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LA REACCIÓN DEL CREADOR MÁS RESPETADO

Adrià: «Es un choque»

El genio de El Bulli lamenta la pérdida de su colega

«Estoy muy triste, como cualquier persona que ama la gastronomía», afirma

F. I.
BARCELONA

A pesar de la distancia que les separaba, Ferran Adrià tuvo unas palabras para el desaparecido cocinero de Can Fabes. «Al margen de las discrepancias, estoy muy triste como cualquier persona que ama la gastronomía. Todo el mundo de El Bulli está muy triste. Es un choque», comentó a este diario, afectado por la noticia de su muerte.

Adrià y Santamaria representaban dos filosofías de trabajo opuestas y la rivalidad entre el transgresor que inventó la cocina tecnoemocional y el adalid de la tradición y el clasicismo que ejercía de heredero de la nouvelle cuisine daba juego mediático. Pero el genio de El Bulli nunca respondió a los indisimulados ataques del chef de Sant Celoni, que muchos atribuían a sus celos por la fama planetaria de su colega de L'Hospitalet.

«Tengo con Ferran Adrià un divorcio enorme, conceptual y ético, y tanto él como su magnífico equipo van en una dirección contraria a mis principios», dijo en el 2008, cuando presentó el libro La cocina al desnudo, en que criticaba con dureza el trabajo que realizaba el chef más influyente del mundo y su legión de alumnos, tanto por considerarla un «circo» para lograr la atención de los medios de comunicación como por usar aditivos artificiales que, según él, podían ser nocivos para el organismo.

Baño en Cala Montjoi

Cuando la polémica que provocaron sus declaraciones alcanzó el cénit, Santamaria quiso tender la mano a Adrià, al que había estado fustigando. «Algún día nos encontraremos para darnos un baño en Cala Montjoi [ahí está El Bulli] y tomarnos unos moluscos juntos. La mesa es un lugar donde tiene cabida todo tipo de opinión. No podemos negarnos nunca a hablar con nadie».

«Todo el mundo sabía de nuestra amistad previa», recordó ayer el genio de El Bulli, que envió su pésame a la familia del fallecido. Lamentablemente para el mundo de la gastronomía, no habrá ocasión para esa cita de dos examigos.

Ahora se abre la incógnita sobre el futuro del negocio gastronómico de Santamaria, que emplea a 170 personas. Xavier Pellicer, jefe de cocina de Can Fabes desde su salida del Àbac (donde cosechó dos estrellas Michelin) y actual mano derecha del fallecido chef, expresó ayer su determinación para tratar de «seguir adelante» y de que «no se acabe» su legado. También explicó que el equipo que trabajaba con ambos está consternado y «sobrepasado» por la situación, que todavía tienen que «digerir», informa Albert Segura. «Santi nos está vigilando de cerca y no le podemos defraudar», proclamó.

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