EL EXILIO AZULGRANA

El traslado a Montjuïc: qué opinan los abonados del Barça

El Barça sube entre un 30% y un 40% los abonos en Montjuïc

El Barça presenta la futura movilidad en Montjuïc

Todo lo que debe saber el socio abonado del Barça del traslado a Montjuïc

El Barça presenta su plan de acceso al estadio Lluis Companys en Montjuic para la temporada 2023-24

El Barça presenta su plan de acceso al estadio Lluis Companys en Montjuic para la temporada 2023-24 / Valentí Enrich

Joan Domènech

Joan Domènech

Por qué confiar en El PeriódicoPor qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

El aumento del precio de los abonos del Barça para el inminente traslado a Montjuïc ha provocado un impacto entre los socios. Impacto negativo, por supuesto. Por inesperado, ya que no se había siquiera insinuado para tantear el estado de opinión de los culés, y por oneroso. En una época de constantes subidas en todos los sectores económicos, el incremento decretado por la junta directiva se dispara. Raya, en algunos carnets, el 40% de subida.

La incomodidad de ir al Lluís Companys, lejos de verse compensada con alicientes, se agrava con el coste de los abonos. No se podrá acceder en coche a los aledaños del campo, el entorno del estadio es inhóspito, y el interior es desaborido. La visibilidad del campo, además, es peor que la del Camp Nou, algo de lo que sí ha advertido la junta.

Encuesta del club

“No hay aumento de precios, estamos creando algo nuevo, un producto diferente”, dijo Elena Fort, la vicepresidenta institucional del Barça, en la rueda de prensa del martes al informar de los primeros detalles de la marcha a la montaña. Fort camufló los incrementos, que fueron fácilmente detectados con la simple comparación de los precios de una temporada a otra. Algo que hicieron decenas de socios al enterarse de la noticia.

El malestar que ha empezado a cundir entre la masa social, también por no haber sido informada de forma directa y transparente, ha motivado la reacción del Barça. Algunos socios empezaron a recibir un mensaje para que contestaran un cuestionario en una encuesta "totalmente anónima y voluntaria". De Montjuïc, pero también del caso Negreira y sus derivadas.

El club ha iniciado una encuesta entre los socios tras anunciar los detalles del traslado.

La primera sorpresa de los culés, a cuatro meses de empezar a subir a Montjuïc, ha sido desagradable. La inmensa mayoría de los consultados se inclinan por acogerse a la excedencia. Los 83.500 abonados tendrán que disputarse los 27.385 carnets reservados para ellos. Las restantes 22.087 plazas, del total de 49.472 asientos, se destinarán a compromisos del club y venta en general. La incógnita es saber si la demanda de los abonados rebasará las expectativas de la junta al punto de efectuar un sorteo para el reparto de asientos, o no se llenará el cupo. Se sabrá durante el mes de mayo.

Las reacciones de las primeras horas han sido todas negativas. El peor acceso al estadio ya era un fastidio, con el impedimento del uso del vehículo privado que lo agrava. El encarecimiento ejerce un efecto disuasorio en muchos casos.

Laporta y Collboni, en Montjuïc.

Laporta y Collboni, en Montjuïc. / EP

“Pago tres carnets que pasan de 500 a 723 euros cada uno”, cuenta Carles Jaimejuan, socio y padre de dos socios abonados. “Empieza a ser un aumento importante que viene unido al aumento imparable del coste de todos los productos. Además, viniendo de fuera de Barcelona, ir a Montjuïc es una incomodidad añadida”, explica, aludiendo al hecho de las dificultades del transporte al no poder utilizar el coche. Pero es comprensivo con la medida tomada por el club para disminuir la sangría económica que supone dejar el Camp Nou. El club justifica el aumento para reducir los 93 millones que se dejan de ingresar a 55 millones. “Entiendo que hay que ayudar al club para cuadrar números”, admite, pero se acogerá la excedencia.

