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EL PULSO POR LA MÚSICA EN VIVO

EL TSJC pone en alerta a todos los festivales musicales de Catalunya

Una sentencia contra el ayuntamiento de Vilanova i la Geltrú por permitir la celebración del Nowa Reggae amenaza la continuidad de otras citas similares

Los consistorios de Reus, Mataró, Olot, Granollers y Sant Cugat, entre otros, ya se han puesto en guardia ante posibles actuaciones judiciales

Nando Cruz

Festival Nowa Reggae

Imagen de la edición del 2009 del festival Nowa Reggae en el Molí de Mar de Vilanova i la Geltrú. / NOWA REGGAE

Lo que en apariencia es una resolución aislada contra un festival de reggae se puede convertir en un nuevo dolor de cabeza para los musicales festivales de Catalunya si no se toman medidas con urgencia. El 14 de marzo, el Tribunal Superior de Justícia de Catalunya dictó sentencia contra el ayuntamiento de Vilanova i la Geltrú por haber concedido la licencia que permitía celebrar el festival de música jamaicana Nowa Reggae en su edición del 2011. La multa es de 12.020 euros, pero sienta jurisprudencia y ya ha puesto en guardia a muchos consistorios de Catalunya, que podrían tener que cancelar sus festivales si algún vecino se acoge a esa resolución.

La historia se remonta a principios de los años 2000, cuando un empresario vasco, Miguel Istúriz, compró la Ermita de Sant Cristòfol, en la que vivió sus últimos días Eugeni D'Ors, y rehabilitó la vivienda contigua. El edificio está a escasos metros del Molí de Mar, un coqueto parque construido en Vilanova i la Geltrú en 1801 sobre un montículo con vistas al Mediterráneo que desde la década de los 80 ha acogido conciertos de todos los estilos. Desde entonces, el empresario ha hecho todo lo posible por eliminar las actividades que se celebran en el mirador cuando él llega a la ciudad costera a veranear. El pulso de Istúriz con la música en vivo se remonta a una década atrás. En el 2008 ya intentó cancelar el Faraday, pero no pudo. Para entonces, había logrado que el ayuntamiento firmase un documento conforme reducía todas las actividades musicales en el Molí de Mar a solo dos: el Faraday y el Nowa Reggae. Antes las había en siete fines de semana de junio a septiembre.

AL TERCER INTENTO

En el 2011, Istúriz denunció al ayuntamiento por autorizar que se celebrasen el Faraday y el Nowa Reggae. Perdió esa vista y una segunda en el 2014, pero el pasado 14 de marzo el Tribunal Superior de Justícia de Catalunya revocó el anterior fallo y anuló la licencia al Nowa Reggae. Esta sentencia abre la puerta para que la denuncia por autorizar el Faraday caiga también de su lado. Y ya hay dos más en camino por dar las licencias al Nowa Reggae del 2015 y a la fiesta de presentación del Vida Festival del 2015.

En esencia, el ayuntamiento de Vilanova i la Geltrú defendía que las licencias se concedieron a eventos extraordinarios regidos por unos límites de volumen de 85 decibelios en la fachada de los edificios vecinos que nunca se rebasaron. Lo que la acusación opone es que un festival que se celebra cada año no puede ser considerado un acontecimiento esporádico o excepcional y por ello la licencia está mal concedida. El dictamen sienta jurisprudencia. Los ayuntamientos de ciudades como Reus, Mataró, Olot, Granollers y Sant Cugat ya están en guardia. Igual ocurrirá con los del resto de Catalunya cuando corra la voz. Porque la acusación no es contra el festival, sino contra el ayuntamiento.

El fallo advierte a los consistorios de que un festival anual no puede ser considerado un "evento excepcional"

Por ahora, el ayuntamiento de Vilanova i la Geltrú se ha visto obligado a cancelar cualquier actividad musical en el Molí de Mar. La regidora de Cultura, Teresa Llorens, asegura que los dos festivales se van a celebrar. El Nowa Reggae tendrá que cambiar de ubicación. El Vida solo tendrá que buscar emplazamiento para la fiesta del jueves 30 de junio, ya que el resto se celebra en la Masia d'En Cabanyes. Jordi Conejero, responsable de prensa del Nowa Reggae, confirma que habrá festival y añade: "La sentencia nos ha unido más y el plan, además de hacerlo en Vilanova y en la misma fecha, es ampliar el cartel". A estas alturas, la programación estaba casi cerrada y los artistas jamaicanos ya habían cobrado la mitad del caché.

