El tráfico rodado y la actividad industrial son los responsables de que el 94% de la población española respire aire sucio y dañino para la salud, de acuerdo a los valores que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS). Así lo refleja el informe anual de Ecologistas en Acción sobre la calidad del aire, presentado este martes, que apunta que las partículas en suspensión, el dióxido de nitrógeno, el ozono troposférico y el dióxido de azufre fueron los principales contaminantes durante el 2011.
El porcentaje de españoles sometidos a niveles malsanos baja al 22% según la legislación europea, que es menos estricta que los parámetros de la OMS , ha explicado en rueda de prensa el responsable de calidad del aire de la oenegé, Juan Bárcena.
En el 2011 se mantuvo la tendencia a la ligera reducción de los niveles de contaminación con respecto al 2008 y años anteriores, debido al descenso del consumo de combustibles (un 15% menos que en el 2007), la menor actividad industrial por la crisis y la mejora de la eficiencia de los motores, ha añadido el responsable de transporte de Ecologistas en Acción, Mariano González.
Bárcena ha subrayado que en la Unión Europea se producen 400.000 muertes prematuras anuales debidas a la contaminación, 20.000 de ellas en España. Ello significa que "mueren ocho veces más personas por efecto de la contaminación que por los accidentes de tráfico", ha señalado el representante de Ecologistas en Acción, que además ha denunciado la inadecuada e insuficiente información pública.
De hecho, el informe anual de Ecologistas en Acción es el "único" que se difunde sobre la calidad del aire, ya que el Ministerio de Medio Ambiente aduce que es una competencia autonómica y, en consecuencia, son las comunidades las responsables de informar, ha añadido Bárcena.
Las principales vías de actuación para reducir la contaminación, según Ecologistas en Acción, pasan por reducir el tráfico en las zonas metropolitanas, disminuir la necesidad de movilidad y potenciar el transporte público. Según los autores del estudio, no es posible realizar un ránking de comunidades autónomas y ciudades más o menos contaminadas, porque los métodos de medición no son homogéneos y hay administraciones más transparentes que otras, con lo cual podría darse la paradoja de que se "castigara" a las instituciones que más información suministran.
Los costes derivados de la contaminación atmosférica representan entre el 1,7 y el 4,7% del PIB español, de acuerdo con los datos del estudio.