Decenas de viajeros de al menos dos trenes de Rodalies de la línea R1 que iban de Barcelona a Mataró y Blanes han debido bajar de sus convoyes en Vilassar de Mar cuando Renfe les anunció, a las diez de la noche, que deberían seguir el viaje en autobús porque el temporal había "dañado las vías".
Más de media hora después y ante el retraso de la alternativa de transporte, un numeroso grupo de los afectados cortó la N-2. La Policía Local de Vilassar tuvo que desviar la circulación. Los esperados autobuses debían llevar a los pasajeros hasta Mataró. Allí podrían subir a otro tren y seguir en dirección a Blanes.