01 dic 2020

Ir a contenido

LA DESGRACIA AZULGRANA

Las lágrimas de un Piqué destrozado

El central azulgrana abandonó llorando el Wanda temiendo una grave lesión en su rodilla derecha

El club aseguró en su primer comunicado que el central sufre "un esguince" pendiente de más pruebas

Raúl Paniagua

Piqué se duele sobre el césped de Wanda.

Piqué se duele sobre el césped de Wanda. / EFE / JUANJO MARTÍN

Cuando algo va mal siempre puede ir a peor. El Barça caía en el Wanda tras una desgraciada acción de Ter Stegen y afrontaba la segunda mitad con malas sensaciones. El duelo estaba cuesta arriba, pero todo se oscureció aún más cuando la rodilla de Gerard Piqué se dobló hacia dentro tras una acción con Correa. El drama se palpó muy pronto.

El rostro del defensa reflejaba el susto y la preocupación de todos los culés. Desde el primer momento se percibió que la lesión podía ser muy grave y cada repetición suponía mayor dolor. Piqué fue sustituido por Dest a la hora de juego y abandonó el Wanda entre lágrimas acompañado por el doctor Lluís Til, consciente de que se asomaba a un largo periodo de recuperación, aunque el club anunció en su primer comunicado que se trata de un esguince. Este domingo se someterá a más pruebas.

 

Las reacciones no tardaron en llegar, empezando por Carles Puyol. «Força Piqué, espero que no sigui res», escribió el mito azulgrana. Eran las palabras de un amigo preocupado por una lesión inquietante que valoró también otro experto en desgracias. «Qué mala pinta lo de Piqué, ojalá me equivoqué», comentó Sergio Lozano, el capitán del Barça de fútbol sala que ha sufrido dos graves lesiones de rodilla.

Lenglet, el único

No está demasiado acostumbrado Piqué a perderse citas por lesión. A sus 33 años, es un golpe duro para él. De hecho, desde que juega en el Barça su récord de inactividad es de 42 días por un percance en la cadera. La baja supone un gravísimo problema para Ronald Koeman, ya que se trata de la parcela peor cubierta de la plantilla. «Estoy preocupado, pero hay que esperar», dijo el técnico en su primer análisis. 

El holandés solo cuenta ahora mismo con Lenglet en plenas condiciones. Umtiti está entrenando bien, pero su rodilla sigue siendo una incógnita y ofrece cualquier cosa menos garantías de rendimiento a corto plazo. El uruguayo Ronald Araujo, mientras, se encuentra en la recta final de la recuperación de su lesión en el bíceps femoral, pero Koeman ve muy difícil que juegue la próxima semana, tanto en Kiev como ante Osasuna. De Jong es la solución de urgencia, como ocurrió ayer en el Wanda.

Mal control

El partido ya empezó a torcerse para Piqué en el tanto de Carrasco. Un mal control del defensa dio paso a otra jugada desgraciada protagonizada por Ter Stegen. En su segundo partido de Liga después de su reaparición, el meta germano protagonizó una excursión temeraria que acabó con el tanto de los rojiblancos.

La imagen del germano saliendo sin sentido en esa última jugada del primer tiempo le perseguirá bastante tiempo. No es habitual ver a Ter Stegen cometiendo esos errores. De nada sirvió su vuelo en un misil envenenado de Saúl. Su error condenó al Barça en el partido 800 de Messi con la camiseta azulgrana.

Muy lejos queda ya aquel 16 de noviembre del 2003, cuando un chavalín de 16 años hizo su primera aparición contra el Oporto de José Mourinho. Los azulgranas perdieron en el estadio del Dragón y Leo entró por Fernando Navarro en el minuto 71. Diecisiete años después, suma 677 goles y 34 títulos. Ahora tocan tiempos peores en un equipo en reconstrucción que deberá sobrevivir ahora sin Piqué.