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EXITOSA RECONSTRUCCIÓN

Valverde, el arquitecto del nuevo Barça

El entrenador azulgrana exhibe en el Bernabéu la reconstrucción que ha realizado en el equipo en cuatro meses prodigiosos

Joan Domènech

Los jugadores del Barça celebran un gol en el Bernabéu.

Los jugadores del Barça celebran un gol en el Bernabéu. / Denis Doyle

Dos minutos y 14 segundos se pasaron Bale y Asensio en la banda, junto al cuarto árbitro, esperando para entrar en el campo en el último y desesperado intento de Zinedine Zidane por cambiar el rumbo del clásico. Dos minutos y 14 segundos en los que el balón discurrió de pie en pie de los jugadores del Barça, en el rondo eterno que caracteriza el fútbol azulgrana. De Rakitic, que saca una falta, a Alba, que sufre una falta no señalizada, los 11 barcelonistas que estaban en el campo se pasaron la pelota ante la pasividad blanca. Y la impotencia para combatir (y derrocar) la esencia del juego barcelonista.

El equipo retrasó dos minutos y 14 segundos un doble cambio del Madrid con otro rondo eterno

El mismo Madrid que amenazó con derrumbar los cimientos de la filosofía del Barça chocó el sábado contra el edificio que ha logrado apuntalar Ernesto Valverde. 

En cuatro meses, de agosto a diciembre, el entrenador ha reconstruido de forma prodigiosa el equipo, cerrando todas las grietas que se vieron en la Supercopa. En cuatro meses, el Madrid ha conquistado tres títulos, pero Zidane no ha sabido ni siquiera darle una mano de pintura a su equipo para ocultar las manchas. Al contrario, el Madrid muestra el desgaste  de la complacencia y los 14 puntos de diferencia amenazan con la ruina.

Valverde se acerca a saludar a Zidane antes del clásico. / francisco seco (AP)

25 partidos sin perder

Los resultados verifican la brillante obra de Valverde. Los dos primeros partidos de la temporada, ante el Madrid, se saldaron con dos claras derrotas (1-3 y 2-0), pero a partir de entonces comenzó una cadena de 25 partidos invicto (20 victorias y 5 empates) que han conducido al Barça al liderato de la Liga y la Champions y, por supuesto, a los octavos de la Copa que reanudará la competición el próximo 4 de enero en el campo del Celta. Sin Messi, Suárez ni Mascherano, que tienen más vacaciones que los demás y regresan el 2 de enero al trabajo.

El rondo abrillantó el fino trabajo arquitectónico obrado por Valverde, que inició las reformas a partir del boquete que dejó la marcha de Neymar. Una grieta en el equipo y el ánimo del Barça que han sellado entre todos. El peso del edificio se ha volcado en el lado derecho a la espera de que Alba e Iniesta recuperaran la resistencia para volver a ser los puntales. El capitán ha jugado casi el doble de minutos que con Luis Enrique. La dosificación de Valverde es a la inversa: le coloca de titular y lo sustituye con el partido resuelto.

Los futbolistas brindan el 0-3 a los hinchas del Bernabéu. / CURTO DE LA TORRE (AFP)

Tres victorias sin estrellas

Así se repitió en el clásico. Como se repitió el desenlace del gran duelo con la séptima victoria del Barça en los últimos diez años de Liga y la tercera consecutiva marcando al menos tres goles, como el año pasado (2-3) y el anterior (0-4). En ese jugó sin Messi, el penúltimo sin Neymar y el del sábado, sin Dembélé, que será el simbólico fichaje de invierno. "Si hemos ganado tantas veces aquí es porque somos fieles a lo nuestro", proclamó Iniesta.

El Barça ganó en Madrid, los tres últimos años, por 0-4 sin Messi, 2-3 sin Neymar y 0-3 sin Dembélé

Alba ha recuperado la felicidad sin Neymar y sin Luis Enrique. No esconde su entusiasmo en la nueva etapa del club, aunque en el Bernabéu el mensaje se euforizara por el 0-3. "El míster lo ha hecho a la perfección. Es de admirar cómo ha fortalecido al equipo sin Neymar", explicó el lateral zurdo, el mejor socio de Messi, a quien ha dado cuatro asistencias esta temporada.

Libertad por vistosidad

"Estamos haciendo una temporada espectacular. No nos crean casi ocasiones y cuando nos crean, Marc [Ter Stegen] está a la perfección. Ofensivamente no jugamos de forma tan vistosa como antes, con tres delanteros, pero ahora tenemos más libertad y sorprendemos más", analizó el defensa.

Los cambios los ha sufrido, más que disfrutado, Luis Suárez. Poco a poco el uruguayo ha reencontrado el camino del gol (siete tantos de los diez en los últimos cinco partidos) después de un par de meses extraviado. Suárez ha sido uno de los damnificados en la restauración que emprendió Valverde.

"Estamos haciendo una temporada espectacular. No nos crean casi ocasiones y, cuando nos las crean, Marc [Ter Stegen] está a la perfección. Ofensivamente no jugamos de forma tan vistosa como antes, con tres delanteros, pero ahora tenemos más libertad y sorprendemos más", explica Jordi Alba

Suárez se queja de la agresión de Sergio Ramos del segundo tiempo. / JAVIER SORIANO (afp)

"La clave de este equipo es estar siempre juntitos, compactos y generar también una buena presión", expuso el uruguayo, tercero ya en la clasificación del Pichichi con 10 goles. Entre él y el primero (Messi, naturalmente, con 15) solo se interpone Iago Aspas (Celta, 11).

A salvo de terremotos

Pero Valverde ha conseguido muchas más cosas que reconstruir el Barça. Lo ha robustecido con brillantes resultados (lleva 9 puntos más que el Atlético, 11 que el Valencia y 14 que el Madrid, y ya ha visitado los tres estadios), salvándole de los frecuentes terremotos que sacuden Barcelona. Hay una falla discurriendo por el fondo del Camp Nou.

A Valverde se le marchó Neymar y se le lesionó Dembélé, el futbolista más caro de la historia, ha perdido por el camino a Deulofeu, Alcácer y Arda en la delantera, el presidente sufrió una moción de censura, el equipo jugó un partido a puerta cerrada y el procés ha generado un constante tiroteo al club. Pero media Liga es suya. De Valverde.

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