ACUSACIONES DE PASIVIDAD

Entre el tejido asociativo de Vilanova i la Geltrú, del que han nacido festivales como el Faraday, El Tingladu y el Nowa Reggae, hay sospechas de que el ayuntamiento ha actuado con dejadez. "No entendemos cómo en el tiempo que pasó desde la primera denuncia no se ha tomado ninguna medida para blindar el Molí de Mar", lamenta Conejero. Dani Poveda, director del Vida, no se explica "cómo no se ha recurrido la sentencia en los diez días de plazo". Hay voces que hablan de "negligencia brutal". Otras piden que el ayuntamiento reconozca que "la ha cagado". Raimon Ràfols, de la asociación Can Pistraus y regidor de la CUP, lamenta que "las entidades nos hayamos enterado por la prensa" y cree que "el tema no se tenía que haber atacado desde la administración sin avisar a nadie sino de forma abierta y buscando consensos porque juntos teníamos más capacidad para plantar cara".

Esta es la respuesta de la regidora de cultura: "Nuestros servicios jurídicos, y otros servicios jurídicos externos que hemos consultado, nos dicen que no tenemos ninguna posibilidad". Había tiempo para recurrir la sentencia hasta el 6 de abril pero han decidido no hacerlo. Llorens asume que no se pueda utilizar el Molí de Mar, pero se niega a aceptar que se haya perdido ese recinto para siempre. "El Molí de Mar es de la Generalitat. Estamos intentando negociar un convenio para la cesión de ese espacio", explica. La pregunta es por qué ese convenio no se negoció años atrás.

MANU CHAO ESTÁ AL CAER

Organizar conciertos en Vilanova este año va a ser un suplicio. El 7 de mayo, la asociación Can Pistraus traerá a Manu Chao para la fiesta de presentación del festival El Tingladu. Será su único concierto en Catalunya en el 2016. Y a cinco euros la entrada. Pero ante este clima de pánico, el ayuntamiento solo podría aceptar que el concierto llegue a los 55 decibelios en fachada de vecino, lo cual pone en jaque a la organización. En el trasfondo del asunto está una normativa de sonido muy restrictiva que hace que la música al aire libre tope con múltiples obstáculos. Pese a todo, el concierto de Manu Chao se celebra en una zona industrial. La vivienda más cercana está 200 metros detrás del escenario.

La situación pone en peligro el único concierto de Manu Chao en Catalunya en el 2016

Precisamente, estos días la Generalitat anda redactando una nueva ley de espectáculos y actividades recreativas. Como apunta la regidora de Cultura de Vilanova, "el tema va más allá de Vilanova i la Geltrú". Ahora la ciudad quiere "liderar un movimiento de cambios legislativos que permitan autorizar conciertos y otras actividades", explica Llorens. "Hemos hablado con la Associació Catalana de Municipis y con la Federació de Municipis de Catalunya. Pedimos a partidos y asociaciones municipalistas que incidan en esta ley para que incluya criterios de excepcionalidad más flexibles".

"CULTURA O MUERTE"

Los portales web de El Tingladu y Nowa Reggae exhiben estos días lemas bien explícitos: "Cultura o mort" y "La flama segueix encesa", respectivamente. Ràfols lamenta que "unos vecinos de la zona más rica de Vilanova puedan acabar con un festival que se celebra un fin de semana al año". La regidora insiste en el mensaje tranquilizador: "Los festivales se harán; la actividad cultural es lo que permite tener una ciudad cohesionada". El rico tejido asociativo de Vilanova anda muy indignado por este asunto, pero no quiere entrar en guerra directa con el ayuntamiento porque sabe que tanto los festivales como la ciudad se juegan mucho.

Por todo ello, la coordinadora de entidades juveniles y culturales de Vilanova i la Geltrú ha convocado para el sábado 16 una concentración que, bajo el lema 'No fem soroll, fem cultura', aglutine al máximo de personas en defensa del trabajo de estas entidades, contra la criminalización de la música y contra el espíritu de ciudad-dormitorio que, creen, subyace tras la decisión del TSJC. "Siempre se habla del ruido que generamos, pero nunca se valora la propuesta cultural", remata Ràfols.

Noches inolvidables junto al mar

El Molí de Mar es una tesoro arquitectónico de Vilanova i la Geltrú que enamora no solo al público sino también a artistas venidos de los cinco continentes. En los años 90 actuaron allí figuras reconocidas mundialmente como Flaco Jiménez, Carlos Núñez, Taraf de Haidouks, Sharon Shannon, Oskorri y la Orchestre National de Barbés; todos ellos durante el festival de músicas populares del mundo FIMPT. Una década después, nacían el festival de pop Faraday y el Nowa Reggae. Si el primero ha programado a Nick Lowe, Ron Sexsmith, Standstill, Love Of Lesbian, Manel, Robyn Hitchcock y Astrud, el segundo ha permitido disfrutar de auténticas leyendas de la música jamaicana como Ken Boothe, The Skatalites, Derrick Morgan, The Congos, Third World, U-Roy y The Ethiopians. Es un historial cultural impensable para cualquier otra ciudad catalana de 70.000 habitantes.

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