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ENCUENTRO SOLIDARIO

Riqui Puig llama a la puerta de Valverde

El de Matadepera brilla en la victoria del Barça frente al Cartagena (0-2) en un partido a beneficio de las víctimas de las inundaciones

Rafael Tapounet

Dembélé controla un balón ante el exbarcelonista Sergio Ayala en el partido frente al Cartagena.

Dembélé controla un balón ante el exbarcelonista Sergio Ayala en el partido frente al Cartagena. / EFE / MARCIAL GUILLÉN

En un partido solidario a beneficio de los damnificados por las inundaciones que asolaron la región de Murcia a mediados de septiembre, y en el que lo más importante era el mero hecho de que se jugarael FC Barcelona ganó por 0-2 al Cartagena. El ajustado resultado hizo justicia tanto a las aptitudes defensivas del conjunto local (es el equipo que menos goles ha encajado en las tres primeras categorías de las cinco grandes ligas del fútbol europeo) como a la superioridad de un cuadro azulgrana reforzado con numerosos jugadores del filial, pero se antoja un premio quizá algo escaso para la estupenda actuación individual de un futbolista, Riqui Puig, que volvió a golpear la cancela del primer equipo con una insistencia que ni Bob Dylan llamando a las puertas del cielo.

La puesta en escena del menudo centrocampista de Matadepera fue lo más destacado de un partido que los jugadores de la primera plantilla afrontaron en la primera mitad con una actitud funcionarial quizá justificable por la necesidad de no correr riesgos innecesarios en un terreno de juego algo irregular (objetivo cumplido: ninguno de ellos se lesionó) y que, con la masiva incorporación de futbolistas del filial tras el descanso, ganó en ritmo pero acabó convertido en un duelo entre dos equipos de Segunda B.

En ambos escenarios brilló el talento de Riqui Puig, que, sabiéndose bajo los focos, acaparó el protagonismo en el abarrotado Estadio Cartagonova (una réplica casi exacta del Miniestadi) con un recital de controles, largas conducciones, cambios de orientación y pases al espacio. Las mejores ocasiones de gol de los azulgranas pasaron por su exquisito pie derecho, y de una porfía suya en el área local nació el primer tanto barcelonista, obra de Carles Pérez. Riqui abandonó el campo en el minuto 66 y el público recompensó su llamativo despliegue con una gran ovación, tan generosa como justa.

Aplausos para Piqué

Si el de Matadepera fue la cara del Barça, la cruz habría que adjudicársela a Ousmane Dembélé, que, ubicado en la posición de falso nueve, pasó por la primera parte del partido con la cara y la tensión competitiva de quien se acaba de levantar de un largo sueño y busca la cocina en una casa que no reconoce. Algo más entonados, aunque sin acercarse al notable, estuvieron jugadores del primer equipo como Sergi Roberto, Júnior Firpo y Gerard Piqué, que fue también muy aplaudido por la afición cartagenera. Neto apenas tuvo que intervenir y Carles Aleñá, quizá devorado por el afán de querer demostrar mucho, se quedó a medias de casi todo.

El carrusel de cambios dejó más abierta la segunda mitad, pero los azulgranas supieron mantener el dominio y aumentaron la ventaja en el minuto 88 con un remate de Alejandro Marqués después de una magnífica jugada del lateral hispano-ecuatoguineano Sergio Akieme, reclutado para el Barça B el pasado septiembre. Un cierre estupendo para un partido bonito más allá del juego. Son días como este los que hacen al Barça grande.