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EXPOSICIÓN HASTA EL 5 DE ENERO

Ramon Casas, el retratista de la modernidad

La galería Gothsland acoge una retrospectiva del artista catalán que cierra las conmemoraciones del 150 aniversario de su nacimiento

ADRIANA VALERO DENGRA / BARCELONA

La cochera de Ramon Casas, expuesta en la retrospectiva de la Galería Gothsland

Gothsland Galeria d'Art

A la izquierda, relegado a un segundo plano, el mundo rural; dos tartanas, una campesina con un pañuelo turquesa que le cubre la cabeza, un Mosso d’Esquadra, un austero párroco y un joven mozo. A la derecha, un lujoso automóvil con metales dorados se adueña todo el protagonismo. ‘La cochera’ de Ramon Casas (Barcelona, 1866-1932) ilustra el triunfo de la modernidad y plantea un claro vencedor en la dicotomía entre lo caduco y el progreso. Este lienzo de grandes medidas nunca antes expuesto al público centra toda la atención del espectador al adentrarse en la retrospectiva de la obra del artista catalán que propone la galería Gothsland. La muestra, que podrá verse del 3 de noviembre al 5 de enero, es la última de una serie de exposiciones para la conmemoración de los 150 años del nacimiento de Casas.

Las 40 obras reunidas en la retrospectiva, todas ellas a la venta, indagan en las facetas de dibujante, cartelista y retratista del artista y constituyen uno de los testimonios más nítidos de una sociedad catalana que se adentra en el siglo XX persiguiendo la estela de la modernidad europea. El comisario de la exhibición, Gabriel Pinós, ha comentado que se trata de una continuación de la retrospectiva organizada anteriormente por el Museu del Modernisme de Barcelona -por la que pasaron 40.000 visitantes-, aunque en esta ocasión dividida en cuatro bloques temáticos.

DEL CASAS CASTIZO AL PARISINO

El primero de ellos explora la faceta de retratista de Casas con lienzos que ilustran a artistas, políticos y familiares del pintor mostrando “la personalidad y psicología que hay detrás de sus personajes”, según Pinós. Lo siguen un conjunto de dibujos y óleos de temática española y castiza. Chulas y manolas con mantillas y aire desenfadado protagonizan este bloque en el que destaca la versión francesa de 1907 de un cartel publicitario de Anís del Mono o el óleo, franqueado a ambos lados por dos dibujos de la musa del pintor, de una joven de aspecto castizo que mira con actitud descarada al espectador.   

El espíritu viajero, y concretamente los constantes desplazamientos de Casas a París, centra el tercer bloque temático de la exposición. Si bien ‘La cochera’ eclipsa la atención del público en un primer momento, la simpleza de los trazos del carboncillo de ‘Menjar barato’ transporta al espectador al ambiente festivo de la multitudinaria Exposición Universal de 1900 en la capital francesa. Las ilustraciones de la revista ‘Pèl i Ploma’ ponen punto y final a la retrospectiva y reafirman la capacidad de Casas para retratar la modernidad. Junto a otros esbozos realizados para ‘Quatre Gats’ y ‘Forma’, destaca el preparatorio de un cartel protagonizado por Pere Romeu que, desde la barra, reta al espectador a adentrarse en el abarrotado bar.   

El ambiente intimista de los retratos de Casas queda potenciado por una tenue iluminación que, como ha descrito Pinós, pretende “focalizar la mirada en los lienzos para redescubrir a Casas”. Al finalizar la presentación de la muestra, el comisario ha insistido en la necesidad de seguir trabajando en un proyecto para dinamizar el mercado nacional del arte que, en su opinión, “arrastra dos generaciones perdidas”.  

Temas: Ramon Casas Arte

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