Periodista
Casi tres años después que saltara a la luz el escándalo del Palau de la Música, parece que la justicia empieza a actuar con cierta proporcionalidad. Lejos queda la lentitud del juez Juli Solaz, a quien llamaban "caracol". Según avanza el periodista de EL PERIÓDICO Jesús G. Albalat, el juez Josep Maria Pijuan embarga las propiedades y cuentas de Fèlix Millet y Jordi Montull, que deben depositar una fianza de 24 millones. Las cifras se empiezan a parecer al voluminoso saqueo del Palau, que supera de largo los 30 millones. La justicia si es lenta, no es justa. Tampoco si las fianzas resultan irrisorias. Y ante la ciudadanía, la justicia brilla por su ausencia si los delincuentes confesos disfrutan de una envidiable libertad a pesar de haber reconocido (parte de) el delito. Con el embargo impuesto por el juez Pijuan, el caso del Palau entra en una senda razonable que cualquier persona de la calle puede entender.
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