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Duelo por el liderato

"El Atlético vive del error ajeno"

Jorge Valdano agradece la pasión que los dos equipos ponen en su fútbol

E. P. R.
BARCELONA

Jorge Valdano (Las Parejas, Argentina, 1955) es nuestro argentino favorito. Por eso sigue entre nosotros, viendo fútbol, disfrutando del fútbol y acudiendo a Barcelona, cómo no, a entrevistar a Xavi Hernández para una televisión mexicana. Y en ese ver fútbol, y fútbol, Valdano cree: «El partido del Calderón nos permitirá disfrutar de lo mejor del fútbol argentino, espero». Porque Valdano desmiente que el fútbol argentino «esté más cerca de la apuesta del Cholo Simeone que de la de Tata Martino: nosotros convivimos con César Luis Menotti y Carlos Bilardo».

Y, de inmediato, Valdano descarta las comparaciones Martino-Menotti, Simeone-Bilardo. «El Cholo no es Bilardo ¡ni mucho menos! Simeone no se ha equivocado ni necesita la pelota, la posesión, para estar en lo alto de la clasificación. El equipo del Cholo tiene una enorme vitalidad, una fuerza anímica brutal y una sofisticación táctica admirable». Aunque, eso sí, Valdano reconoce que «este Barça sigue teniendo cosas de Menotti, perdón, cosas del Barça de siempre, aquel que se construye a partir de la técnica colectiva de sus jugadores, de su plantilla».

Valdano adivina, intuye, desea un partido repleto de matices, muy interesante, en lo táctico, en lo colectivo y en lo individual. «Este Atlético vive del error del rival, al que trabaja para que los cometa; el Barça sigue viviendo, alimentándose, de sus aciertos, de sus virtudes. Son dos formas de vida». Si algo tiene claro este locuaz tertuliano futbolística, aún técnico, aún jugador, siempre apasionado por el juego, la observación, el diagnóstico, es «que el Atlético no hace prisioneros y, en ese sentido, el Barça no puede permitirse un arranque, ni 15 minutos, como los que tuvo en el partido de Liga en el campo del Getafe, pues este Atlético no te concede una segunda oportunidad».

Valdano elogia la pasión que los dos equipos extienden sobre el campo. «Los del Cholo, con su tremenda intensidad, del minuto uno al 95; el Barça, con la convicción que vuelca sobre el césped para defender su apuesta. Y, encima, con Messi. El mejor, pues no logro imaginarme un Leo malo, imposible». Cierto, muy cierto, sí.