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REFERÉNDUM

El 1-O moviliza a 16.000 personas en Santa Coloma

El ambiente pacífico y los fallos en el sistema informático de registro de DNI marcaron la jornada electoral

Las cargas policiales en Barcelona fueron el punto central de las conversaciones entre voluntarios

Manuel Arenas

Interior del Instituto Les Vinyes de Santa Coloma durante el 1-O.

Interior del Instituto Les Vinyes de Santa Coloma durante el 1-O. / MANUEL ARENAS

Si a las 6 h. de la mañana del 1-O se contaban por cientos las aglomeraciones de personas en los colegios electorales de Santa Coloma -un centenar en el IES Les Vinyes y unas 190 en el Institut Terra Roja, por ejemplo-, fueron miles las que finalmente acudieron a votar al final de la jornada del referéndum de autodeterminación convocado por la Generalitat.

En total, 16.445 personas se movilizaron ayer en Santa Coloma según datos de la Generalitat, lo que supone un 20,9% de participación teniendo en cuenta el censo utilizado para las elecciones generales de 2016. 

Concretamente, votaron por el 'sí' 12.772 personas (77,7%); por el 'no' 2.971 (18,1%); voto en blanco 427 (2,6%) y nulo 275 (1,7%).

Caídas constantes del sistema informático

La estrategia 'Escoles obertes', tal y como ocurrió en otros puntos de Barcelona y del área metropolitana, funcionó en Santa Coloma. La ocupación de las sedes electorales elegidas por la Generalitat a través de fiestas durante la madrugada del domingo dio sus frutos: el Casal de Gent Gran y los institutos La Bastida, Les Vinyes, Puig Castellar y Terra Roja estaban listos el domingo por la mañana -tres de ellos con gente "suficiente" [para responder a una hipotética acción policial]- para operar como colegios electorales.

A pesar de la presencia pasiva de Mossos d'Esquadra -recibidos entre aplausos y que se limitaron a levantar acta y apercibir de la prohibición del acto- en las escuelas y de sospechas de acciones policiales durante toda la jornada, el ejercicio al voto se llevó a término en Santa Coloma, si bien con caídas constantes del sistema informático que la Generalitat había activado para registrar los DNI del votante y evitar así posibles duplicidades de voto.

El mal funcionamiento de este sistema electrónico -intervenido por el Estado- no fue óbice para que la votación continuara apuntándose la identificación de los votantes a mano, hecho que privó a las mesas de la garantía de conocer si el votante en cuestión había ejercido su voto anteriormente; garantía que únicamente posibilitaba el sistema caído.

Las cargas policiales, en la conversación

Los aspectos formales y materiales de la votación pasaron a un segundo plano conversacional cuando en los colegios se empezó a tener conocimiento de las cargas policiales violentas en Barcelona, hechos que movilizaron el voto. A partir del mediodía, este tema se convirtió en el punto central de la conversación entre voluntarios, que se enseñaban sorprendidos los vídeos que corrían por la red.

En las movilizaciones fue una constante la sospecha de acción policial, cosa que dio pie a que los voluntarios incluso idearan estrategias para evitar un hipotético choque y que, en algún caso, ante una de esas falsas alarmas por presencia de Policía Nacional, las urnas se escondieran a toda prisa para que no estuvieran a la vista y fueran susceptibles de extracción por parte de los cuerpos de seguridad.

Los Mossos permanecieron frente a los colegios electorales durante todo el día, y la jornada culminó sin ningún desalojo ni choque policial en la ciudad. Además, el Juzgado número 1 de Santa Coloma ha abierto una investigación por la denuncia de un particular "por la inactividad de los Mossos en un colegio electoral abierto para votar".

Más noticias de Santa Coloma en la edición local de EL PERIÓDICO DE CATALUNYA

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