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tú y yo somos tres

Del buen Viriato al culebrón 'Leti'

Ferran Monegal

Buen golpe esta vez el de A-3 TV apostando por la ficción histórica de calidad, gastándose los cuartos en una respetable, estimable y ambiciosa producción que han titulado Hispania. O sea, la vida y las gestas de una criatura que ha pasado a la posteridad con el nombre de Viriato, y que en el año 150 antes de Cristo se enfrentó a la invasión romana como un Astérix estupendo, rústico y agropecuario. Eran aquellos tiempos en que la Península Ibérica era un magma de pueblos y de tribus, dominando toda la parte central la Lusitania -desde el actual Atlántico portugués hasta lo que ahora es Talavera de la Reina-, incluyendo lo que hoy entendemos por Extremadura, parte de Galicia y parte también de la Andalucía norte. Un personaje, pues, este Viriato que los portugueses reclaman como suyo, pero que a lo mejor nació en las actuales Zamora o Cáceres, porque no existían ni Portugal, ni España, ni como naciones, ni como nada. Eficazmente interpretado por Roberto Enríquez, se enfrenta a las legiones del temible Galba, al que da vida un Lluís Homar que borda su papel de malo, cruel y sanguinario. La interpretación es excelente -a destacar la actriz Nathalie Poza como Claudia, esposa de Galba- y los movimientos de campo de las escuadras romanas se han dibujado con una calidad que, sin ser Gladiator, se le acercan, cosa admirablemente insólita, rara, en el telehipódromo nacional. Esta apuesta de una cadena privada nos hace recobrar la esperanza. Y nos entronca con Francia, con Inglaterra, en donde la recuperación, ficcionada, de su Historia y de sus personajes son habitual objeto de series, con índices de audiencia notables.

CULEBRÓN ZARZUELERO.- Y en la otra orilla, Tele 5 ha estrenado esa miniserie sobre Felipe y Letizia, ese culebrón con el que tanta contraprogramación han perpetrado. Ejercicio de vuelo rasante, casi desternillante, en el que pintan la Zarzuela como Falcon Crest y a la Reina Sofía como una especie de Ángela Channing que hace espiar a Letizia Ortiz (al principio la llama Lucinda), porque no puede soportar que se case con Felipe. Risible producción en la que han encargado el papel de Letizia a Amaia Salamanca, criatura famosa por Sin tetas no hay paraíso, lo cual es un dato. Hasta sacan la imitación de Urdaci, papel que desempeña David Bagés, aquel que en Nissaga de poder hacía de Amadeu, y mataba a su suegra, ahogándola . ¡Ahhh!

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