La trama

La red blanqueaba el dinero al mayor mafioso ruso del planeta

Semion Mogilevich figura entre los 10 criminales más buscados por el FBI

«Tiene capacidad de influir en varios gobiernos», señala la policía de EEUU

Sábado, 26 de enero - 00:00h.

De Lloret a la cúspide. O, al menos, a la cúspide criminal. Según la Guardia Civil, la trama desmantelada en esa localidad de la Costa Brava se dedicaba a blanquear dinero nada menos que de Semion Mogilevich, a quien el FBI define como «el más poderoso mafioso ruso y uno de los criminales más peligrosos del planeta». Mogilevich, nacido en Ucrania hace 66 años y conocido como el capo de los mil millones (the bilion dollar don) o el capo sesudo (the brainly don) por ser licenciado en Económicas, es el jefe de la mafia ruso-judía y dirige una multinacional del crimen que opera en varios continentes.

Bajito, obeso (pesa 131 kilos), calvo y con la cara picada de viruela, la simple mención de su nombre (o de su otra identidad: Sergei Sneider) inspira terror. «Imagine un mafioso con la astucia de Lucky Luciano, la inteligencia de Meyer Lansky, la ferocidad de Vito Genovese y la enorme riqueza de Pablo Escobar. Un mafioso así no es producto de la inteligencia de ningún novelista. Existe: es Semion Mogilevich». Así se le describe en el International Bussines Times, un diario on line estadounidense. Según declararon a esa publicación fuentes del FBI, que ofrece 100.000 dólares por cualquier pista que conduzca a su arresto, «Mogilevich tiene capacidad de influir en la política de algunos gobiernos».

Según la web especializada en mafiosos Gangsterinc.com, «su actual imperio criminal se extiende por Rusia, Ucrania, Italia, la República Checa, Suiza, Rusia, EEUU, Israel y Gran Bretaña». Además, se le atribuyen contactos con los cárteles sudaméricanos, el crimen organizado paquistaní y los yakuza.

En la actualidad, uno de los negocios que más ingresos le genera es su participación en el comercio gasístico entre Rusia y la UE. De ello dejó constancia el embajador de EEUU en Ucrania en un cable que fue publicado por Wikileaks. Según ese documento, la compañía que exporta el gas está participada en un 50% por Gazprom y en otro 50% por el multimillonario Dmitry Firtash, que confesó al embajador que Mogilevich era el dueño real de la empresa.

Este capo mafioso hizo sus primeros pinitos criminales estafando a otros judíos ucranianos y rusos a los que compraba a precios irrisorios sus posesiones para que pudieran así emigrar a Israel con la promesa de que, cuando los precios subieran, las revendería y les enviaría el beneficio (algo que, obviamente, nunca hizo). Más tarde, a principios de los 90, ya asentado como mafioso, a quienes timó fue a miles de estadounidenses y canadienses de quienes se quedó ahorros por valor de 150 millones de dólares mediante una estafa financiera que realizó desde una compañía asentada en Pensylvania.

CUATRO PASAPORTES / Tras nacionalizarse israelí, se instaló en Budapest (su mujer es húngara) y desde ahí montó un imperio que se alimentó del caos económico generado tras el derrumbe de la Unión Soviética. Además de pasaporte ruso e israelí, tiene también documentación ucraniana y griega. Pese a eso, solo habla ruso. Desde principios de siglo reside en Moscú, donde fue detenido en el 2008. Al igual que a Al Capone, se le acusó de evasión fiscal. Sin embargo, un año después fue liberado con el argumento de que las acusaciones contra él no eran graves. Pese a todas las órdenes internacionales de busca y captura que pesan sobre él, sigue residiendo en Moscú, donde se le atribuyen excelentes contactos en las más altas esferas del país.