Ir a contenido

"Messi es un extraterrestre que cayó en Barcelona"

Quini, el mítico exgoleador del Sporting y el Barça, cree que solo la ilusión de los gijoneses puede frenar a la máquina azulgrana en el partido del miércoles

EMILIO PÉREZ DE ROZAS / GIJÓN

Enrique Castro, ’Quini’ (Oviedo, 1949), retratado en Gijón hace unos días

Enrique Castro, ’Quini’ (Oviedo, 1949), retratado en Gijón hace unos días / EMILIO PÉREZ DE ROZAS

Tiene cola en los alrededores del vado de entrada de la Ciudad Deportiva de Mareo. Es muy temprano y sale de su caseta con varias camisetas dedicadas que reparte entre los veteranos que le esperan. Vienen de todos los rincones de Asturias en peregrinación. Enrique Castro, 'Quini', (Oviedo, 1949) dice que una cosa es ser Brujo y otra "muy distinta, hacer magia como hace Messi". Ahora es embajador del Sporting por medio mundo y dice que una cosa es ser goleador y otra "muy distinta meter los goles que mete Suárez", que una cosa es ser futbolista y otra "muy, muy, distinta practicar el deporte que practica Neymar". Quini jugó entre 1980 y 1984 en el Camp Nou, donde ganó dos de sus cinco Pichichis de Primera División, pero dice que este Barça es "lo más bestia" que se ha visto. Sin embargo, avisa de que su Sporting, "el de mis jovencitos", le puede ganar en el partido de Liga de este miércoles. ¿Por qué? "Porque esto es fútbol y es el único deporte donde eso puede ocurrir".

-Le veo como una rosa ¿lo está? Lo estoy, lo estoy. Verá, mi vida ha cambiado mucho desde que me quitaron el ajetreo de ser delegado del equipo, de cuidarme de casi todo, cosa que hacía encantado pero que me agotaba, pues uno ya no es el niño que era. Ahora les ayudo en lo que puedo, pero voy a mi rollo, tengo mi propia agenda y mi vida es más reposada. Ahora voy donde me llaman, donde me reclaman y no hago más que darme abrazos y, sobre todo, arrancar una sonrisa a la gente enferma. ¡Usted no se puede imaginar lo que es fabricar sonrisas, arrancar felicidad en alguien que sufre!

"Mi vida ha experimentado un cambio desde que visito a los enfermos de cáncer y les arranco una sonrisa. Soy otro"

-Para un paciente de cáncer, usted de la persona que más cerca ha estado de la salvación. Ha de notarlo ¿no? Me ven como uno de ellos, porque lo soy, y me piden ayuda moral, anímica, y yo acudo encantado. Nunca creía que esas visitas, esas terapias, esas reuniones a las que asisto y me presto encantado cambiarían tanto mi vida y, sobre todo, la forma de afrontarla. Insuflar ilusión en la gente es algo maravilloso. Es increíble lo que puede suponer para la gente que vayas a verles, les mires a los ojos, les acaricies la mejilla y les digas que va a salir de esta. No digo que tenga más fuerza que su médico, ¡ni hablar!, pero les doy la fuerza que la medicina no les puede dar. Yo entro en un hospital y me sobra el mundo. Haces algo que no te cuesta nada, y para el que sufre es un soplo de vida, de ánimo. Su sonrisa es tu mayor recompensa. Desde que les hago sonreír, soy otro. En Asturias, me conocen hasta los gatos y quiero aprovecharme de eso para ayudar. Desde que comparto mi experiencia con los demás, soy otra persona.

-Y del fútbol, ¿qué me cuenta del fútbol que se practica ahora? Ha cambiado tanto... La gente solo quiere ver ganar a su equipo, no le importa cómo. Si ganas, vale todo. Nadie exige pasárselo bien en el campo, disfrutar o sufrir con tu equipo. Solo vale ganar. La victoria lo tapa todo. Ni siquiera hace falta merecerla. Antes la afición era mucho más exigente con nosotros. Antes, dabas un pase atrás y se caía el estadio. Sacaban hasta pañuelos. Te ponían a parir. Ahora juegan más hacia atrás que hacia delante y no pasa nada. Siempre que ganes, claro. El entrenador ahora es feliz con no encajar un gol. No digo que no sea una gran gesta, que lo es; solo digo que ese fútbol no me gusta.

