El Periódico Sociedad

VIOLENCIA MACHISTA

El Gobierno concede el indulto parcial a la mujer maltratada que incumplió el régimen de visitas de su hija

La mujer tiene pendiente otra condena cuyo plazo de ingreso voluntario en prisión vencía hoy

María Salmerón insiste en que solo cumple la voluntad de la niña, de 15 años y que no quiere ver a su padre

El Gobierno concede el indulto parcial a la mujer maltratada que incumplió el régimen de visitas de su hija

EFE / FERMÍN CABANILLAS

La sevillana Maria Salmeron en declaraciones a los periodistas hoy en Sevilla. 

JULIA CAMACHO / SEVILLA SEVILLA

Viernes, 5 de febrero del 2016 - 12:00 CET

El Consejo de Ministros en funciones ha concedido un indulto parcial a María Salmerón, la mujer víctima de violencia machista que carga a sus espaldas con cuatro condenas de prisión por incumplir el régimen de visitas a su hija. El ministro de Justicia, Rafael Catalá, ha explicado que se ha otorgado esta medida de gracia, que cuenta con el informe en contra de la fiscalía y el juzgado de Sevilla que la condenó, atendiendo al interés de la menor. La niña, según su madre, es quien se niega a ver a su progenitor tras pasar "un infierno" durante el año y medio que estuvo bajo su custodia.

El indulto otorgado conmuta la condena de seis meses de cárcel por una multa y trabajos en beneficio de la comunidad. “Mejor que nada sí es”, ha celebrado Salmerón nada más conocer la noticia, satisfecha de que “se haya mirado el interés de la niña”. Precisamente con su hija se ha abrazado emocionada cuando después se ha enterado de que no ingresaría en prisión para cumplir los siete meses de cárcel a los que la obliga la tercera de las condenas.

Un requerimiento judicial la emplazaba a entrar de forma voluntaria el 5 de febrero, aunque su letrado trató de arañar unos días reclamando un auto aclaratorio por un defecto de forma antes de presentar los recursos ante el juzgado y la Audiencia. Pero por recomendación del Ministerio de Justicia, el viernes ha solicitado el indulto para suspender la ejecución de esta condena y de otra de un año de cárcel que estaba paralizada. Son las dos penas que, tras el indulto del viernes, le quedan pendientes junto a otra denuncia de su exmarido que aún no se ha resuelto judicialmente.

El historial reincidente de Salmerón, que en noviembre del 2015 fue premiada por el Ministerio de Asuntos Sociales e Igualdad por su valentía al contar su calvario para ayudar a otras víctimas de violencia machista, es uno de los elementos que pesan en la negativa de fiscalía y juzgado. Ella reclama que este caso se vea de forma global, ya que las cuatro condenas hacen referencia al mismo asunto: incumplir el régimen de visitas de su exmarido, un maltratador condenado en firme y que no ha entrado en prisión a cumplir la pena de 21 meses al no tener antecedentes.

SIN DINERO PARA LAS MULTAS

El indulto concedido incluye el pago de una multa. Salmerón tiene pendiente el pago de hasta 6.000 euros derivados de otra de las condenas, al que no ha podido hacer frente. “No sé de dónde voy a sacar el dinero”, ha explicado, porque precisamente por ese impago tiene embargada parte de la nómina, y con su sueldo de auxiliar de enfermería apenas alcanza para pagar la hipoteca. El caso de Salmerón se ha convertido en paradigma de la indefensión de muchas mujeres maltratadas cuyas exparejas reclaman la custodia de los hijos, y numerosos políticos se han manifestado a favor de que su situación se solucione cuanto antes.

VEJACIONES Y AGRESIONES

La historia de María se remonta a 1998, cuando conoció a su marido en un bar de copas. Rápidamente se ennoviaron, y aunque se separaron en varias ocasiones por episodios de celos, en el 2000 se casaron. A partir de ese momento, las palizas, vejaciones e incluso las agresiones sexuales se instalaron en su vida diaria. Dos años duró esa situación hasta que, con un bebé recién nacido, tuvo el arrojo de poner distancia, según explicaba en el documental por el que le dieron el premio.

Se separó en el 2001 y le concedieron la guardia y custodia del bebé. Pero su exmarido, lejos de aceptar la situación, se empeñó en complicarle la vida pidiendo ver a la niña a deshoras para así poder denunciarla por incumplimiento. De hecho, llegó a obtener la custodia de la menor durante año y medio, tras el cual la adolescente, que ahora tiene 15 años, decidió que no quería volver a verle. La situación volvió a empezar, y ahora, será ese mismo padre el que asumirá la tutela si María entra en prisión.

El Deportivo remontó un gol de Morata con dos tantos de Joselu en el segundo tiempo