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Paco de Lucía: "El cante es la verdadera identidad del flamenco"

El maestro rompe un largo silencio mediático para hablar de las tres cantaoras de su grupo que hoy estrenan un espectáculo propio.

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C. F.
BARCELONA

--Siempre se le asocia a la guitarra, pero ¿qué importancia tiene el cante en su música?

--La verdadera identidad del flamenco es el cante, la raíz; todo lo demás vino después. Y yo siempre he tratado de cantar con la guitarra, pues soy un cantaor frustrado...

--¿Por qué en las últimas giras se ha rodeado de voces femeninas?

--Bueno, al principio quería que solamente hicieran coros, pero estas tres chiquillas son tan buenas cantaoras que me daba pena desaprovechar su talento.

--¿Qué cualidades destacaría de cada una de ellas?

--Rítmicamente, La Tana es una maravilla, canta con mucho sentido. Montse Cortés es un caramelo, todo dulzura, y Chonchi Heredia tiene muchísima personalidad y gusto cantando. Son tres voces que cualquier aficionado al flamenco debería conocer.

--Produjo un disco a La Tana, algo que no hacía desde Camarón...

--Y era muy bueno. Pero, por desgracia, el flamenco solo llega a los que entienden. Cualquier grupo de pop o rock de estos que salen ahora y que cantan como para meterlos presos vende muchos más discos. La calidad nunca llega al gran público.

--¿Es entonces Paco de Lucía una de las pocas excepciones?

--Sí, pero la gente compra el disco no porque realmente lo entienda y le guste, sino porque es casi obligado tener un disco de alguien que todo el mundo dice que es bueno. Es como lo de Einstein: todos decimos que era un genio, pero ninguno entendemos la ley de la relatividad.

--¿Producirá a algún otro artista?

--Me encantaría, pero ya estoy cansado. Llevo tanto tiempo echando energía que la que me queda la quiero para mí. Además, estoy muy liado montando una casa en Mallorca con un estudio de grabación en el que haré mi próximo disco.

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--¿Qué se siente siendo un mito?

--No es falsa humildad, pero tampoco me considero tan importante. Por muchas cosas que uno sepa, siempre quedan muchas más por saber. El perfeccionismo no te deja disfrutar; creía que al hacerme mayor perdería el miedo y la inseguridad, y es al revés. Solo de vez en cuando me pilla relajado y disfruto un ratito.