Ir a contenido

DEL 16 DE NOVIEMBRE AL 19 DE FEBRERO

Ramon Casas, cara a cara con sus coetáneos

El Museu Maricel de Sitges sitúa al pintor catalán junto a otros artistas contemporáneos en la exposición central que conmemora los 150 años de su nacimiento

ADRIANA VALERO DENGRA / BARCELONA

A modo de juego de espejos, la exposición ‘Ramon Casas, la modernidad anhelada’ sitúa al pintor catalán frente a sus coetáneos para enmarcarlo, con la ayuda de una selección fotográfica de la época, en el contexto socio-cultural que vivió el artista. Este camino de doble sentido que propone el Museu Maricel de Sitges permite visualizar las influencias, analogías e intereses comunes que existieron entre Casas y algunos artistas contemporáneos y constituye la muestra central del aniversario de los 150 años nacimiento del artista. Del 16 de noviembre al 19 de febrero, la exposición, que posteriormente viajará a Madrid y Palma de Mallorca, propone un reencuentro con la obra del pintor que mejor logró captar las ansias de modernidad de la sociedad catalana, pese a las dificultades derivadas de una clientela refrectaria a esta visión.

La exposición cuenta con una selección de 178 obras, del propio Casas, que recogen sus facetas de pintor, dibujante y cartelista, y de artistas nacionales e internacionales como Santiago Rusiñol, Joaquin Sorolla, Toulouse- Lautrec y Pablo Picasso, entre otros. El recorrido por el contexto que envolvió a Casas queda potenciado por las aportaciones fotográficas de Frederic Ballell y Antoni y Josep Esplugas, cuyo material permite comprobar también la influencia formal y compositiva de la fotografía en la obra de Casas.   

"CASAS NO ESTÁ AGOTADO"

Esta selección de obras se agrupa en torno a cinco ámbitos temáticos que repasan la trayectoria de Casas desde sus inicios, marcados por la decisión de viajar a París, la ciudad que se convertiría en una referencia constante en su obra. La muestra dedica también espacios particulares a la pintura de crónica social, los lienzos de temática popular (con varias escenas taurinas), la etapa de libertad artística potenciada en 'Els Quatre Gats' y los retratos de mujeres sofisticadas y elegantes que caracterizan el ideal femenino de Casas.  

Además, la exposición presenta obras inéditas del artista como un pequeño lienzo que retrata un garrote vil pintado en 1894 o un cuadro de 1900 donde se puede observar el patio trasero de su casa en París. En este aspecto, el comisario de la muestra, Ignasi Domènech, ha remarcado la intención de aportar una mirada nueva sobre la obra del pintor para huir de una visión antológica ya que, según ha explicado, "como todo gran artista, Casas no está agotado".

0 Comentarios