PATRIMONIO MODERNISTA

La Casa Batlló descifra la simbología oculta de Gaudí a través de la realidad aumentada y virtual

Una videoguía y una visita virtual en la web mostrarán cómo era la casa y las referencias artísticas del arquitecto

 Vídeoguia de la Casa Batlló y sus referencias artísticas del arquitecto Gaudí / YOUTUBE

Se lee en minutos

CARMEN JANÉ / Barcelona

La Casa Batlló de Gaudí ha incorporado a su visita cultural un sistema de realidad aumentada y virtual y entornos 3D, que permite a los visitantes descifrar la simbología del arquitecto. El edificio también estrena web, en la que ha incorporado un tour virtual para que los interesados que no puedan acudir al edificio puedan explorarlo desde internet, incluso en zonas que hasta ahora están vetadas al público por problemas de accesibilidad.

El edificio de Gaudí es el primer punto de referencia de Barcelona en aplicar la realidad aumentada, con la finalidad de entenderlo y enseñar cómo lo concibió el arquitecto. Lo harán a través de unos dispositivos móviles de última generación que van mostrando al visitante qué se esconde detrás de un punto concreto. Por ejemplo, cómo la chimenea del despacho del señor Batlló rememora una seta de bosque de cuento o cómo un curioso ventanal evoca una tortuga.

Las claves del arquitecto, desentrañadas por el crítico Daniel Giralt Miracle, comisario del Año Gaudí, se acompañan también de la recreación virtual de cómo era la casa en origen. Al visitante le aparecen en la pantalla de 6,2 pulgadas los muebles, los cortinajes y los elementos decorativos que acogían las salas ahora vacías.

Te puede interesar

El edificio modernista también muestra maquetas de la casa que se abren al visitante en el móvil-tableta de la guía, que combina la recreación en 3D con la realidad aumentada en distintas zonas. "La diferencia es que el 3D se activa independientemente de la zona mientras que la realidad aumentada necesita estar en un punto concreto", explica Gary Gautier, responsable del proyecto.  

La Casa Batlló, que fue diseñada por Antoni Gaudí entre 1905 y 1907, es patrimonio mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).