Impulso a la movilidad sostenible

Los comercios impulsan un nuevo registro de bicis para evitar robos

El vehículo que salga de una tienda estará ya marcado y se hará lo propio con el que se repare

Los Mossos han recibido 2.054 denuncias de enero a junio, un 19% menos que en el 2013

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CARLOS MÁRQUEZ DANIEL / BARCELONA

Hay mucha gente que no se compra una bicicleta porque teme que se la roben, especialmente en Barcelona. Es un miedo racional, estadístico, basado en hechos reales. Las encuestas lo respaldan. También el testimonio cercano de amigos, familiares y conocidos. Todo el mundo tiene alguien cerca al que le han birlado al menos una bicicleta. Para combatirlo, el Gremio de Comerciantes de Bicicletas de Catalunya pretende crear un nuevo registro. Nuevo porque existen otros, pero ni el impulsado por las administraciones locales ni el ideado por los Mossos Mossos han logrado poner freno a las sustracciones. Quizás porque son muchos y se echa de menos coordinación y protocolos comunes.

El registro de las tiendas nace con el objetivo de ahorrarle al ciclista el trámite de inscribir el transporte. Este es uno de los problemas. Todavía son muy pocos los usuarios que se molestan en hacerlo, aunque después les mate de rabia comprobar que su vehículo ha volado, seguramente para siempre. Y ojo, eso es algo que en el 2014 le pasó a uno de cada tres ciclistas.

Todas las bicicletas disponen de un número de serie. Pero también cuentan con un conjunto de características, de detalles, que unidos, generan piezas únicas si se asocian a un nombre, un teléfono y un documento nacional de identidad. De ahí parte la propuesta de los comerciantes de bicis, según señala su presidente, Creu Agustina. Se trataría de crear una ficha para cada bicicleta: «Marca, color, talla, accesorios y número de cuadro» (bastidor, en la jerga automovilística). Todas las que lleguen de fábrica saldrían de la tienda con la ficha completada, siempre que el propietario acepte que sus datos personales formen parte de una base de datos a la que tendrían acceso, además de los 150 establecimientos adheridos, la policía, tanto local como autonómica. Sucedería lo mismo con las que entren en la tienda para realizar alguna reparación.

OBJETIVO COMÚN

Cristian Escudero, jefe de la oficina de apoyo de la comisaría general de Movilidad de los Mossos d'Esquadra, considera «muy positivo» que los comerciantes se unan en la lucha contra los robos. «Cuanta más seguridad integral se dé, más se potenciará el uso de la bicicleta». «Si un ladrón tiene delante una bici con una placa que la identifica, es altamente probable que no la toque porque sabe que ese delito tendrá un recorrido muy corto», apunta Agustina, que confía en que el nuevo registro sea una realidad el año que viene. De hecho, la celeridad del asunto dependerá de los propios comerciantes, de su compromiso y de su voluntad, a nivel de toda Catalunya, de implicarse en el proyecto.

Los robos de bicis se han reducido sensiblemente en los últimos tres años. Así lo indican las denuncias presentadas ante los Mossos en los primeros semestres. Hace dos años hubo 2.534 sustracciones entre enero y junio, por 2.054 del 2015, lo que supone un 19% menos. Fue precisamente en el 2013 cuando la policía autonómica puso en marcha su propio catálogo de bicis robadas. En su web se puede introducir el número de bastidor para comprobar si aparece por alguna parte. Pero claro, eso implica registrarla antes.

Nada de esto será útil si el ciclista no se implica. Se impone un cambio de chip. Dejar de pensar que la bici es ese juguete del fin de semana. También sería imprescindible el concurso de los ayuntamientos, tanto a nivel de campañas para animar a que se registren como en la colocación de más y mejores anclajes.

REGISTRO GENERAL

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Las estadísticas apoyan la propuesta de un registro a nivel de toda Catalunya y que no se reduzca a un lugar concreto. El Barómetro de la Bicicleta que realiza cada año la Generalitat demuestra que en ocho años casi se ha doblado el número de ciclistas a los que les han robado la bici. Se ha pasado del 18,4% en el 2006, al 32,6% en el 2014. El porcentaje sube hasta el 40,4% si se pregunta a los habitantes de la ciudad de Barcelona. Es más, en la capital catalana, el 26,9% de los usuarios entrevistados aseguran que les han robado más de una.

En cualquier caso, apunta Agustina, «el registro de bicis a nivel de toda Catalunya solo podrá tener éxito si cuenta con el apoyo y la coordinación de todos». Y de los propios ciclistas, que deberán ceder sus datos.