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Un estudio de cine en el trastero familiar

Anna Pacheco y Andrea Gómez

Consejo (sobre)saliente: “Hacer lo que te gusta y ser el mejor en eso, es la única manera de hacer que tu negocio funcione. Nadie va a trabajar por él ni le va a dedicar más horas que tú mismo"

Entrar a Intricate Productions es sumergirte en un mini-estudio de cine en pleno centro de Sabadell. Lo tienen todo. Tienen salas polivalentes, un millón de ordenadores, estudio de sonido, una larga mesa redonda para las reuniones y sesiones de brainstorming (palabreja de moda) y, como no, una tabla de ping-pong. Si un día olisquean qué se cuece en este trastero reconvertido a productora, no se asusten. Desde la calle, igual oyen algo de música ochentera o los mejores éxitos de ayer y de hoy o el "Pobre Miguel". Pero déjense sorprender. Así se distrae este equipo -principalmente formado por hombre, salvo por Sisca, la becaria- y cuya media de edad no supera los 26.

Con menos de un año de vida, la productora ha sido "fichada" por clientes como el Fútbol Club Barcelona, Kawasaki, BBVA, P&G o Seinco, participaron en el largometraje Faro sin Isla y también en un concurso internacional sobre video-documental de uno de los museos más importantes de la II Guerra mundial, el Muzeum 1939, en Gdansk (Polonia). Graban, montan, editan, crean, son expertos en Motion Graphic, 3D, animaciones, spots publicitarios, lo que surja. "La idea de Intrincate Productions es que el cliente venga con una idea en la mente y salga con un pendrive o con un DVD. Tenemos las herramientas para cubrir nosotros todo el proceso", explica Pere, el prepulsor de esta empresa familiar, mano a mano con su hermano mayor Feliu.

Los dos hermanos, con estudios muy complementarios y muy del audiovisual, se iluminaron en un viaje en AVE dirección Madrid. ¿Por qué no montamos algo? Feliu, el mayor, licenciado en biología marina, empezó grabando vídeos marinos --fíjate qué cosas, tú-- y se dio cuenta que tenía demasiadas cosas por aprender en montaje y post-producción, así que decidió acabar sus estudios en Madrid, en la Escuela Trazos. Pere, por su parte, iba para dirección hotelera y, a un solo año de terminar la carrera, su mente hizo 'click' y se pasó al lado --negro, incierto y maravilloso-- del cine, concretamente al Instituto del Cine de Madrid donde estudio Dirección e Interpretación. "Ni yo sabía que me gustaba tanto el cine, en realidad. Yo hice teatro en la escuela y estas cosas, pero nada más y dirección hotelera tampoco me disgustaba. Pero en cuestión de dos semanas me dije: me voy, me voy, me voy a hacer cine". Y qué vivan los pálpitos, ¿no?

En Madrid, ya, los dos hermanos empezaron a hacer cosas y a realizar algún que otro proyecto compaginando las habilidades de uno y otro como la película Faro sin isla, de Cristobal Arteaga, para la que reunieron un equipo de más de 40 personas. ¿Y después de la peli, qué? Con Edu Zamora -un tipo con ganas, flechazo profesional ipso facto y ahora 'jefe' de postproducción, animación y 3D en Intricate- acuerdan que esto tiene que seguir. Segundo proyecto a la vista: vídeo corporativo para la multinacional Procter&Gamble (propietaria de marcas como Williams o Gillette). El resultado es todo un éxito y es como que anima a cualquiera. Deciden cambiar el rumbo, en Madrid no les queda nada y en Barcelona tienen un trastero la mar de bonito -sin arreglar- que puede convertirse en su futura oficina. Así crean Intricate Productions: se arman un buen equipo, se traen amigos y amigos de amigos de Madrid e Infojobs y Linkedin hacen el resto. Ya lo tienen. A la familia Intrincate (Hermes, Sergio, Loren, Borja, Feliu, Sira, Jan y Pere) solo les falta un estudio, un buen estudio. "La inversión que hemos hecho para arreglar este trastero es importante (típico lugar de bicis, chatarra y cosas-que-ya-nadie-quiere-en-casa), pero es porque confiamos en el proyecto a largo plazo -cuenta Pere- la maquinaria y los aparatos son caros de por sí, pero toda esta habitación la he pintado y arreglado yo mismo!", se excusa muy buenamente. El lugar es increíble y no descartan ofrecer algún taller de verano o curso algún día.

En medio de la entrevista, Pere nos enseña los departamentos mientras la mayor parte del equipo, cabeza abajo y realmente concentrados, se dedican a sus proyectos. Muchas veces comen de tuppers o comida basura (bendito McDonald's de al lado) y, a veces, casi sin levantar la vista de la pantalla. "Es un trabajo que engancha, pero también quiero desmitificar un poco la vida del freelance", advierte Pere. Admite que sí, que tiene muchas ventajas, que cuando no hay presión o tienen una semana más relajada se disputan batallas al ping-pong como si no hubiera un mañana. "Esto no lo puede hacer una persona que trabaja de 09:00h a 14:00h, pero cuando tenemos algún proyecto a la vista podemos estar trabajando 20 horas seguidas o rodando o montando hasta la madrugada. Esto es así".

A pesar de todo, lo tiene claro: no lo cambiarían. Un equipo joven, fresco, con ideas renovadas aunque realistas, "queremos expandir el mercado más allá de España, esto está muy mal... pero sin movernos de Sabadell, ¿eh? que el Skype y Gmail funcionan muy bien". Y lo dejan claro, a modo total de declaración de intenciones: "Intrincate Productions nació para convertirse en la primera productora del Vallès, no hablamos de facturación, aunque trabajamos por dinero". Trabajamos+por+dinero. Maldito ideal pseudoutópico que, últimamente, parece tan difícil de entender. Eh, última cosa: por supuesto se desvinculan por completo del embarazoso anuncio de su ciudad, Compra en Sabadell, que salió a la luz hace pocos días. Ellos son la antítesis de semejante atentado al gusto. Silencio incómodo, de vergüenza ajena.

Vale, olvídenlo, pero retengan su nombre y vayan a verlos: Intricate Productions.

Post publicado en el blog Jóvenes (sobre)salientes

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