LAS CLAVES TÁCTICAS

Las claves tácticas del Barça-Sevilla: Dembélé y el triunfo de los '9'

  • El equipo de Koeman firmó los tres goles con un disparo desde fuera del área y dos centros laterales

  • El técnico apostó, de nuevo, por el 3-5-2, pero acabó recurriendo al 4-3-3

  • La asfixiante presión azulgrana ahogó al Sevilla sostenido luego el Barça por las manos de Ter Stegen

El post partido del Barça - Sevilla: una final para la esperanza. / Zeta Media Lab

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Marcos López

1.- Dembélé resultó indetectable

Repitió once y repitió también modelo táctico Koeman. Tan contento quedó de su triunfo en el Sánchez Pizjuán que apostó por el formato de los tres centrales, con Mingueza, Piqué y Lenglet, provocando una rápida circulación del balón. Tuvo el control del encuentro arropado, sobre todo, en la inspiración de Dembélé, convertido en el segundo delantero, con toda la libertad del mundo para desquiciar a la defensa del Sevilla.

Lenglet festeja a Dembélé tras marcar el 1-0 al Sevilla en el Camp Nou.

/ Jordi Cotrina

No supo el equipo andaluz donde se movía el francés. Decisivo como había sido ya en la Liga volvió a inventarse un golazo monumental desde fuera del área que provocó una inyección de esperana a un solitario Camp Nou. Dembélé empezó jugando de segundo delantero, escoltado por Messi, y acabó la segunda mitad, en la que fue sustituido por problemas físicos, ejerciendo de extremo derecho. No lo detectaron en ningún momento, sostenido en el momento más crítico por las manos de Ter Stegen que paró un penalti decisivo.

Koeman, durante el Barça-Sevilla de la Copa del Rey.

/ Jordi Cotrina

2.- 3-5-2, 4-3-3 y la presión

Los dibujos tácticos influyen. Y mucho. Al Sevilla le costó desactivar el 3-5-2 planteado de salida por Koeman. No lo descodificó el pasado sábado. Tampoco ayer. Los controles de Pedri, con una deliciosa orientación corporal, le permitieron gobernar el partido. Luego, Koeman modificó el modelo apostando por el 4-3-3 desplazando a Dembélé cuando apostó por Griezmann en el ala izquierda. Pero la clave radicó en la asfixiante presión del Barça.

Piqué cabecea el 2-0 en el último suspiro del partido para llevar al Barça a la prórroga.

/ Jordi Cotrina

‘3.- 'Un nueve’ postizo, un ‘nueve’ auténtico

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Estaba contra las cuerdas el Barça cuando emergió la fuerza aérea para engancharse a la eliminatoria. Ya con el tiempo añadido emergió Piqué cabeceando tal si fuera un viejo nueve. Tuvo la calma necesaria Griezmann para asistir a la cabeza del central para llevar al equipo de Koeman a la prórroga. El postizo delantero centro dio paso después al auténtico. En otra jugada repleta de toque, pausa y paciencia, Alba asistió a Braithwaite, un nueve que marcó el gol de un nueve. Llegó al área y marcó.

Y el Barça acabó remontando al Sevilla con tres goles inusuales, sin necesidad siquiera de que Messi marcara. Un disparo desde fuera del área de Dembélé y los cabezazos de Piqué y Braithwaite.