-Hay quien dice que el Barça le ha hecho mucho daño al fútbol. Eso solo lo pueden decir los tontos, los bobos. El Barça es el fútbol, el juego, en su máximo apogeo. La excelencia del fútbol. Hasta el día que pierde ha podido ganar por goleada. No hay equipo en el mundo con la dinamita que tiene el Barça actual. Y no solo delante, no, también en ese creativo centro del campo. Ese centro es el motor: posee, toca, sale, abre, mira, busca espacios, rendijas, rincones, lleva el tiempo del partido, es el pegamento del juego.

"El fútbol de ahora no me gusta. La gente solo quiere ver ganar a su equipo, no importa cómo"

-Diga quince palabras sobre Messi, el mejor jugador del mundo. Messi es un extraterrestre que cayó ahí, en Barcelona, y se ha quedado. Hay que darle de comer aparte. Ya no habrá, jamás, un futbolista como Leo. Ni uno. Está dos o tres peldaños por encima de todos. Está en la cumbre y casi ni se le nota. No solo juega, golea y hace filigranas, sino que hace jugar a los demás a lo grande.

-Usted fue 9, ¿qué le parece Suárez? Como diría aquel bromista, a Luis Suárez se le puede definir con dos palabras im-presionante. Su rendimiento es increíble. Es un pedazo de 9 tremendo, no solo por los goles que hace, por cómo los hace, sino por cómo trabaja para los demás. Tiene mucha técnica, es pícaro, sabe qué hará el defensa antes que el defensa. Conoce los trucos del 9 y nadie sabe estar en el área como él.

-Y, de pronto, aparece Neymar. Sí, claro, esa es otra virtud que solo tiene el Barça: para ganarle tienen que estar mal los tres y eso, en la misma noche, es imposible. Yo entiendo que Neymar crispe, ponga nervioso, saque de quicio al rival y a las otras aficiones. Pero, amigo, eso es fútbol. Cuando hablamos de recursos futbolísticos, hablamos de eso. Pero, claro, ese fútbol, esa habilidad, esa magia, se tiene o no se tiene. Lo que hace Ney no se entrena; se practica, te daña y punto.

-Y ahora vienen a Gijón. Mis dos equipos frente a frente. Espero que gane el Sporting, que es quien más lo necesita. Ascender, jugar en Primera, ser una ciudad, un club, un equipo, una cantera de Primera, implica eso, disfrutar premios como este, recibir en tu estadio, repleto, con miles y miles de almas tuyas al mejor equipo del mundo. Hay que jugar, ya veremos qué pasa.

"Para ganarle al Barça tienen que estar mal los tres, Messi, Suárez y Neymar, y eso, en la misma noche, es imposible"

-Vienen a consolidar el liderato, a acercarse al título de Liga. Y son los favoritos para ganar, pero ellos son los primeros que saben que esto es fútbol. Mire, desde que ascendimos, sabíamos que íbamos a sufrir del primer al último día, que lo pasaríamos mal, sobre todo porque ni podemos fichar ni tenemos dinero para ello. Pero este club tiene un corazón único, integrado por una hinchada fiel, que jamás se rinde, que les acompaña allá donde van. Nuestro equipo se deja el alma en el campo y, de momento, es capaz de dejar tres equipos por debajo suyo.

-Tanta modestia en una Liga tan millonaria, tan rica. Ese es el valor del Sporting, su aportación a la Liga de las estrellas. No se nos puede comparar con nadie porque nadie parte de nuestra modestia. Los campeonatos suelen acabar por el orden de presupuestos ¿verdad? y, en ese sentido, nosotros deberíamos ser los últimos. Y ni lo somos, ni lo hemos sido, ni vamos a serlo porque los chicos del Pitu Abelardo se están dejando la piel en cada partido y tendrán su premio.

-¿Qué le queda de Barcelona? Me queda todo. Es mi segunda casa. Fue una etapa maravillosa. Cierto, viví aquel momento tremendo del secuestro, en 1981, pero también aquella desagradable experiencia me sirvió para demostrarme lo mucho que la gente me quería y el lugar tan fantástico en el que nos encontrábamos mi familia y yo. Fueron cuatro años exquisitos. Inolvidables. Es más, siempre hago coincidir mis revisiones médicas periódicas, anuales, con algún partido del Barça para acercarme al Camp Nou y seguir recibiendo el calor de la gente y ver a mis excompañeros.