UN EQUIPO RENOVADO

El Barça juvenil de Koeman

Fati y Pedri convierten al once azulgrana es el primero de la historia de la Champions con dos goleadores menores de 18 años

La alineación que goleó al Ferencváros tenía un promedio de edad (26 años) tres años más joven que el que fue lapidado por el Bayern (29)

Ansu Fati y Trincao celebran el segundo gol del Barça ante el Ferencváros.

Ansu Fati y Trincao celebran el segundo gol del Barça ante el Ferencváros. / lluís gené (afp)

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El Barça del futuro puede tener presente. Lo que sí ha hecho el proyecto Koeman es romper tabúes, y algún que otro récord a través de Ansu Fati. El camino de precocidad abierto por el delantero de 17 años ha logrado seguidores. Detrás suyo viene corriendo Pedro González, Pedri, de su misma edad y 25 días aún más joven.

Fati se convirtió ela temporada pasada en el goleador más joven de la historia de la Champions con el tanto que marcó al Inter de Milán en la fase de grupos de la edición anterior. Tenía solo 16 años. Con el gol que sumó ante el Ferencvaros, adquirido ya el status de titular en el Barça -un logro de dimensiones parecidas, por colosales-, pasaba a ser el más joven en haber marcado dos. Bojan Krkic, la referencia europea, no lo logró hasta que ya tenía 18 años.

Pedri conecta el tiro con el que marcó su gol. / ALBERT GEA (REUTERS)

Jugadores sin carnet de conducir

Por la vía Fati va también Pedri, nacido el 25 de noviembre del 2002 en Tegueste (Tenerife), que en su debut europeo, recién aterrizado en el Barça, estrenó su cuenta, aunque no rebajó el listón de la precocidad. Así, entre Fati y Pedri, el Barça pasó a ser el primer equipo que tuvo dos goleadores menores de edad, con 17 años, en la Champions. No tienen ni carnet de conducir. A Fati le llevó su padre al estadio; Pedri llegó y salió del Camp Nou en taxi.

Los goles y la victoria, claro, complacieron a Ronald Koeman, especialmente preocupado por el acierto del ataque (a cero en Getafe) y por inaugurar la competición europea con una victoria sobre el rival más débil del grupo. Presuntamente. Sensible estaba el entrenador en gozar de cierta tranquilidad ante el inmediato panorama deportivo, con el clásico ante el Madrid (este sábado, 16 h.) y la visita a la Juventus de Turín (el próximo miércoles, a las 21 h.).

"Estamos muy contentos, no solo por esos dos jugadores, sino porque esto es un gran futuro para este club", dijo Koeman con una sonrisa tras el 5-1 al Ferencvaros. En el mismo saco podría incluirse al veterano Francisco Trincao (20 años), el único delantero que no mojó ante el campeón húngaro.

La mitad de los treintañeros 

Además de un prometedor futuro, Koeman albira un ilusionante presente. Consciente, eso sí, como advirtió de que su aportación al equipo sufrirá altibajos. El Barça se quedó a cero en Getafe cuatro días antes. El técnico está satisfecho de "la evolución" de los jóvenes y el nivel exhibido teniendo en cuenta su edad. Él no tuvo ningún reparo en colocarles delante de Dembélé y Griezmann, tipos que han costado más de cien millones de euros. Que jueguen el clásico ante el Madrid es otro asunto. Koeman no quiso comprometerse de antemano con Fati, entusiasmado como nadie ante su primer clásico. "Dejémosle soñar y ya veremos si sale a jugar", dijo el entrenador.

Celebración del gol de Pedri con Dest, Dembélé, De Jong y Dembélé. / ALBERT GEA (REUTERS)

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Koeman llegó para regenerar al Barça y está legitimado para tomar cualquier decisión, libre de ataduras. Así empezó, asumiendo la decisión de despedir a Luis Suárez. Y las de Ivan Rakitic y Arturo Vidal. Sin ellos, sustituidos por los niños, el Barça presentó ante el Ferencváros una alineación cuya media de edad era de 26 años, tres años más joven que la que sucumbió con estrépito ante el Bayern en Lisboa (29,6).

De los seis treintañeros que poblaron aquel equipo, quedaban dos el miércoles (Piqué y Messi), a los que se sumaron otros dos: Neto (31) y Pjanic (30). Las arrugas desaparecieron con Fati y Pedri (17), Dest (19) y Trincao (20). Luego entró Araujo (21).