También paga tres asientos Antoni Sancho, amigo de Jaimejuan. Se sienta detrás de una de las porterías del Camp Nou. En el Gol Sud. El coste de cada carnet, en su caso, se triplica, ya que no habrá distinciones de primera, segunda o tercera gradería en el Lluís Companys. De 200 a 723 euros cada uno. La mala visibilidad se multiplica. La portería estará más lejos.

“Lo encuentro muy caro, y seguramente no los cogeré en Montjuïc. Los socios abonados hacemos un esfuerzo muy grande para pagar los carnets y merecemos que nos cuiden”, subraya, antes de expresar su temor de que los nuevos precios queden consolidados en el futuro regreso al Camp Nou.

Archivo - Obras en el Estadi Olímpic Lluís Companys de Montjuïc

Imagen de las primeras obras en el estadio Lluís Companys para acoger los partidos del Barça. / EP

Mil euros más

“No solo me indigna la sorpresa por el incremento inesperado de los abonos, sino la sensación de que prefieren que los abonados no vayamos a Montjuïc para hacer negocio con clientes que paguen más”, afirma Toni Alemany, con el mismo miedo “cuando no la convicción”, de que en el regreso al Camp Nou “las tarifas no volverán a ser las de ahora”.

Alemany paga tres asientos y cuatro carnets de socio. Más de media familia. Ha calculado, como abonado de Lateral Segona Graderia, que la factura total de 2.873 euros se elevará 3.838 euros. Siente el temor de un futuro aumento del carnet de socio.

“El socio tradicional es demasiado pobre para determinados planes”, dice aludiendo a conocidos de la grada, jubilados, que al encarecimiento del fútbol se añade el agravamiento del transporte: ¿irán una noche de invierno a un partido de las 21 horas caminando o en funicular o en una lanzadera al estadio y llegar de madrugada a casa?

“Lo lógico es no ir. Y me temo que es lo que quieren”, dice Alemany. Ignasi Gimbert, de Gol Nord Tercera Graderia, opina lo mismo. “Te empujan a no ir a Montjuïc con estos precios disuasorios, para vender las entradas a los turistas”, dice, sin haber tomado aún una decisión definitiva. Aún están digiriendo el anuncio camuflado, deslizado, por Elena Fort, en la rueda de prensa del martes. Lo debatirá con su hermano Guim, con quien suele ir a ver el Barça. “Veo muy peligroso forzar a la gente a alejarse del equipo cuando luego querrás llenar un estadio con más de cien mil personas en cada partido”.

Jordi López Casals lo tiene claro ya. “No iré Montjuïc”, decía, tras conocer que el precio de su asiento -su zona, ya que no habrá asientos fijos- se dispara a los mil euros. Al precio y a la incomodidad, factores negativos a juicio de todos los consultados, se añade en su caso que pasará periodos fuera de Barcelona. La aventura de ir al Barça no es tan atractiva.

Víctor Font, Joan Laporta y Toni Freixa, candidatos a la presidencia del Barça en 2021, en el gol sur del Camp Nou.

Víctor Font, Joan Laporta y Toni Freixa, candidatos a la presidencia del Barça en 2021, en el gol sur del Camp Nou. / Jordi Cotrina

El exdirectivo Toni Freixa entiende que el aumento debería pasar por la asamblea de compromisarios.

"Una cuchillada al socio"

Toni Freixa, exdirectivo y excandidato a la presidencia, subrayó “el vacío existente es los estatutos” porque “no está contemplado el cambio de estadio” para que la junta de Laporta “colara un aumento de los abonos”. Una decisión que, entiende, por asimilación con el carnet de socio, debería ser aprobada por la asamblea de compromisarios. “Es una cuchillada al socio”, consideraba, barruntando la posibilidad de que el fin de la junta “sea convertir el estadio en un Port Aventura para los turistas y poder ganar más dinero”.

El grupo Seguiment Blaugrana, plataforma nacida para defender a los socios del Barça, emitió un tuit: “Los precios anunciados por la junta del FC Barcelona son completamente abusivos respecto a la capacidad adquisitiva media de nuestra masa social y contraproducentes por las dificultades de acceso y visibilidad ya implícitas ebn Montjuïc. No podemos quedarnos con los brazos cruzados”.