Ir a contenido

Sergi López reconquista París con su faceta teatral

El actor catalán llena la platea cada día con 'Non solum', coescrita con Jorge Picó

ELIANNE ROS / PARÍS

Sergi López atraviesa el momento más dulce de su carrera. Mientras en España y EEUU triunfa en el cine con El laberinto del fauno, de Guillermo del Toro, en Francia lo hace en el teatro con Non solum, obra que ha coescrito y coproducido con Jorge Picó. Adoptado por el público francés como la versión española de la actriz británica Jane Birkin --también más reconocida en Francia que en su tierra--, López presenta por primera vez su faceta teatral en el país donde se ha forjado una sólida trayectoria cinematográfica.

¿Por qué arriesgarse en el terreno de la escena con una obra en solitario? A Sergi, como le llaman en Francia, le encantan los desafíos pero lo que más le gusta es hacer lo que le apetece. "Empecé con obras de creación, yendo por los pueblos con una furgoneta, y tenía ganas de volver a esos orígenes", explicó el viernes a este diario antes de entrar en el escenario del teatro Rond-Point de París, donde estará hasta el 3 de marzo.

El actor de Vilanova i la Geltrú vive la experiencia "como un sueño". Tanto la crítica como el público, que llena cada día el teatro, le han recibido calurosamente. López admite que le imponía enfrentarse a un público acostumbrado a grandes cómicos. "La gente se sorprende porque espera un espectáculo al estilo El club de la comedia y descubre que también es una obra de teatro, es un monólogo, y al mismo tiempo es divertido y absurdo", se regocija López, que fue catapultado a la fama hace seis años con Harry, un amigo que os quiere.

Non solum va más allá del clásico one man show. En un escenario completamente desnudo, el actor habla, canta, baila, se transforma, se multiplica y suda la camisa entablando un diálogo cómplice con el público. Durante una hora y media, no para de moverse, gesticular y cubrir un amplio espectro sonoro hasta llenar el escenario con múltiples personajes que en realidad son uno solo. Su humor es fresco, ligero y al mismo tiempo encierra una lectura profunda. "Me reconozco mucho en el lado existencial de la obra", confiesa.

En una sociedad donde todos se consideran un poco filósofos, este aspecto es especialmente valorado. "En Francia la gente se queda más con la parte profunda, el descubrimiento del otro, el interrogante sobre qué hacemos aquí. El público es más reflexivo. En Catalunya la gente se deja llevar de forma más intuitiva", constata López, que estrenó Non solum en la edición del 2005 del festival Temporada Alta de Girona.

INSULTOS EN CATALÁN

Aunque el actor habla francés con fluidez e indisimulado acento --"no pretendo ser de Versalles"--, no es lo mismo memorizar unas frases ante la cámara que ejecutar una pieza teatral. En la parte políticamente más incorrecta, los insultos contra los cargos públicos los López profiere en un catalán salido de las entrañas. "Empecé traduciéndolos, pero acababan saliendo en catalán. Creo que eso le da más equilibrio y ritmo al espectáculo", razona. Lo mismo ocurre con las canciones, una en catalán y dos en castellano. La experiencia ha resultado tan placentera que ni siquiera acusa el cansancio. Por eso, piensa repetir: "Seguro que haré más teatro con Jorge Picó".

Temas: Sergi López