Rull ha hecho referencia al tramo de línea 10 pendiente en la Zona Franca, donde los 32.000 vecinos de la Marina de Prat y de la Marina del Prat Vermell han seguido con perplejidad las obras hacia el aeropuerto mientras el ramal que debería hacer llegar el metro hasta su casa sigue en barbecho. El responsable de Territori no ha querido definir plazos porque antes quiere sentarse con el Ayuntamiento de Barcelona. Sobre la mesa, tal y como ya detalló este diario en noviembre, los 170 millones

PIONEROS EN EUROPA

TMB repartirá 50.000 billetes gratuitos entre los habitantes de los municipios por los que transcurre este ramal de la línea 9. A partir del mismo viernes, después de que las autoridades inauguren el metro, ya quedará abierto al público. El precio del billete para ir al aeropuerto será de 4,50 euros, pero los viajeros con títulos de transporte sociales, como la T-50/30, la T-Mes, la T-Jove, la T-Trimestre, la Targeta Rosa o la T-4, quedarán exentos de este sobrecoste. De este modo, se penaliza a los usuarios puntuales, los que echan mano del billete sencillo o la T-10, y se premia a los más fieles. 

La L-9 y la L-10 abrieron sus primeros tramos en el 2009 y el 2010, pero tienen pendiente el ramal central del trazado, el que más viajeros podría atraer, entre Zona Universitària y La Sagrera, sin que haya sobre la mesa un calendario para ejecutarlo después de que la crisis obligara a detener las obras. Muchas estaciones perforadas se volvieron a cubrir con zonas verdes, pero algunas, como la de Mandri, donde duerme una tuneladora, mantienen la herida abierta.